Cámbrico

    Primero de los seis periodos geológicos en que se divide la era paleozoica. Comenzó hace unos 542 millones de años y finalizó hace unos 490. Se divide en tres épocas: inferior, media y superior, que a su vez se subdividen en edades, en función de los diferentes registros fósiles originados en los mismos. Su nombre proviene de la palabra Cambria, antiguo nombre del actual Gales, lugar donde fueron estudiados por primera vez restos geológicos de este periodo.

    La actividad tectónica fue notable durante el cámbrico. El supercontinente Pannotia se dividió y originó masas terrestres menores, como los continentes de Laurentia, Báltica, Siberia y Gondwana. Éstos se hallaban separados por el gran océano Panthalassa, y otros menores, como Proto-Tethys, Iapetus y Khanty. El clima del planeta fue más cálido que en periodos anteriores, libre de glaciaciones.

    Desde el punto de vista de la fauna, el inicio del cámbrico está señalado por la aparición de un tipo particular de artrópodos: los trilobites. En este periodo se produjo un notable aumento de la diversidad de especies; fenómeno que es conocido como la explosión cambriana. De los 20 filos (subdivisiones básicas del reino animal) existentes hoy en día de metazoos (animales multicelulares), 11 aparecieron en el cámbrico. Las causas de tal explosión de vida, ocurrida en un espacio de tiempo tan breve como unas decenas de millones de años, se desconocen y son fuente de abundante especulación y controversia entre los científicos.

    Se encuentra admitido el hecho de que no hubo plantas terrestres durante este periodo, si bien existen trazas de que sí estuvieron presentes en épocas pretéritas. Los hongos, por ejemplo, efectuaron su aparición hace un billón de años, durante el precámbrico. Por otra parte, en los mares aparecieron las algas verdes, de las cuales evolucionarían, en el periodo ordovícico, las plantas terrestres.