Tian Shan

    Escrito también como Tian Shan, “montañas celestiales” en chino, este nombre corresponde a uno de los conjuntos montañosos más importantes de Asia central y también uno de los más grandes del mundo. Se expande a lo largo de 2.500 kilómetros de distancia, con una trayectoria de oeste a este, recorriendo la zona fronteriza entre Kirguizistán, sudeste de Kazajstán y Xinjiang Uighur, región autónoma de China occidental. Cubre en total un área aproximada de 1.000.000 de kilómetros cuadrados y su amplitud oscila entre los 320 y los 400 kilómetros.

    Este sistema se conforma como una serie de cadenas montañosas de diversas elevaciones interrumpidas por valles fluviales y salpicadas de lagos y miles de glaciares repartidos por las cumbres de mayor altura. Los picos más elevados del Tian Shan son el Pobeda (7.439 m), seguido por el Kan-Tengri (6.995 m). El contraste, en cuanto a altitud, se encuentra en la depresión Turfan, un espacio de 160 kilómetros de longitud situado a 154 metros por debajo del nivel del mar.

    El conjunto de macizos comenzó a gestarse durante la era paleozoica (entre 540 y 245 millones de años atrás) y su proceso de evolución más reciente se inició durante el periodo terciario (hace alrededor de 26 millones de años), prolongándose hasta la actualidad debido a los bruscos desplazamientos de la corteza terrestre.

    La red fluvial de estos dominios está constituida, entre otros, por los ríos Sir Daria, Ili (Yili), Naryn, Sarydzhaz, Zeravshan y Chu, cuyos cauces se abastecen, en la mayoría de los casos, de los glaciares. Entre los lagos, uno de los mayores es el Isyk Köl, que ocupa una superficie de 6.099 kilómetros cuadrados y está localizado a unos 1.609 metros de altitud, en el lado occidental de donde se alzan el Pobeda y el Kan-Tengri.

    El clima propio del Tian Shan es continental con acusados contrastes de temperatura entre el invierno y la época estival y también en función de la altitud. A mayor altura, el frío y la humedad se intensifican. Otros rasgos destacados son la aridez, sobre todo en las zonas meridionales colindantes a algunos desiertos, y el fuerte influjo de las masas de aire cálidas y húmedas. En los meses de verano, el promedio registrado es de unos 12 ºC aunque se pueden llegar a alcanzar los 40 ºC en agosto, mientras que esta misma temperatura se torna negativa cuando llega noviembre. La cuota anual de precipitaciones se sitúa en torno a los 900 milímetros cúbicos. Toda esta región montañosa alberga una gran cantidad de glaciares que se concentran fundamentalmente en las tierras de Kirguizistán y Kazajstán. El más grande de todos los que se contabilizan en el Tian Shan es el glaciar Inylchek, siendo también digno de mención el Muzart, que parte del pico Kan-Tengri.

    Las tierras de estas cordilleras están pobladas por un buen número de pueblos diferentes. Kirguises y uighures figuran entre los más importantes, a los que se añaden comunidades de kazajos, mongoles y uzbecos asentados en las áreas circundantes a las montañas. La parte del fértil valle del río Ili correspondiente a territorio chino acoge a un número cada vez mayor de inmigrantes, sobre todo de la etnia han, la más abundante en el país asiático.

    Los valles permiten una agricultura de regadío que consiste en cultivos de algodón, trigo y forraje. Otra de las actividades es la cría de ganado vacuno. Los recursos minerales constituyen una fuente de riqueza muy importante, ya que el suelo de los valles contiene depósitos de petróleo, gas natural y carbón.

    Uno de los trayectos de la conocida Ruta de la seda, el que unía China con el sudoeste de Asia, transcurría por el extremo meridional del Tian Shan. A finales del siglo XIX los imperios ruso, chino y británico compitieron por este territorio. Por esa época, uno de los pioneros en explorarlo y estudiarlo fue Piotr Semioniov, de la Sociedad Geográfica Rusa. Algunos de los mapas más completos de esta región montañosa los realizaron los chinos después de la Segunda Guerra Mundial.