Kunlun

    Cordillera montañosa situada al oeste de China y una de las más imponentes del continente asiático. Parte de los montes del Pamir (Tayikistán), en el oeste, y se expande a lo largo de 2.000 kilómetros de longitud hasta el Paso Kunlun y los macizos Sino-Tibetanos colindantes de Burhan Budaj, Bayan Hara y Amne Machin, en el este. Este sistema está compuesto por unas tres alineaciones sucesivas de montañas y en un pequeño promontorio situado al norte, conocido como los montes Aghil, se concentran las cumbres más elevadas del Kunlun que son el pico Muztagh Ata (7.723 m) y el Kongur (7.719 m). La pared meridional de la cordillera, al norte de la meseta del Tíbet, apenas supera los 1.500 metros de altitud. El monte Keriya representa la cima más alta de las cadenas montañosas que conforman el sector occidental del Kunlun. Sus alineaciones centrales aparecen salpicadas de prominentes valles en los que surgen algunos lagos esporádicos de agua salada. Existen igualmente extensas dunas de arena desperdigadas generadas por la erosión del viento. El origen de la configuración de las montañas del Kunlun se remonta a unos 250 millones de años atrás coincidiendo con un periodo de gestación de otros muchos sistemas en el hemisferio este. En la actualidad, toda esta zona sigue siendo muy activa geológicamente y experimenta frecuentes movimientos sísmicos que originan terremotos.

    Las aguas de uno de los ríos más largos de China, el Huang Ho o Amarillo, tienen su origen en una de las estribaciones más orientales del Kunlun. Las distintas cadenas que conforman esta cordillera son interrumpidas por extensos cursos fluviales que parten del Karakorum y de la zona septentrional del Tíbet y discurren entre desfiladeros nutriéndose de las nieves y los glaciares.

    El clima de estos parajes se caracteriza por una aridez extrema, mucho más marcada en las áreas del centro, y la presencia permanente de vientos continentales que provocan enormes variaciones en las temperaturas registradas a lo largo del año y también durante el día. En los tramos oriental y occidental, el clima se torna templado. En el transcurso del otoño, los vientos soplan con mayor intensidad, sobre todo en la cuenca pantanosa de Qaidam. Las precipitaciones, en general, escasean y sólo destaca la zona próxima a los macizos del Pamir y a las montañas del Tíbet, donde la proporción de lluvia recogida ronda los 450 milímetros anuales.

    La aridez del medio propicia una vegetación de estepa. En cuanto a la fauna, hay presencia de gacelas y antílopes tibetanos, manadas de yaks salvajes, osos pardos, lobos y aves acuáticas migratorias.

    En toda la región del Kunlun y en las zonas periféricas, se registran continuos desplazamientos de población. En las laderas del norte se asientan uighures y algunas veces mongoles. Tayikos y kirguises han establecido algunas comunidades en los valles de las montañas occidentales cercanas a las cadenas del Karakorum y el Pamir. Los chinos constituyen la mayoría y están instalados en los núcleos situados en el trazado de la red de carreteras creada desde 1949.

    El pastoreo, centrado en yaks, ovejas, cabras y vacas, supone la principal actividad económica, puesto que los cultivos agrícolas se reducen a pequeñas superficies de regadío.

    A lo largo de varios siglos, hasta el XVI, el tramo más meridional de la famosa Ruta de la Seda, que unía China con los territorios centrales y occidentales del continente asiático, transcurrió por el extremo septentrional de la cordillera del Kunlun. A finales del siglo XIX, el geógrafo sueco Sven Anders Hedin fue uno de los primeros en explorar los montes occidentales de este sistema. Tras la creación de la República Popular China en 1949, varias expediciones llevadas a cabo desde este país por toda la región del Kunlun permitieron recopilar importante información científica sobre las características de este entorno para favorecer su conocimiento.