Comunidad ecológica (ecología de comunidades y ecosistemas)

    Una comunidad ecológica, biótica o biocenosis es el conjunto de poblaciones de organismos de especies distintas que habitan y se relacionan entre sí en un determinado entorno. El número de especies y la mayor o menor complejidad de las relaciones que se establecen en el seno de la comunidad es lo que determina su nivel de biodiversidad. Las comunidades ecológicas son el ámbito de estudio de la ecología de comunidades.

    Las comunidades son sistemas vivos definidos cuyos límites, no obstante, no suelen ser precisos, ya que es poco habitual que estén completamente aisladas. Por otra parte, sus dimensiones varían dentro de límites muy amplios. Una comunidad es, por ejemplo, la constituida por el enorme número de especies que habitan en la selva amazónica, pero también lo es el conjunto de microorganismos encargado de descomponer el alimento en el intestino de un pequeño insecto.

    Evidentemente, la comunidad ecológica se relaciona con su entorno formando lo que se denomina un ecosistema (integrado por la comunidad y el conjunto de relaciones que ésta establece con el medio que la rodea). En este sentido, la ecología de comunidades debe estudiar los flujos de energía en los ecosistemas (cadena alimentaria, nivel trófico, etc.) o los ciclos biogeoquímicos, procesos a través de los cuales la materia circula desde el medio biótico hacia el abiótico o, lo que es lo mismo, desde los seres vivos al medio inerte.

    Otros dos conceptos de gran importancia para el funcionamiento de las comunidades ecológicas son los de nicho y sucesión:

    Nicho ecológico. Función específica que tiene cada organismo en el contexto de la dinámica de una comunidad ecológica o de un ecosistema.

    Sucesión ecológica. Sustitución secuencial de una especie por otra dentro de una comunidad ecológica o ecosistema.

    Por último, hay que citar el concepto de ecotono, límite que separa las comunidades y ecosistemas, y que contiene prácticamente todos los nichos ecológicos de dos comunidades contiguas. Por ello es frecuente que la biodiversidad sea mayor en los ecotonos que en los núcleos de las comunidades, fenómeno que se conoce como efecto de borde.