Canberra

La ciudad de Canberra se levanta al sudeste del territorio australiano, en el territorio federal de la capital australiana, englobado dentro del estado de Nueva Gales del Sur. La población fue creada alrededor de un lago artificial, bautizado como Burley Griffin, alimentado por las aguas del río Molonglo, tributario del río Murrumbidgee. Cuenta con un clima de características extremas, destacando las heladas del invierno y el acusado calor del verano, siendo más suaves el otoño y la primavera.

Administrativamente, Canberra es la capital de Australia, por lo que acoge la sede del parlamento australiano. Hasta 1927, también albergó la sede del parlamento de la Commonwealth. Su jurisdicción como municipio engloba el puerto de la bahía de Jervis. Su población supera los 370.000 habitantes (datos estimados de 2004).

Ubicada en una región fundamentalmente agrícola, la ciudad de Canberra ha variado su sostén económico, destacando las industrias relacionadas con la energía nuclear. De hecho, la capital australiana es la sede de Canberra Nuclear, empresa líder a nivel mundial en el diseño y fabricación de herramientas para el análisis y la detección de la radiación. Al amparo de esta iniciativa, han surgido diferentes empresas subsidiarias que trabajan en el desarrollo y comercialización de distintos sistemas relacionados con la energía nuclear y su utilización, la formación adecuada para su manejo, los materiales necesarios para la fisión nuclear, la restauración y monitorización ambiental y la salvaguarda de material nuclear especial.

Otras actividades económicas destacadas son las relacionadas con la administración y los servicios, el turismo y determinadas industrias ligeras. Su posición como capital ha favorecido su transformación en el centro económico y comercial de una región en las que se encuentran núcleos productivos de cierta importancia como Belconnen, Queanbeyan y Woden-Weston Creek. En los últimos años, se ha desarrollado una importante industria turística.

Historia

La historia de Canberra es relativamente reciente y está marcada por su elección como capital de Australia. El territorio en el cual se levantó la ciudad fue conquistado por los europeos en el año 1824. La población apenas sufrió transformaciones hasta que fue designada como capital australiana en 1908.

A partir de ese momento, se siguió una concienzuda planificación para el desarrollo urbanístico de la localidad. De hecho, se convocó un concurso internacional en el cual se buscaban ideas para el diseño de una nueva ciudad. Dicho certamen fue ganado por el arquitecto americano Walter Burley Griffin. El inicio de las obras se realizó en 1913, siendo bautizada entonces como Canberra, un término aborigen que significa “punto de encuentro”. Las obras tuvieron que paralizarse por el estallido de la Primera Guerra Mundial, marcando el lento desarrollo de la ciudad que, en 1927, acogió la sede del parlamento nacional, trasladado desde su emplazamiento original en Melbourne. El parlamento confirmó su nombramiento como capital en 1927, aunque no desarrolló plenamente dichas funciones hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Arte y cultura

Centro cultural de la región, Canberra dispone de diferentes centros educativos y de enseñanza. Entre ellos, destaca la Universidad Nacional Australiana, cuyas facultades, erigidas entre verdes prados, rodean el lago que se abre en el centro de la población. Otros centros culturales señalados son la Universidad de Canberra, la Academia Australiana de Ciencias, el Archivo Nacional Sonoro y de Cine, la Academia Australiana del Ejército de Defensa, la Academia Australiana de Humanidades, el Observatorio de Mount Stromlo y la Organización de Investigaciones Científicas e Industriales de la Commonwealth. Exposiciones de todo tipo se pueden contemplar en la Galería Nacional, la Casa de la Moneda, el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología y la National Capital Exhibition. Entre las manifestaciones culturales más representativas destaca el festival de Canberra, el Floriade Festival y el Street Machine Summer.

Resultado de su moderna traza, Canberra es una ciudad que está repleta de jardines y zonas verdes. De hecho, la población puede recorrerse perfectamente en bicicleta o paseando y no faltan las instalaciones deportivas. Entre los deportes más populares, se encuentra el monopatín, así como las actividades acuáticas. El lago Burley Griffin posibilita montar en canoa, catamarán o realizar esquí acuático. A ellos, se unen los cruceros en globo o avioneta que permiten observar el casco urbano desde otro punto de vista. El transporte público, fundamentalmente el autobús, presta completos servicios para toda la población.

Los principales monumentos y edificios de Canberra fueron construidos a lo largo del siglo XX. Concebida como centro administrativo y político, la ciudad se ha transformado lentamente en una población moderna, lejos de su aspecto destinado a políticos y burócratas, venciendo las reticencias del resto de los australianos. Muy al contrario, se ha convertido en una población trabajadora, donde la posición de políticos y administradores de los servicios públicos se ha visto netamente reducida, sobre todo tras la última reforma de la administración.

Como ciudad moderna, Canberra consta de diferentes barrios adornados con vegetación aborigen. El centro vital de la ciudad es el lago Burley Griffin. Al norte, se sitúan las empresas, la universidad y las tiendas, además de barrios como Turner, Acton, Reid o Braddon. Destaca en esta parte de Canberra el cementerio que acoge los restos de los australianos caídos en la Segunda Guerra Mundial y que se adorna con una extensa colección de reliquias bélicas y pinturas alusivas. Destaca también con el Salón del Recuerdo y de la tumba al Soldado Australiano Desconocido.

Al sur del lago, se distribuyen los edificios de la administración estatal y los barrios de Barton, Deakin, Forrest, Parekes y Yarralumla. Precisamente, una de las construcciones más llamativas es la sede del parlamento, inaugurado en 1988 y que corona una colina. Su tejado está cubierto de hierba y alberga la Galería de Retratos Nacionales y más de setenta obras de arte y artesanía.

Otros lugares interesantes son la iglesia de San Juan Bautista, la Biblioteca Nacional, considerada como una de las construcciones más elegantes de la ciudad, el edificio del Tribunal de Justicia y los monumentos dedicados a la Guerra Australiana y al hidroavión del capitán Cook, situado en el interior del lago. La Casa de la Moneda y su colección de monedas raras, la antigua granja de Blundell y las diferentes zonas naturales que rodean la ciudad (Black Mountain, Red Hill, Mt Pleasant, Mt Ainslie o las reservas de Tidbinbilla y de Namgadgi) son merecedoras de una visita.