Arcaico

    Segundo de los tres eones geológicos que componen la etapa de la historia de la Tierra conocida como precámbrico. Comenzó hace unos 3.800 millones de años y finalizó hace unos 2.500.

    A inicios de este eón el flujo térmico del planeta era casi tres veces mayor que el actual, al igual que era mucho más elevada la actividad volcánica. La mayoría de las rocas conservadas del arcaico son ígneas de tipo intrusivo y metamórficas. Los continentes no aparecieron hasta el final del eón. Durante el mismo existieron formas reducidas de los mismos, conocidas como protocontinentes, cuyo tamaño se veía limitado por la abundante actividad geológica existente en aquella etapa del planeta.

    Son abundantes los fósiles de cianobacterias (estromatolitos) originados en este eón. Existió vida durante todo el arcacico, si bien estuvo limitada a formas unicelulares carentes de núcleo, conocidas como procariotas. Se ignora si los organismos eucariotas, provistos de núcleo, no existieron o bien si no quedan señales de ellos.