Congregacionalismo

    Organización eclesiástica protestante en la que todos los creyentes son pastores del culto, basándose en las palabras de Mateo (18:20) “porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Por tanto, cada comunidad cristiana y cada iglesia es autónoma.

    En su origen se encuentra la consideración luterana y calvinista de que los pastores no están investidos de su autoridad por ordenación sacramental, sino por nombramiento de la asamblea de creyentes.

    Las características principales del congregacionalismo se pueden resumir en las siguientes: la iglesia es una asociación de fieles unidos voluntariamente, por lo que todo cristiano es sacerdote y tiene la tarea de extender el reino de Dios; cada congregación es independiente y elige sus propios representantes, pastores y diáconos, actualmente también mujeres; el estado no tiene competencia religiosa alguna; se da una interpretación racionalista de la Biblia; se ha abandonado el fundamentalismo bíblico, y tampoco se recita el credo u otra confesión escrita, basta con la adhesión espiritual a Cristo; los sacramentos son manifestaciones de la vida religiosa, pero sólo se consideran tales el bautismo y la eucaristía; los sacramentos pueden ser administrados por no ministros; se integran en el culto con el ministerio de la palabra, que se celebra en las meeting houses, casas de reunión, con púlpito y mesa de comunión; no existe una liturgia predeterminada, sino que se suele comenzar con una lectura bíblica seguida de un sermón improvisado por el ministro y concluye con la bendición.

    Llamados independientes o también brownists, los congregacionalistas no aceptaron el principio de religiones estatales al que se tendía en la época, por lo que fueron perseguidos. Algunos fueron ejecutados por la reina Isabel I de Inglaterra, mientras que otros huyeron a Holanda y desde allí organizaron planes para convertir Inglaterra, a la espera del apoyo que pudiera darles Jacobo I, de educación calvinista, cuando subiese al trono. Al no cumplirse esas esperanzas, casi un centenar, los llamados padres peregrinos, emigraron a América del Norte en 1620, estableciéndose en lo que hoy es Massachussets.

    En 1833 se fundó la Congregational Union of England and Wales, de carácter auxiliar y no decisorio. Para dar cierta orientación doctrinal, se publicó más tarde una declaración de fe, y se creó la sociedad misionera de Londres en 1795. En el siglo XIX apoyaron al partido liberal para acabar con la primacía anglicana en la educación pública.

    Desde que se inició la colonización inglesa de Norteamérica, los estados atlánticos apoyaron materialmente el congregacionalismo y se agruparon en el consejo nacional de iglesias congregacionalistas de los Estados Unidos.

    Confesiones evangélicas como los baptistas o la iglesia de los hermanos menonitas tienen actualmente una estructura congregacional. El congregacionalismo cuenta hoy con unos seis millones de fieles, casi todos anglosajones.