Mercado Común del Sur

    Reunión en 2003 de los presidentes de los países pertenecientes a Mercosur.

    Organización económica supranacional creada en 1991 por el Tratado de Asunción, que agrupa a Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela, este último desde 2006, con el objetivo de alcanzar la integración económica de los Estados miembros. Como objetivo de futuro, el MERCOSUR, nombre con el que también es conocida esta organización, está abierto para dar cabida a otros Estados sudamericanos que cumplan los requisitos de democracia y respeto a las libertades fundamentales, con el fin de crear un gran espacio económico.

    El proyecto de creación de un mercado integrado en América del Sur ya se había planteado en los años setenta y se llegó a materializar en la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), pero los problemas internos de los países sudamericanos y el establecimiento de dictaduras militares en varios de ellos impidió el desarrollo de organizaciones económicas supranacionales hasta mediados de los ochenta. En 1985, Brasil y Argentina acordaron crear un marco para avanzar en la integración de sus economías, que quedaba abierto a la entrada de otros Estados sudamericanos. Uruguay y Paraguay se sumaron al proyecto y en 1991 los cuatro países firmaron en Paraguay el Tratado de Asunción por el que se constituía el Mercado Común del Sur, también llamado MERCOSUR.

    El fin fundamental del Tratado era la integración de los cuatro Estados partes, meta a la que se llegaría mediante la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común. El proceso de integración debería fortalecerse con la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales y la armonización de legislaciones. El plazo fijado para la eliminación de gravámenes y otras restricciones comerciales se fijó en el 31 de diciembre de 1994 para Brasil y Argentina y un año más tarde para Uruguay y Paraguay.

    El proyecto de mercado único en América del Sur preveía la inclusión de otros países de la región, algunos de ellos miembros del Pacto Andino, aunque su admisión estuvo siempre condicionada al cumplimiento de los requisitos de funcionamiento democrático, según se recogió en el “Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democrático”, firmado en 1998. Desde los años noventa se llevó a cabo la adhesión al MERCOSUR, en calidad de Estados asociados, de Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Guyana, Surinam y Bolivia, esta última inmersa en un proceso de adhesión plena desde 2015. La República de Venezuela se convirtió en miembro pleno en la Cumbre de Presidentes celebrada en Córdoba (Argentina) en 2006.

    La estructura organizativa del MERCOSUR quedó diseñada en el “Protocolo de Ouro Preto”, firmado en diciembre de 1994. El poder de decisión política reside en el Consejo del Mercado Común, órgano integrado por los Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros, que debe reunirse al menos una vez al año. La presidencia es ejercida por los países partes de forma rotativa durante periodos de seis meses. El poder ejecutivo recae en el Grupo Mercado Común, que dispone de un amplio margen de acción en cuanto a iniciativas políticas bajo la coordinación de los ministros de asuntos exteriores. De él dependen los grupos de trabajo, que se encargan de distintas áreas como transporte, comunicaciones, salud, etc. Existe una Secretaría, que funciona como instrumento de apoyo operativo a los demás órganos de gobierno y tiene su sede en Montevideo (Uruguay). Los parlamentos de los distintos países miembros están representados en la Comisión Parlamentaria Conjunta, con funciones consultivas y ejecutivas, pero no legislativas, en tanto se constituye un auténtico parlamento supranacional. En 2005 se firmó el “Protocolo constitutivo del Parlamento del Mercosur”, todavía no vigente.

    El proceso de eliminación de barreras arancelarias entre los países miembros ha avanzado en estos años, aunque siguen existiendo limitaciones en muchos productos. La implantación de un arancel externo común es también un tema conflictivo, que ha generado discrepancias entre las partes. Para evitar que estos conflictos lleguen a paralizar el proceso de integración, todos sus miembros suscribieron en 1991 el “Protocolo para la solución de controversias de Brasilia”, modificado por el “Protocolo de Olivos” (Argentina), de 2002. Estos protocolos establecen mecanismos que garantizan la correcta interpretación, aplicación y cumplimiento de los instrumentos fundamentales del proceso de integración y del conjunto normativo del MERCOSUR.

    Las relaciones internacionales han sido uno de los temas centrales de la política de la organización, que pretende constituirse en un área atractiva para la inversión de capitales extranjeros. En 1998 se estableció un acuerdo de cooperación con el Mercado Común Centroamericano. También con la Unión Europea se han tendido puentes, como el acuerdo firmado en Madrid que abre la puerta a un espacio ampliado de libre comercio. La iniciativa del presidente estadounidense George Bush para crear un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) no ha contado con el apoyo unánime de los países del Mercosur y no ha llegado a desarrollarse según lo previsto.

    A finales de junio de 2019, después de veinte años de negociaciones, MERCOSUR y la Unión Europea cerraron un acuerdo comercial en el que se contemplaba la supresión de aranceles en el intercambio de productos agroalimentarios, químicos y farmacéuticos, maquinaria y automóviles, entre otros. Este acuerdo fortalecería unos intercambios ya muy activos entre las dos entidades firmantes, aun cuando su firma definitiva debería esperar a su ratificación en los parlamentos nacionales y en el Parlamento Europeo.