Hielo marino

Banquisa o superficie oceánica recubierta de hielo.

De forma general, se conoce como hielo marino al resultante de la congelación del agua del mar. Sin embargo, se pueden definir diferentes tipos basándose en el lugar donde aparece el hielo. De este modo, el hielo costero es el que se forma en la zona situada entre los límites inferior y superior de las mareas.

El hielo de escollo se presenta en forma de témpanos y, en casos extremos, a modo de icebergs, que son empujados por el oleaje hasta aguas poco profundas. El hielo de fondo es el que aparece en determinadas circunstancias en aguas profundas.

La zona de mar que queda recubierta de hielo recibe la denominación de banquisa. Ésta no suele ser una superficie uniforme, sino que acostumbra a fragmentarse en bloques. Estos bloques pueden ser planos y abarcar extensas áreas, en cuyo caso se denominan flöes, o bien irregulares e inestables, con aspecto de montículos. Especialmente, los flöes pueden chocar entre sí al ser arrastrados por las corrientes y formar amontonamientos, en algunos casos de notable altura.

Formación del hielo

Las peculiaridades fisicoquímicas del agua permiten que, en determinadas condiciones, pueda permanecer en estado líquido a temperaturas por debajo de su punto de congelación. En este caso, el agua se halla en un estado particular, conocido como líquido sobreenfriado.

El equilibrio de este estado, sin embargo, es muy frágil. Basta una pequeña variación de la temperatura o la aparición de una impureza sólida que actúe como base en la formación de cristales de hielo, para que el conjunto pase de forma casi repentina al estado sólido.

Las impurezas funcionan como centros nucleadores. Comienzan a rodearse de cristales de hielo y crecen hasta entrar en contacto con otros centros nucleadores también en crecimiento. Tal es el proceso que se da en la superficie de los mares. En las zonas profundas, a causa de la mayor presión, la temperatura es más alta, lo que dificulta que se produzca la congelación.

En algunos casos particulares también puede darse la formación de hielo en las profundidades, el hielo de fondoarriba mencionado. Para ello, masas de agua sobreenfriada deben hundirse y mezclarse con el agua más caliente de los niveles inferiores. Se forman así unos cristales de hielo que poseen un aspecto esponjoso.

La generación de hielo marino tiene lugar durante los meses de menores temperaturas, persistiendo hasta el estío. El primer hielo que se forma, al comienzo del invierno, es llamado hielo joven. En las regiones de clima extremadamente muy frío, el hielo marino puede conservar su estado durante todo el año: es el hielo polar. Sin embargo, su supervivencia está en peligro a causa del progresivo calentamiento de la atmósfera, propiciado, entre otros motivos, por el efecto invernadero.