Bahrein

El estado de Bahrein, o Bahrain, (en árabe «dos mares») es un pequeño estado insular situado en una bahía en la costa suroccidental del golfo Pérsico, muy cerca de la costa de Arabia Saudí y al noreste de Qatar. Es un archipiélago formado por unas treinta pequeñas islas e islotes, la mayor de las cuales, Bahrein, que da nombre al país, mide unos 50 kilómetros de norte a sur y alrededor de 16 de este a oeste. A pesar de su reducida extensión (unos 665 kilómetros cuadrados), su política económica y su localización estratégica hacen que Bahrein sea un gran centro financiero y comercial en Oriente Próximo.

Bandera de Bahrein.

Medio físico

El archipiélago de Bahrein consta de dos grupos de islas diferenciados: por un lado, la isla de Bahrein, que con 580 kilómetros cuadrados constituye siete octavos del territorio total del país, y las pequeñas islas que la rodean. Las más importantes son Muharraq y Sitra, ambas al noreste de la isla principal y unidas a ésta por puentes. Otras islas de este grupo son Nabi Salih, Al-Muhammad_Fiyah y Jiddah.

Más alejado, a unos 19 kilómetros al sureste de la isla de Bahrein, se encuentra el segundo grupo, las islas Hawar. Son un grupo de pequeñas islas rocosas, habitadas únicamente por algunos pescadores y trabajadores de canteras. Su proximidad a la costa de Qatar hace que los dos estados mantengan un litigio por su soberanía que el Tribunal Internacional de Justicia de las Naciones Unidas falló a favor de Bahrein en 2001.

Casi todas las islas de Bahrein son formaciones rocosas sin apenas altura. El paisaje de la isla más grande es más variado, aunque su altura máxima, la colina de Al-Duján, alcanza únicamente los 135 metros de altura. Las zonas de la costa norte y noroeste, en contraste con el resto de la isla, son un fértil cinturón de palmerales y huertas regados gracias a las aguas subterráneas.

El clima es muy extremo en verano, ya que a las altas temperaturas, que en ocasiones alcanzan los 35 ºC, se une un alto nivel de humedad. En invierno las temperaturas son moderadas, con un promedio de 21 ºC. Las precipitaciones tienen lugar sobre todo en la época invernal, y la media no sobrepasa los 80 milímetros por año.

Flora y fauna

En las zonas más áridas del archipiélago crecen diversas especies propias de climas desérticos. En las zonas fértiles, en cambio, se encuentran cultivos de árboles frutales, hortalizas y forraje.

No hay gran variedad de especies animales, debido a las duras condiciones de las zonas desérticas. Los más comunes son mamíferos como la gacela, la liebre y la mangosta. Esta última, proveniente probablemente de la India, se da en zonas irrigadas. También abundan las ratas del desierto y los lagartos.

Hay muy pocas aves, excepto en las estaciones de primavera y otoño, cuando las aves migratorias descansan en las islas en su camino hacia zonas más cálidas.

Población

Demografía

Bahrein tiene alrededor de 1.300.000 habitantes, de los el 50 % son extranjeros. A pesar del reducido tamaño del país, su densidad de población es muy elevada. Un tercio de ésta vive en las dos ciudades principales, Manama, la capital, situada en el noreste de la isla principal, y Muharraq, en la isla del mismo nombre, unida a la capital por un puente de escollera.

Bahrein tiene una de las rentas per cápita más altas del mundo y tanto la esperanza de vida (78 años) como la tasa de natalidad (13,6 por 1.000 habitantes) son elevadas.

Prácticamente tres quintos de la población activa son extranjeros, casi todos procedentes de Irán, la India, Paquistán, el Reino Unido y Estados Unidos.

Centro de la Artes, en Manama, la capital del país, ubicada en la isla de Bahrein.

Lengua

La lengua oficial de Bahrein es el árabe, y la mayor parte de sus habitantes hablan también inglés. El farsi (o persa) y el urdu son dos lenguas muy comunes en Bahrein, ya que son las lenguas de origen de numerosos inmigrantes procedentes de Irán, la India y Pakistán.

Religión

Algo más del 70 % de la población es musulmana, y el resto se divide a partes iguales entre católicos y seguidores de otras confesiones.

La población musulmana se divide en suníes y chiitas. Los chiitas son mayoría en Bahrein, sin embargo, tanto la familia real como las personas más influyentes y poderosas del país son sunitas, lo que ha provocado no pocos enfrentamientos sociales.

El 80 % de la población de Bahrein es de religión musulmana. En la foto, la Gran Mezquita.

Economía y comunicación

Datos económicos

Menos del 3 % del territorio de Bahrein es cultivable, por lo que la mínima cantidad de frutas y productos de la huerta que se recolectan son insuficientes para abastecer a la población, que se ve obligada a importar productos alimentarios. La ganadería, aunque impulsada por el Gobierno, es muy escasa, aunque sí se crían caballos y camellos para las carreras. La pesca se ha visto muy afectada por la contaminación en el golfo Pérsico, especialmente tras los vertidos petrolíferos producidos en Kuwait en la primera guerra del Golfo. La ocupación tradicional de los bahreiníes era la recolección de ostras perlíferas, pero ésta casi ha desparecido ante la competencia de las perlas cultivadas, especialmente las japonesas.

Bahrein fue el primer país de la zona en el que se descubrió petróleo, en 1932, y desde entonces, junto con la extracción de gas natural, ha sido la base de su economía. Además de la producción, también hay importantes refinerías que tratan el crudo de Arabia Saudí, que llega a la isla a través de un oleoducto submarino.

Además de la industria petrolífera, en Bahrein hay otras actividades de gran importancia, como la producción de aluminio, cemento, las industrias petroquímicas y la construcción naval, actividad tradicional en el archipiélago.

Debido al gran volumen de extracciones que se ha llevado a cabo durante años, las reservas de petróleo se están agotando. Así, en los últimos años, Bahrein ha diversificado su economía. Se ha potenciado el desarrollo de las actividades financieras, convirtiéndose en uno de los centros comerciales y financieros más importantes de Oriente Próximo. El turismo también es una de las industrias que ha crecido más rápidamente en los últimos años. A todo ello contribuyen las modernas redes de carreteras entre las principales islas y con Arabia Saudí, así como el aeropuerto internacional de la isla de Muharraq.

Comunicación

Casi todas las emisoras de radio y televisión de Bahrein son propiedad del Estado (la primera emisora de radio privada data de 2005). En teoría, hay una ley de prensa que garantiza la independencia de los periodistas y regula su derecho a informar, pero en la práctica existen penas de cárcel por delitos como injurias a la familia real, y los medios de comunicación ejercen la autocensura.

Administración y política

Forma de gobierno y partidos políticos

En 2002 el emir Hamad Isa Al-Jalifa proclamó Bahrein una monarquía parlamentaria y cambió su estatus de emir a rey. En el mismo año se aprobó la Constitución, se estableció un sistema judicial independiente y se convocaron elecciones.

El sufragio es universal para los mayores de 18 años, pero únicamente para elegir a los 40 representantes de la Asamblea Nacional, la Cámara Baja. El consejo Al-Shura (Cámara Alta), el Consejo de Ministros y el primer ministro son elegidos directamente por el rey.

Los partidos políticos están prohibidos en Bahrein, pero en 2005 se legalizaron las asociaciones políticas.

Servicios del Estado

La educación pública es obligatoria para todos los niños y niñas entre 6 y 17 años, y hay escuelas públicas gratuitas hasta la enseñanza secundaria. La tasa de alfabetización es de un

90 %.

La red de sanidad pública es muy amplia y gratuita, y el Estado cubre las pensiones, las bajas por enfermedad, maternidad y accidente laboral y la prestación de desempleo.

Historia

Ya desde la Antigüedad, y debido a su situación geográfica, Bahrein constituye una escala comercial estratégica entre Oriente Próximo y Oriente Medio. En el siglo VII Bahrein fue conquistado por el califa Abu Bakr, y se introdujo el islam en el archipiélago. Incluso la piedra sagrada de La Meca, la Ka’aba, estuvo durante un tiempo en Bahrein.

En 1524 los portugueses ocuparon el archipiélago, dominio que conservaron hasta 1622, año en que cayó en poder de los persas, quienes lo conservaron hasta 1783. En ese año accedió al poder la dinastía árabe de los al-Jalifa, la que reina actualmente.

En 1861 Bahrein firmó con Gran Bretaña un tratado de protectorado, poniéndose así bajo su protección para defenderse de las ambiciones persas en la zona. En los años cincuenta del siglo XX aparecieron los primeros movimientos nacionalistas, aunque Bahrein no alcanzó la independencia hasta 1971. En ese año, el país se convirtió en un emirato bajo el reinado de Isa Sulman al-Jalifa, que ejerció el poder como monarca autoritario. En esta época el pueblo, mayoritariamente chiita, sufrió una gran opresión por parte de las clases dirigentes que, al igual que la familia real, pertenecían a la minoría sunita. El emir reinó hasta su muerte en 1999, siendo sucedido por su hijo Hamad Isa al-Jalifa, que en 2002 proclamó la monarquía constitucional.

Desde 2002, Bahrein disfruta de una mayor libertad de expresión y los derechos humanos han mejorado. Sin embargo, la familia real sigue controlando los cargos políticos y militares más importantes, y el poder del rey es enorme.

En los años siguientes, Bahrein fortaleció sus lazos diplomáticos y comerciales con los Estados Unidos. Paralelamente, la influyente comunidad shia, en la oposición, incrementó su participación política en el país. En las elecciones legislativas celebradas en noviembre de 2006, los partidos representantes de los shia obtuvieron el 40 % de los sufragios.

Durante 2011 y 2012, en la estela de los movimientos que reclamaban cambios políticos y sociales en la región, Bahrein se vio sacudido por los efectos de la llamada «primavera árabe» iniciada en Túnez y Egipto. Las autoridades declararon la ley marcial y reprimieron las protestas con dureza. Asimismo, el Gobierno maniobró para instar a la prohibición de varios partidos políticos opositores.

En los años siguientes, las autoridades de Bahrein intensificaron la persecución de la oposición política, en particular la asociada a la comunidad chiita y a Al Wefaq, su organización más representativa. Este grupo fue proscrito durante tres meses en octubre de 2014, con vistas a las elecciones parlamentarias celebradas en noviembre y que fueron boicoteadas por la oposición. Poco después, el principal dirigente de Al Wefaq, Ali Salman, fue detenido por las fuerzas de seguridad.

Sociedad y cultura

A pesar de los avances de los últimos años y de su gran desarrollo económico, las costumbres sociales y culturales siguen siendo muy tradicionales y arraigadas en la cultura musulmana. Así, las clases sociales más altas y adineradas practican pasatiempos tradicionales como cetrería y caza de gacelas.

Son muy populares las carreras de caballos y camellos, y en las últimas décadas, el fútbol. Desde 2004 se celebra el Gran Premio de Bahrein, prueba válida para el Campeonato Mundial de Fórmula 1 y primera carrera del circuito en disputarse en Oriente Próximo.

En el año 2005 se inscribió por primera vez un lugar bahreiní en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO: el sitio arqueológico de Qal’at al-Bahrein, una colina estratificada formada por sucesivos asentamientos humanos, que atestigua presencia humana ininterrumpida desde el año 2300 a.C. hasta el siglo XVI.