Behaviorismo

    El behaviorismo es una corriente de la psicología moderna que pretende reducir ésta al estudio de la mente humana a partir del comportamiento, y no de esencias, naturalezas o realidades que no pueden ser analizadas directamente, a través de la experiencia. Así, en el psicoanálisis freudiano era habitual comprender el comportamiento humano a través de una serie de categorías teóricas, casi metafísicas, de las que se derivaban unas conclusiones. Por contra, el behaviorismo sólo tendrá en cuenta lo que se puede saber gracias al comportamiento de los hombres.

    El behaviorismo nació a principios del siglo XX de la mano del psicólogo ruso Iván Pavlov, quien llevó a cabo uno de los experimentos más célebres de la historia de la psicología experimental con un perro, al que estimulaba con sonidos para demostrar que determinados comportamientos se seguían de simples estímulos sensoriales.

    Posteriormente, el behaviorismo encontró en John BroadusWatson una formulación más precisa, en la que se insistía en que la psicología jamás debía valerse de términos como “espíritu". De esta manera, había que atenerse de forma exclusiva a aquello que se podía observar en el comportamiento de los sujetos, y no introducir jamás prejuicios derivados de la comprensión filosófica de la mente humana, basada en conceptos abstractos sin validez científica alguna. Así, el behaviorismo aparece ligado al positivismo científico y filosófico del siglo XIX, en el que se insistía en la necesidad de basar la verdad en realidades que se pueden percibir, medir o pesar.

    El primer desarrollo de la corriente psicológica behaviorista tomó como fundamento la explicación del comportamiento humano a partir de causas externas, jamás internas. Algo del todo lógico, si se entiende que no es posible analizar ningún fenómeno psicológico hablando de categorías que no se pueden apreciar directamente. Por ello, la interioridad de la conciencia quedó excluida de la psicología, lo que supuso no pocas críticas a los principales defensores del behaviorismo.

    Posteriormente, el movimiento psicológico behaviorista abandonó este supuesto, excesivamente reduccionista, y empezó a emplear los estudios llevados a cabo por los antropólogos.