Plataforma Larsen

    Extensión de hielo situada en la península Antártica, al noroeste del mar de Weddell. Recibe su nombre del explorador noruego Carl Anton Larsen, que navegó por sus aguas circundantes en 1893. Esta plataforma adquirió especial relevancia científica después de que, en la década de 2000, buena parte de su superficie se desplomara y desapareciera bajo las aguas. La drástica reducción de tamaño de la plataforma Larsen se considera uno de los indicios más espectaculares de las consecuencias del cambio climático y el calentamiento global del planeta.

    Originalmente, la plataforma Larsen estaba ocupada por tres barreras que cubrían distintas zonas de la costa. Según los estudios geológicos, esta estructura se había mantenido estable al menos durante varios miles de años. Esta situación se modificó en el año 1995, cuando la primera y menor de las barreras, conocida como Larsen A, desapareció bajo el mar.

    En febrero de 2002 se desplomó casi en su totalidad la segunda barrera, bautizada como Larsen B. Con una extensión de unos 3.250 kilómetros cuadrados, el colapso de esta estructura, que sorprendió a los científicos por la inusitada rapidez con que se produjo, significó el hundimiento de 720.000 millones de toneladas de hielo, fragmentados en infinidad de icebergs. Además de alimentar el ascenso del nivel medio de los océanos, este inmenso desplome produjo cambios muy interesantes en los ecosistemas de la zona. Por su parte, la Larsen C, la barrera de mayor extensión y considerada la más estable, ha experimentado un notable descenso en su grosor que podría preanunciar un colapso en las próximas décadas. Por su naturaleza y singularidad, es objeto de un seguimiento científico intensivo.

    La evolución de la plataforma Larsen se ha constituido en un importante campo de estudio climático y geológico. Aunque el desplome de barreras de hielo es común en las zonas antárticas, el observado en la Larsen ha sido considerado especialmente relevante por su magnitud y por la potencialidad del cambio ecológico que se le asocia. En 2008 tuvo lugar un episodio similar en la plataforma de Wilkins, un puente de hielo de unos 14.000 kilómetros cuadrados que se hundió en el océano Antártico meridional, en la zona más próxima a la Tierra de Fuego.