Ecumenismo

    Doctrina cristiana que pretende unificar todas las iglesias del mundo bajo unos mismos principios, de tal modo que se considera a la institución religiosa como el cuerpo mismo de Cristo, alrededor del cual se deben articular todas las diferencias.

    El origen del concepto se halla en la palabra griega oikoumene, que viene a significar "espacio habitado por lo humano", y en el contexto cristiano quiere decir el reino unificado de Dios en el mundo.

    A pesar de que los intentos por parte de la Iglesia católica de unificar a todos los disidentes y a todas las heterodoxias dentro de un mismo cuerpo institucional tienen su origen en los primeros siglos del cristianismo, el ecumenismo como tal no nació hasta el siglo XX, cuando la dispersión de las iglesias se hizo más evidente.

    Sin embargo, si en principio puede parecer que el ecumenismo, por definición, debería ser aceptado por todas las comunidades cristianas, lo cierto es que siempre ha supuesto el origen de enfrentamientos religiosos, disidencias y mayores e insalvables distancias.

    Esto es debido a que los sectores minoritarios del cristianismo entienden que tras el ecumenismo se esconde en realidad el deseo por parte de la Iglesia romana de anular las diferencias y las particularidades, acaparando todo el protagonismo y todo el poder religiosos.

    Desde un punto de vista histórico, el ecumenismo encuentra su origen a finales del siglo XIX, cuando se produce el primer encuentro ecuménico en Chicago. Aunque se citó a un gran número de religiones e iglesias diversas, al final concurrieron mayormente las distintas ramas del cristianismo.

    A lo largo de todo el siglo XX se siguieron produciendo encuentros ecuménicos, que cada vez se centraron más en la figura de Jesucristo y en su universalidad.

    Destacan en este sentido el Concilio Vaticano II y los esfuerzos del papa Juan Pablo II.