Modelo estático terrestre (estructura de la Tierra)

    La clasificación de las capas de que se compone el planeta Tierra se puede realizar basándose en dos criterios muy diferentes, aunque relacionados. El primero es la composición de los materiales que constituyen tales capas. El segundo atiende a las propiedades mecánicas de estos materiales, en qué estado físico se hallan, si son plásticos o elásticos, etc. Ambos criterios dan lugar, respectivamente, a dos modelos de descripción de la estructura del planeta: estático y dinámico.

    Gráfico que muestra un corte transversal del planeta en el que se aprecian las capas del modelo estático.

    La investigación de la estructura y composición del interior de la Tierra se basa en el estudio de las ondas sísmicas. Cada vez que tiene lugar un movimiento sísmico, o una explosión controlada con fines científicos, la energía liberada se transmite en forma de ondas. Estas ondas circulan a través del terreno, provocando una vibración en los materiales que lo componen.

    Los cambios en la velocidad de propagación de las ondas sísmicas cuando éstas alcanzan determinadas profundidades hicieron pensar a los investigadores que, en tales puntos, existe una discontinuidad en la naturaleza de los materiales del interior del planeta. El estudio de las ondas permite además diferenciar entre las zonas donde los materiales se encuentran en estado líquido, es decir, fundidos, y que poseen un comportamiento plástico, y entre las que se hallan en estado sólido y cuentan con un comportamiento rígido.

    En el primero de los casos sólo se transmiten las ondas sísmicas de compresión, conocidas como ondas P. En el segundo se comunican tanto las de compresión como las de cizalla o transversales, las cuales reciben la denominación de ondas S. Las discontinuidades, ya vengan dadas por las diferencias en composición o por el estado de los materiales, dividen el interior de la Tierra en capas.

    Basándose en los cambios de la velocidad de propagación de las ondas sísmicas es posible dividir el interior de la Tierra en tres capas concéntricas: corteza, manto y núcleo.

    Corteza. Representa la capa más externa de las que componen el planeta. Posee un espesor variable, dependiendo de las zonas. El espesor de la llamada corteza oceánica oscila entre 6 y 12 km, mientras que el de la corteza continental se encuentra entre 25 y 70 km. Esta capa se caracteriza por la velocidad de propagación de las ondas sísmicas P en su seno: inferior a los 7 km/s.

    Manto. Constituye la capa intermedia del modelo estático de la Tierra. Llega aproximadamente hasta 2.900 m de profundidad y, en él, las ondas sísmicas transversales se propagan a una velocidad que supera los 8 km/h. El manto se divide en varias zonas. El manto superior abarca desde la discontinuidad de Mohorovicic hasta 400 km de profundidad.

    Núcleo. La capa más interna del planeta se llama núcleo. Dada la profundidad a la que se halla, resulta excepcionalmente difícil obtener información sobre el mismo.