Cook (Islas)

    Las islas Cook se sitúan en aguas del océano Pacífico

    Las islas Cook, ubicadas en la región meridional del océano Pacífico, están administrativamente asociadas a Nueva Zelanda, país del que dependen algunos de sus asuntos políticos. Las islas están formadas por dos archipiélagos que se encuentran separados entre sí por varios kilómetros; su área total es de 236 kilómetros cuadrados. El archipiélago norte está formado por seis islas de origen coralino denominadas Manihiki, Nassau, Palmerston, Pukapuka, Rakahaga y Tongareva; por su parte, el conjunto meridional, de naturaleza volcánica y topografía accidentada, está conformado por las islas Rarotonga, Takutea, Mitaro, Mauke, Manuae, Mangaia, Atiu y Aitutaki. El punto más elevado es la cima del monte Te Manga, situada a 652 metros sobre el nivel del mar.

    La población del archipiélago, de origen europeo y polinesio, sobrepasa los 17.000 habitantes y profesa mayoritariamente el cristianismo. Aunque el inglés es la lengua oficial, la población indígena habla el maorí.

    Junto a la explotación de cocos, piñas y cítricos, la pesca, las actividades financieras, el turismo internacional y la venta de artesanías son los principales pilares de la economía. Cuenta con un aeropuerto internacional con sede en Rarotonga y otras seis terminales para los vuelos locales. En esa misma isla se encuentra Avarua, ciudad portuaria y capital administrativa del territorio.

    Aunque desde 1965 un gobierno local presidido por un primer ministro se encarga de los asuntos internos y de proveer servicios sanitarios y educativos de forma gratuita, las carteras de exteriores y defensa corresponden al gobierno de Nueva Zelanda. El parlamento, conformado por 25 miembros, es unicameral.

    Descubiertas por marineros portugueses y españoles al filo del siglo XVII, fueron exploradas por el capitán inglés James Cook en 1773, quien las bautizó como islas Harvey. Tras un breve periodo iniciado en 1888 en el que tuvieron el estatuto de protectorado británico, las islas quedaron definitivamente bajo administración neozelandesa en 1901.