Iceberg

    Los icebergs son grandes bloques de hielo desgajados de un glaciar que flotan a la deriva.

    Gran fragmento de hielo dulce desprendido de un glaciar o masa mayor de hielo, y que flota en mar abierto. Su nombre proviene de la palabra inglesa ice, "hielo", y la alemana berg, "montaña".

    El hecho de que el agua en estado sólido posea una menor densidad que cuando se encuentra en estado líquido es lo que permite la existencia de los icebergs, que constituyen verdaderas islas flotantes. Por otro lado, la diferencia entre la densidad del hielo de los icebergs (920 kg/m3) y la del agua marina (1.025 kg/cm3) hace que tan sólo una octava parte del volumen de un iceberg permanezca sobre la superficie. Esta circunstancia, unida a que la forma de la parte sumergida es difícil de adivinar basándose en la de la porción que se halla a la vista, hace que los icebergs representen importantes amenazas para la navegación. Basta recordar el trágico naufragio del transatlántico Titanic, acaecido tras colisionar con una de estas masas de hielo.

    Los icebergs pueden alcanzar alturas en torno a los 75 m por encima del nivel del agua, aunque se conocen casos cercanos a los 170 m, y pesos entre 100.000 y 200.000 toneladas. En el año 2000 fue detectado un iceberg de 296 km de largo y 37 de ancho, con un peso estimado de 3.000.000.000 toneladas. A pesar de estos valores tan elevados, los icebergs, empujados por el viento y arrastrados por las corrientes marinas, se desplazan a velocidades de unos siete kilómetros anuales, lo que constituye un valor muy notable dadas sus proporciones.

    Las costas de Groenlandia y la Antártida son las fuentes principales de icebergs, de las cuales se desprenden por la acción del oleaje. Los del hemisferio norte poseen forma de promontorio y tienden a concentrarse en aguas de Terranova, mientras que los icebergs australes tienen forma de meseta, o tabular, y son mayores que los anteriores.

    Cuando los glaciares pasan al mar, la acción de las olas provoca fracturas en su masa de hielo, que se desgaja en fragmentos que acaban flotando a la deriva. Estos bloques de hielo, a veces de considerable tamaño, se denominan icebergs.