Eyre (Lago)

    Con sus 9.300 kilómetros cuadrados de superficie, el Eyre es uno de los lagos salados más grandes del planeta. El lago se encuentra situado al sudoeste de la depresión australiana denominada Gran Cuenca Artesiana, la cual tiene una superficie de 140.000 kilómetros cuadrados, y al norte del golfo de Spencer, en el sur de Australia. El Eyre está constituido por dos zonas diferenciadas, la meridional y la septentrional, esta última con unas dimensiones de 65 kilómetros de anchura y 144 kilómetros de longitud. Ambas partes están comunicadas por un canal.

    El lago Eyre fue originalmente una porción del océano Pacífico, que quedó aislada de éste hace unos 30.000 años, cuando se produjo una repentina elevación de tierras. El agua que había en su interior se evaporó con el paso de los siglos quedando en la actualidad sólo una gruesa capa de sales que oscila entre los 40 y los 30 centímetros de espesor.

    El Eyre es la región más baja de Australia puesto que se encuentra a unos 15 metros bajo el nivel del mar. La zona que circunda el lago es una región seca y con escasas precipitaciones, ya que anualmente éstas no rebasan los 125 milímetros, por lo que normalmente el lago está seco. Sólo ocasionalmente, ante precipitaciones concentradas y gracias a ciertos arroyos como el Barcoo, Neales y Macumba, el lago acumula cierta cantidad de agua.

    Tal escasez, sumada a las altas temperaturas, hace que la vegetación sea mínima y que los animales más abundantes sean los reptiles, como las serpientes y los lagartos, y diversas variedades de insectos adaptadas a este medio hostil; los mamíferos son inexistentes. La región se encuentra prácticamente deshabitada, si bien ya desde 1840 el explorador británico Edward John Eyre la había dado a conocer al mundo.