Anabaptismo

    El anabaptismo promulgaba un replanteamiento del sacramento del bautismo, según el cual sólo los creyentes adultos podían ser bautizados, mientras que negaba el bautismo de niños.

    Ya en la edad media varias sectas negaron la validez del bautismo. Valdenses, cátaros o usiitas rechazaron en algunos casos el bautismo de niños o se opusieron al propio sacramento. Pero el anabaptismo como tal nació en el agitado ambiente protestante de las tierras de lengua alemana del siglo XVI. Una de las corrientes reformadoras llevó al extremo la creencia de la justificación por la fe, aplicándola al bautismo: todo fiel debía pedir conscientemente el bautismo para que la gracia divina recayese sobre él.

    Las características principales del anabaptismo son:

    1. Se da gran importancia a la lectura bíblica. Aunque interpretaban la Biblialibremente, con la sola ayuda directa del Espíritu Santo.

    2. Se otorga poca importancia a la teología y al culto formal.

    3. Se destacan los lazos comunitarios. Los anabaptistas establecieron una comunidad de bienes a imitación de los cristianos primitivos, con el objeto de constituir un nuevo orden social, un auténtico reino de Dios.

    4. Se guarda un gran respeto por las leyes civiles, aunque sin participar en las instituciones.

    Pronto proliferaron en Alemania, Holanda y Suiza unos cuarenta grupos anabaptistas sin referente organizativo común, formados casi completamente por campesinos y artesanos. Aunque todos se consideraban elegidos y rechazaban el estado y las demás confesiones cristianas, algunos eran violentos y adquirieron actitudes revolucionarias sociales y religiosas al deslizarse hacia el milenarismo, mientras que otros eran pacíficos y no se implicaron en sublevaciones. Entre los primeros se encontraban los exaltados seguidores de Thomas Münzer, que participaron en la guerra de los campesinos contra los luteranos, y los de Jan Matthijs y Juan de Leiden, que crearon una sociedad teocrática apocalíptica en Münster. Entre los segundos, mayoritarios, estaban los discípulos espirituales de Menno Simonsz, llamados menonitas. Sin embargo, violentos o pacíficos, todos fueron perseguidos. Münzer fue apresado en Frankenhausen, torturado, y finalmente decapitado el 27 de mayo de 1525.

    Algunos anabaptistas alemanes y holandeses se refugiaron en Inglaterra, donde fueron también perseguidos, pero sus creencias sobre el bautismo influyeron en otras iglesias disidentes, como las baptistas, surgidas a principios del siglo XVII en Londres. En 1633 emigraron a Norteamérica.