Estrato

    Los diferentes estratos de un terreno, conformados por diversas capas superpuestas de rocas sedimentarias, permiten datar la antigüedad de una zona geográfica.

    Se denomina estrato a cada una de las capas de roca sedimentaria de las que está formada la Tierra y que contienen restos fósiles que permiten conocer su edad. El estrato constituye, pues, la unidad litológica de origen sedimentario, la cual puede ser homogénea, contar con estructuras internas o tener divisiones en láminas (laminaciones paralelas, diferentes tamaños de grano, etc.). Los estratos pueden distinguirse visualmente o a través de las características de otros estratos de los que están separados mediante las superficies de estratificación.

    Dado que el estrato es la unidad más simple, se utiliza para establecer la división de una secuencia estratigráfica. Los estratos se caracterizan por tener un espesor notable y una continuidad lateral y se ven limitados por superficies producidas por fenómenos erosivos o por los cambios en el ritmo de sedimentación.

    No siempre los estratos están situados horizontalmente. En muchas ocasiones aparecen inclinados por la acción de fenómenos tectónicos, por estar depositados en superficies no niveladas o por el efecto de movimientos violentos. Cada uno de los procesos que ha sufrido la Tierra se produce con gran lentitud, de manera imperceptible, aunque en algunas ocasiones tienen lugar cambios rápidos que pueden observarse, como en el caso de los movimientos sísmicos o las erupciones volcánicas.

    La unidad que se utiliza para medir el tiempo geológico es el cron (un millón de años). Esta unidad resulta útil desde la era Terciaria. En cambio, para episodios anteriores, de los que no quedan formaciones geológicas al completo, resulta pequeña, al existir acontecimientos geológicos únicos que duraron decenas de millones de años y de los que se desconocen muchos datos, por sus registros incompletos. Es importante señalar que cada estrato es la representación del registro de un determinado periodo geológico. Con los datos obtenidos hasta ahora, puede decirse que la edad de la Tierra estimada es de 4.600 millones de años.

    Los diferentes estudios y la sucesión paleontológica permiten establecer una columna estratigráfica que facilita la obtención de una escala del tiempo geológico. De esta forma se ha dado en configurar una división cronológica en la historia de la formación de la Tierra. Las grandes unidades de esta historia son: eón, era, periodo, época y edad.