Armenia

Situada entre Turquía, Georgia, Azerbaiyán e Irán, la actual República de Armenia, en pleno cruce de caminos entre Oriente y Occidente, es una pequeña parte de la antigua Armenia. En la antigüedad, Armenia se extendía desde la costa del mar Negro hasta el mar Caspio y desde el Mediterráneo hasta el lago Urmia (en el actual Irán). Debido a su estratégica situación geográfica, ha sido objeto de constantes incursiones por parte de distintos pueblos de los que ha recibido numerosas influencias culturales.

Bandera de Armenia.

Medio físico

La República de Armenia, con una superficie de 29.800 kilómetros cuadrados, limita al oeste con Turquía; al norte, con Georgia; al sur, con Irán; y al este, con Azerbaiyán. En este último país se encuentra el enclave de Nagorno Karabaj, región autónoma con mayoría de población armenia que desea consolidar su separación de Azerbaiyán y unirse a Armenia. A su vez, Armenia incluye en su territorio el enclave azerbaiyano de Najicheván, con una situación similar.

Vista aérea de las cumbres montañosas de noroeste del país, con el monte Aragat, el más alto de Armenia, al fondo.

Armenia es un país muy montañoso. Su altitud media es de 1.800 metros, ya que la mayor parte de su territorio se sitúa en una meseta y sólo una pequeña parte se encuentra por debajo de los 1.000 metros. En la zona noroeste se puede contemplar un paisaje impresionante en el que se mezclan altas montañas, profundos valles y volcanes extintos. Allí se encuentra el pico más alto, el monte Aragat, con 4.090 metros. También en el norte, y hacia el este, se extienden las ramificaciones del Pequeño Cáucaso, las cordilleras Pambak, Gegam, Vardenis y Zangezur. En la zona oriental del país está la gran cuenca del lago Sevan, rodeado por altas montañas. La llanura de Ararat, al sudoeste, es la zona más baja de Armenia.

Abundan los ríos cortos y turbulentos y, debido a la orografía del país, hay numerosos rápidos y cascadas con un gran potencial hidroeléctrico. La mayor parte de los ríos van a dar a la cuenca del Aras, principal río del país y afluente a su vez del río Kura, que desemboca en el mar Caspio. El Aras forma durante 480 kilómetros una frontera natural entre Armenia y Turquía e Irán. El lago Sevan, alimentado por muchos de los pequeños ríos del país, contiene el 90 % de toda el agua embalsada del país y es el más grande de la Transcaucasia.

El lago Sevan, en la imagen, se encuentra en la zona oriental del territorio armenio y es el más grande de la Transcaucasia.

El clima es continental, aunque varía mucho según las regiones. El verano, excepto en las zonas más altas, es largo y cálido (temperaturas medias de 25 ºC). El invierno es moderadamente frío. Las montañas del Pequeño Cáucaso impiden el paso de las masas de aire húmedo hasta el interior, por lo que son las montañas las que reciben el mayor porcentaje de lluvias.

Armenia está situada en terrenos con gran actividad sísmica. En 1988 un gran terremoto mató a 25.000 personas al noroeste del país y destruyó la ciudad de Spitak.

Flora y fauna

A pesar de no ser un país muy grande, Armenia tiene más de 3.000 especies vegetales. Se pueden encontrar variedades propias de cinco zonas, según la altitud: semidesierto, estepa, bosque, prado alpino y tundra.

Entre 1.300 y 1.400 metros el paisaje es semidesértico, con plantas muy resistentes a terrenos áridos, como el enebro, el endrino y la madreselva.

La estepa es el paisaje más habitual en Armenia. Comienza a unos 1.400 metros de altitud y puede darse hasta a 2.500 metros en la zona meridional del país. La vegetación predominante de las estepas más bajas consiste en diferentes variedades de gramíneas, mientras que en las más altas abundan los espinos y los enebros.

Las zonas boscosas de las regiones del sur de Armenia, donde hay mucha humedad, se dan entre los 1.800 y los 2.000 metros, mientras que en el noreste aparecen entre los 2.200 y 2.400 metros. Los bosques están formados predominantemente por hayas y robles. El clima alpino caracteriza a los territorios situados por encima de los 2.000 metros, cubiertos con praderas. La tundra y su escasa vegetación ocupan únicamente unas pocas áreas montañosas en las zonas de mayor altitud.

La fauna, al igual que la flora, es muy variada. En las regiones semidesérticas y estepas se encuentran cerdos salvajes, gatos monteses, chacales, víboras y escorpiones. En las zonas boscosas abundan los osos de Siria, gatos, linces y ardillas, así como numerosas aves, como petirrojos y pájaros carpinteros. En los prados alpinos la fauna también es muy rica: alondras, buitres, musmones y cabras monteses. Existen, asimismo, algunas especies de lagartos propias del país como el denominado lagarto de roca.

Población

Demografía

Armenia cuenta con algo más de 3.056.000 habitantes. La esperanza de vida es de 74,3 años, y la tasa de crecimiento es reducida (˗0,15 %). La población es eminentemente urbana, dos tercios de los armenios viven en ciudades. La región más densamente poblada es la llanura de Ararat, una zona próspera, centro de la economía y la cultura del país. Erevan o Yereván, la capital, es la ciudad más importante, en ella habitan 1.100.000 personas; a gran distancia en cuanto a número de pobladores se encuentra Gyumri.

Plaza de la República de Ereván (o Yerevan), la capital de Armenia.

La principal característica de la población armenia es la homogeneidad. Más del 98 % de la población es armenia, y el resto incluye kurdos, rusos y un pequeño número de ucranianos. Esta homogeneidad se debe en parte a la salida del país de los azerbaiyanos y al regreso de refugiados armenios procedentes de Nagorno-Karabaj tras el recrudecimiento de las hostilidades entre ambos países.

Tres millones de armenios viven en el extranjero, un millón y medio en los estados de la antigua Unión Soviética y otro millón en Estados Unidos. También hay importantes colonias de armenios en Turquía, Brasil y Argentina.

Lengua

El 98 % de la población habla armenio, lengua con un alfabeto propio, perteneciente a una rama independiente del grupo de lenguas indoeuropeas. El restante 2 % se reparte entre los hablantes de yezidi (kurdo) y ruso.

Religión

Armenia fue el primer estado en adoptar oficialmente el cristianismo. Según la tradición, los apóstoles Tadeo y Bartolomé fueron los primeros en predicar la religión cristiana en el país. Se extendió de forma secreta en un principio y finalmente, en el año 301, se adoptó de forma oficial. No es de extrañar, por tanto, que un 95 % de la población pertenezca a la Iglesia católica armenia, culto adscrito al grupo de las iglesias católicas orientales, dependientes de la autoridad del papa pero con organización y ritos propios. Actualmente, Armenia es un reducto cristiano rodeado de países islámicos. De la tradición cristiana del país dan muestra algunos de los monumentos que forman parte de su patrimonio, como el monasterio medieval de Haghpat.

El restante 5 % se divide entre seguidores de otras iglesias cristianas (4 %) y un mínimo porcentaje de la población que se declara seguidor del yazidismo, religión kurda mezcla de islamismo, cristianismo, judaísmo, zoroastrismo y paganismo.

Vista del monasterio cristiano medieval de Haghpat (s. X), considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Economía y comunicación

Datos económicos

Después de varios años de acusado crecimiento económico del producto interno (interior) bruto (PIB), Armenia se vio sumida en una grave crisis económica, influida por la recesión de los grandes países europeos, que llevó a un descenso del 14 % de su PIB en 2009. Aunque experimentó una ligera recuperación en 2010, la evolución de Armenia en los años siguientes se caracterizó por la inestabilidad y la debilidad de los parámetros macroeconómicos.

Bajo el dominio soviético, Armenia había experimentado un gran desarrollo industrial, pero desde la desaparición de la URSS en 1991, la economía armenia ha pasado a un modelo basado en la agricultura a pequeña escala. Actualmente, la agricultura ocupa a un 39 % de la población, a pesar de que la tierra cultivable ocupa menos de dos quintos de la superficie total. Los principales cultivos son los de frutas, sobre todo viñedos, verduras, algodón, remolacha azucarera y tabaco. También se utilizan plantas para su uso en perfumería y medicina.

En las zonas de tierras más bajas hay grandes extensiones de pastos. Tradicionalmente, en Armenia se ha criado ganado caprino; la cría de ganado vacuno es muy reciente, pero ha ido cobrando importancia últimamente.

A pesar de su incremento en los últimos años, la producción agrícola y ganadera no es suficiente para abastecer a la población. Armenia ha dependido siempre en este sentido de las importaciones. En los últimos tiempos, la guerra civil en Georgia y el bloqueo económico impuesto por Azerbaiyán han hecho más difíciles las importaciones de alimentos.

La industria aporta aproximadamente el 30 % del producto interno bruto, aunque depende mucho de las importaciones de energía y materias primas. Las industrias más importantes son las relacionadas con la minería (oro, plata, cinc y cobre), las químicas, cuyo principal producto es el caucho sintético, y las de maquinaria pesada. La industria ligera está también muy desarrollada, sobre todo la industria textil (telas de algodón, seda y lana, alfombras y calzado) y la industria de alimentos procesados, sobre todo vinos y licores.

El terremoto de 1988 debilitó enormemente la economía, ya que destruyó casi la tercera parte de la capacidad industrial del país. Junto con los conflictos de Georgia y el bloqueo económico por parte de Azerbaiyán, provocaron graves problemas económicos durante la década de 1990. Tras la independencia, en 1991, gran parte de la industria armenia ha sido privatizada.

La orografía del país permite aprovechar los numerosos saltos de agua para la obtención de energía hidroeléctrica. Sin embargo, la producción energética armenia depende en gran medida de su central nuclear en Metsamor, la única en toda la Transcaucasia, que había sido cerrada y volvió a ser abierta en 1995 a raíz del bloqueo de Azerbaiyán. Actualmente, hay una gran presión internacional para que Armenia cierre Metsamor.

La República de Armenia mantiene numerosos lazos comerciales con Rusia y los países de la antigua Unión Soviética, así como con Irán y Siria, de los que importa alimentos y a los que exporta productos manufacturados.

Aunque las distancias no son muy grandes en Armenia, el relieve hace muy difícil la construcción de carreteras. Las principales ciudades y los centros industriales están unidos por ferrocarril. Hay un total de 16 aeropuertos, cinco de ellos con pistas de aterrizaje sin asfaltar.

Comunicación

El principal medio de comunicación en Armenia es la televisión. Hay dos emisoras públicas y más de cuarenta privadas. La mayor parte de los periódicos pertenecen a partidos políticos o a acaudalados individuos, por lo que sus informaciones no son muy fidedignas. En 2004 se promulgó una ley que prohibía la censura, aunque es muy común que los periodistas ejerzan la autocensura, especialmente en casos de corrupción y en todo lo referente a la cuestión de Nagorno Karabaj. El acceso a Internet se ha incrementado con lentitud: en 2005 sólo unas 150.000 personas disponían de conexión a la red; en 2012, este número se elevaba a 208.000.

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

Armenia está dividida en 11 provincias: Aragatsotn, Ararat, Armavir, Geghark'unik', Kotayk', Lorri, Shirak, Syunik', Tavush, Vayots' Dzor y Yerevan. A escala local, el poder lo ejercen los alcaldes o, en el caso de las aldeas más pequeñas, los ancianos del lugar.

La Constitución armenia data de 1995, año en el que se adoptó una nueva Constitución que reemplazó a la soviética, vigente desde 1978. En esta nueva Constitución se establece la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

El poder ejecutivo lo ejerce el presidente de la República de Armenia, elegido por sufragio universal directo por un máximo de dos legislaturas de cinco años. El presidente elige al primer ministro, quien elige a su vez a los componentes del Consejo de Ministros. El presidente de la república también designa a los miembros del Tribunal Supremo (aunque para ello debe contar con la aprobación de la Asamblea Nacional), es comandante en jefe del Ejército y tiene autoridad para promulgar decretos.

El principal órgano legislativo es la Asamblea Nacional, compuesta por 131 miembros. La Asamblea Nacional aprueba los presupuestos, ratifica los tratados y también tiene poder para declarar la guerra.

El sistema judicial consta de juzgados, tribunales de apelación, el Tribunal de Casación y el Tribunal Constitucional, compuesto por nueve miembros. La misión de estos últimos es establecer si la legislación y los decretos promulgados por el presidente de la república cumplen con la Constitución.

Las primeras elecciones legislativas se celebraron en 1990, y en 1991 se celebraron comicios para elegir al primer presidente de la república. En ese mismo año, Armenia se integró en la Comunidad de Estados Independientes (CEI), y desde 1992 pertenece a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Servicios del Estado

La educación infantil es gratuita en todo el país y la tasa de alfabetización es superior al 98 %. Al igual que la educación, la sanidad es gratuita para todos los ciudadanos armenios.

Otros beneficios sociales, como pensiones, subsidio de desempleo y ayudas a familias sin recursos, son bastante escasos.

Historia

Grandes imperios

Armenia se encuentra en la zona en la que se comenzó a desarrollar la civilización humana. Probablemente, fue uno de los primeros lugares en los que se lograron fundir metales y cultivar cereales, como el centeno.

Las tribus autóctonas formaron hacia el siglo IX a.C. el reino de Urartu, conquistado dos siglos más tarde por cimerios y escitas, pueblos procedentes del norte del mar Negro. En el 340 a.C., Alejandro Magno ocupó este territorio, que más tarde pasó a manos de sus seguidores, los seléucidas.

El rey armenio Tigranes el Grande gobernó un territorio que se extendía desde el mar Caspio hasta el Mediterráneo y ocupaba partes de la actual Siria. Su reinado fue el periodo más largo en que el territorio armenio fue independiente. Esta época acabó en el 69 a.C. con la invasión romana.

Siendo parte del Imperio romano, fue introduciéndose el cristianismo, hasta que en el 301 d.C. se convirtió en el primer estado cristiano del mundo. En el siglo VII los árabes conquistaron el país, que estuvo bajo su dominio hasta que los turcos selyúcidas lo invadieron en el siglo XI, momento en el que empezó una larga lucha entre turcos y persas. El país terminó dividiéndose, pasando a control persa las zonas de Yerevan, Najichevan y Karabaj, y el resto al Imperio otomano. La extremada violencia de los turcos provocó la primera gran emigración armenia.

Dominio ruso y turco

Con la expansión rusa por el Cáucaso en el siglo XIX, la zona oriental de Armenia pasó a su poder. En este siglo, coincidiendo con el surgimiento de los nacionalismos en toda Europa, se despertó en el pueblo armenio también un sentimiento nacional, que provocó un endurecimiento de la represión por parte de la Rusia zarista. Se cerraron las escuelas armenias y se confiscaron los bienes de la Iglesia armenia.

Al mismo tiempo, la zona que permanecía bajo dominio turco padecía una represión mucho más dura, ya que los turcos querían expulsar a los armenios de su territorio. Hubo grandes masacres, que provocaron de nuevo importantes migraciones.

En la época de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se produjeron las peores atrocidades contra los armenios por parte de los otomanos. Cientos de miles de armenios fueron deportados a zonas desérticas de la actual Siria, y muchos de ellos murieron por el camino, a causa del hambre y las enfermedades, o asesinados por los soldados. Durante la Primera Guerra Mundial murieron más de ochocientos mil armenios. Esta tragedia es considerada por muchos el primer genocidio del siglo XX. Una de las reivindicaciones históricas de Armenia es que el actual Estado turco reconozca estas matanzas y su culpa ante el pueblo armenio. Turquía jamás lo ha hecho y, aún hoy, los dos países siguen sin mantener relaciones diplomáticas.

Parte de la URSS

En abril de 1918, Armenia, junto con Georgia y Azerbaiyán, formó la República Federal Transcaucásica y, apenas un mes después, Armenia se declaró independiente. Su independencia duró poco, ya que en 1922 pasó a formar parte de la URSS, para integrar, junto con Georgia y Azerbaiyán, la República Soviética Federada Transcaucásica. En 1936 se convirtió en estado de pleno derecho dentro de la URSS.

Después del fin de la URSS en 1991, el 21 de septiembre de ese mismo año, y tras un referéndum, Armenia se constituyó como república independiente. Ese mismo año se celebraron las primeras elecciones, resultando ganador Levor Ter Petrossian.

Años de inestabilidad

Tras la independencia, la situación del país fue bastante inestable, debido sobre todo a la guerra con Azerbaiyán por la región de Nagorno Karabaj y el subsiguiente bloqueo económico. Desde 1994 está vigente un alto el fuego entre ambos países, pero la situación parece tener difícil solución. El terremoto de 1988 también tuvo importantes repercusiones económicas que el país tardó en subsanar.

En octubre de 1999, un grupo armado partidario de la independencia de Karabaj, asaltó el edificio de la Asamblea Nacional y asesinó al primer ministro, al presidente de la Asamblea, a sus dos vicepresidentes, a un ministro y a dos diputados. Finalmente se entregaron y liberaron a los rehenes que habían secuestrado.

Los asesinatos de políticos, así como la corrupción en general y la pobreza, han aumentado en los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI. Muchas personas se han visto obligadas a emigrar a otros países; se calcula que, desde su independencia, alrededor de una cuarta parte de la población armenia ha emigrado. En el plano internacional su situación ha mejorado. En el año 2000 ingresó en el Consejo de Europa y comenzó a recibir ayuda del exterior.

En abril de 2008, el primer ministro, Serzh Sarkisian, que había accedido al cargo tras la repentina muerte de su predecesor, Andranik Markarian, obtuvo la victoria en las elecciones presidenciales. Tigran Sarkisian lo relevó en la jefatura de Gobierno. Los resultados de los comicios fueron recibidos con protestas callejeras por los partidarios de las formaciones opositoras.

En política exterior se produjeron avances significativos en las relaciones con Turquía. Los conflictos fronterizos y las históricas reclamaciones armenias por las acciones represoras del antiguo Imperio otomano en este territorio provocaban una enemistad tradicional entre ambos países. Durante 2009, altos representantes de la política armenia intensificaron las negociaciones con las autoridades turcas para mejorar los lazos bilaterales y promover una reapertura de la frontera común. En el mes de octubre, los Gobiernos turco y armenio proclamaron oficialmente el reinicio de relaciones diplomáticas.

No obstante, a lo largo de 2010, este proceso de normalización se vio enturbiado por varios episodios conflictivos. La insistencia del Gobierno turco en imponer condiciones acerca de la situación entre Armenia y Azerbaiyán como requisito previo al restablecimiento pleno de relaciones llevó al Parlamento armenio a suspender en abril de este año la ratificación de los acuerdos de normalización con Turquía. El apoyo recibido por Armenia de las cámaras parlamentarias estadounidenses y de las altas autoridades de Francia, que reclamaban a Turquía que reconociera el genocidio armenio cometido durante la Primera Guerra Mundial, favoreció un nuevo acercamiento del Ejecutivo armenio hacia posturas conciliadoras.

En mayo de 2012, el Partido Republicano en el poder venció en las elecciones parlamentarias con un 44 % de los sufragios. A su vez, el presidente Serzh Sargsián revalidó su mandato como presidente después de su victoria electoral en febrero de 2013.

La dependencia de Armenia de sus lazos con la vecina Rusia se plasmó en la integración, en enero de 2015, del Estado armenio en la Unión Económica Euroasiática, formada además por Rusia, Bielorrusia y Kazajstán. No en vano, la mayor parte de las infraestructuras armenias, sobre todo en el sector energético, eran de propiedad o control de empresas rusas, y en torno al 20 % del producto interior bruto (PIB) estaba formado por las remesas enviadas por los armenios expatriados en Rusia. También adquirió importancia la firma en noviembre de 2017 de un acuerdo de colaboración con la Unión Europea, dirigido a mejorar las perspectivas económicas mutuas.

En el terreno político, el mandato presidencial de Sargsián concluyó en abril de 2018. Tras la toma de posesión de su sucesor, el científico y político Armen Sarkisian, Serzh Sargsián fue elegido primer ministro, lo que motivó multitudinarias protestas organizadas por las fuerzas opositoras, que eran contrarias a la perpetuidad en el poder del ex presidente. Estas movilizaciones, conocidas popularmente como “revolución de terciopelo” armenia, concluyeron pacíficamente a finales del mes de abril cuando el mandatario presentó su renuncia a la jefatura de Gobierno. El principal dirigente instigador de las protestas, Nikol Pashinián, fue designado nuevo primer ministro por la Asamblea Nacional de Armenia.

El poder de Pashinián se vio ampliamente reforzado a raíz de las elecciones parlamentarias de diciembre de 2018. Su formación política, Alianza Mis Pasos, obtuvo una abrumadora mayoría al recabar más del 70 % de los sufragios emitidos.

Sociedad y cultura

Literatura

San Mesrob, monje y erudito, sistematizó el alfabeto armenio en el año 410 y tradujo por primera vez la Biblia al armenio clásico. Con él comenzó la edad de oro de la literatura armenia, correspondiente al siglo V, en el que florecieron, además de grandes escritores, numerosos traductores que trasladaron textos clásicos latinos y griegos al armenio. Uno de los principales autores de esta época es el filósofo Eznik de Golp (o Kolb), autor de La refutación de las sectas, importante por su comparación entre las religiones maniquea y zoroástrica. También es una figura relevante Moses de Chorene, que escribió una geografía y una historia de Armenia.

Entre el siglo VI y el siglo X, los árabes dominaron el territorio de la actual Armenia, por lo que la literatura no tuvo grandes figuras hasta el siglo X, cuando el primer gran poeta armenio, San Gregory Narek, escribió sus famosos poemas e himnos místicos.

En el siglo XVIII se produjo una época de renacimiento cultural en Armenia, y surgieron trovadores o bardos populares. El más conocido es Sayat-Nova, cuyas canciones de amor siguen aún presentes.

Alrededor de mediados del siglo XIX, los temas literarios eran fundamentalmente políticos y el género fundamental era la novela. También se recopilaron en esta época importantes compilaciones de folclore armenio.

Uno de los autores armenios más conocidos actualmente en el plano internacional es Armen Mkrtitch, cuyas novelas y cuentos han sido traducidos a numerosos idiomas.

Patrimonio cultural

En la capital, Ereván, hay monumentos que dan constancia de los grandes imperios que se asentaron en territorio armenio. Hay ruinas de una fortaleza urartiana de 3.000 años de antigüedad, varios templos bizantinos y una mezquita persa del siglo XVIII. También destacan la catedral, el mercado y la ópera.

Cerca de la capital armenia se encuentran las ruinas de la catedral circular de Zvartnots (s.VII), consideradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En la imagen, vista parcial de dichas ruinas.

Entre el año 1996 y el 2000, la UNESCO calificó los siguientes monumentos armenios como Patrimonio de la Humanidad: los Monasterios de Haghpat y Sanahin (siglos X-XIII), en la región de Tumania, que fueron grandes centros culturales de la época, especialmente el de Sanahin, donde se estableció una importante escuela de calígrafos e iluminadores; la catedral y las iglesias de Echmiatsin y el yacimiento arqueológico de Zvartnots, muy buenos ejemplos de las peculiaridades y evolución de la arquitectura armenia; el monasterio de Geghard, que incluye varias iglesias y tumbas, algunas de ellas excavadas en la piedra; y el valle del Alto Azat, paraje de incomparable belleza.