Bangladesh

Bangladesh significa «tierra de los bengalíes». Lugar de grandes contrastes, pese a la fertilidad de sus tierras es uno de los países más pobres del planeta. La extraordinaria densidad de su población es una de las causas de esta aparente contradicción. Su rica y variada naturaleza completa y enriquece el retrato de este país del sur de Asia central.

Bandera de Bangladesh.

Medio físico

Bangladesh limita al norte, este y noroeste con India, que constituye la mayor parte de su frontera terrestre; al sur, con el golfo de Bengala, en el océano Índico; y al sudeste, con la Unión de Myanmar, antigua Birmania. Su superficie es de 144.000 kilómetros cuadrados. La capital del país es Dhaka.

Bangladesh es un país formado en sus dos terceras partes por una planicie, formada a lo largo de los siglos por los sedimentos de materiales arrastrados por los ríos Ganges y Jamuna. Su máxima altitud es el Keokradong, al sudeste, que alcanza 1.200 metros.

La región de Barind es un reducto selvático al noroeste del país atravesado por una depresión conocida como la cuenca de Bhar, que se extiende hacia el sudeste a lo largo de 160 kilómetros y se inunda con frecuencia durante la estación del monzón.

Tanto al norte como al sur, en las fronteras con India y Myanmar, existen una serie de pequeñas formaciones montañosas. Se trata del Sylhet al norte y las colinas Chittagong junto a Myanmar.

Al norte de la cuenca de Bhar, la llanura aluvial de Jamuna se prolonga hasta la unión de los ríos Ganges y Jamuna. Este último anega la llanura con sus frecuentes crecidas. Al sur de la cuenca, se encuentra la llanura aluvial del Ganges.

Más al este de la llanura de Jamuna, se localiza la región de Madhpur; un altiplano de tierras de cultivo que se eleva apenas veinte metros sobre la llanura.

En el extremo noreste del país, las colinas Sylhet constituyen una serie de elevaciones que alcanzan los trescientos metros de altitud, imponiéndose sobre la planicie. El cinturón de tierra que rodea el golfo de Bengala es conocido como el delta Joven. Al sur, el golfo de Bengala está surcado por numerosos arroyos que fluyen entre pequeñas islas e islotes. Al este del golfo, el delta incluye a las llamadas islas del Estuario, que se extienden desde la desembocadura del río Pusur hasta la isla de Sandwip.

Al sudeste de Bangladesh, en el extremo este del golfo de Bengala, se encuentra la región de Chittagong. Se trata de una zona muy diferente al resto del país, con numerosos altos, colinas y zonas boscosas. Existen también en la zona numerosas islas y un arrecife coralino.

Un rasgo destacado en el paisaje de Bangladesh lo constituye su hidrografía. Los ríos y lagos caracterizan en buena medida las condiciones del país. Todos los años, entre los meses de junio y octubre, los ríos experimentan grandes crecidas. Los desbordamientos anegan las áreas rurales, enriqueciendo de nuevo con sus depósitos las fértiles tierras de cultivo.

Existen cinco cuencas diferentes en Bangladesh: la del Ganges, que incluye el delta de este río y sus afluentes; la de los ríos Meghna y Surma; la cuenca del Jamuna; el sistema formado por los ríos del norte de Bengala; y, por último, los de la región de Chittagong.

El río Ganges es el eje principal, dejando su influencia por una extensa área que se extiende más de cincuenta mil kilómetros cuadrados hacia el sudoeste. Su curso varía cada cierto tiempo como consecuencia de los aluviones de sedimentos que arrastra a su paso. Tras acceder a Bangladesh por el oeste, el Ganges discurre hasta su confluencia con el río Jamuna. El curso combinado de ambos ríos toma el nombre de Padma. El Padma continúa hacia el sudeste en su descenso hasta el golfo de Bengala. En su camino, recibe la afluencia de los ríos Chandpur y Meghna.

El río Meghna recibe las aguas de numerosas corrientes desde la India. El Surma es el mayor afluente del río Barak.

El río Jamuna (llamado Brahmaputra en la vecina India) y sus canales cubren un área extensa desde el norte del país hasta el curso del Meghna. Sus numerosos cauces y afluentes, cuyos cursos varían con frecuencia, dificultan las vías de comunicación entre el norte del país y las ciudades del golfo.

Al noroeste de Bangladesh cabe destacar el río Tista, tributario del Jamuna.

La cuenca de Chittagong, formada por cuatro ríos principales (Karnaphuli, Feni, Sangu y Matamuhari), irriga el valle costero hacia el sudoeste.

El clima en Bangladesh es monzónico y se caracteriza por una elevada humedad, temperaturas moderadas y frecuentes tormentas y ciclones en el verano.

Los ciclones desatan vientos que sobrepasan los 160 kilómetros por hora en el sur, causando inundaciones en zonas costeras, con olas de más de seis metros.

El verano se extiende de abril a septiembre, y el invierno, de noviembre a marzo. Las temperaturas alcanzan los 36 ºC durante los meses de verano. Entre marzo y julio se producen frecuentes tormentas.

En Bangladesh llueve en abundancia, con precipitaciones máximas que superan los 1.500 milímetros anuales. Las mayores precipitaciones se dan en la estación del monzón, entre junio y septiembre.

Flora y fauna

Bangladesh posee una naturaleza exuberante. Su vegetación varía a lo largo del país. Al norte de la capital, la vegetación pantanosa se traduce en numerosos lagos y tierras anegadas.

El área comprendida al noroeste del Jamuna es una llanura de tierras de labor y cultivo. También al sudoeste del Padma el paisaje es similar. En ambos lugares, el babul, una especie de acacia, es el árbol más extendido.

Al este, en el Sylhet y en las colinas Chittagong, existen extensas junglas de bambú, bejucos, cocoteros y palmeras datileras.

Al sur del país se encuentran las sundarbans, un conjunto de islas, riachuelos, ensenadas y estuarios diseminados a lo largo del golfo de Bengala. La vegetación característica de esta zona es la constituida por los manglares, que cubren una enorme extensión. El sundri, la gewa, utilizada en la fabricación de papel, o el goran, que contiene una alta concentración de tanino, son algunos de los árboles propios del manglar.

Las flores ocupan también un lugar destacado en los manglares. La Nymphaea stellata o lirio de agua, representada en el escudo de Bangladesh, la flor de loto o la cúrcuma están entre las más destacadas.

La fauna en Bangladesh incluye centenares de especies. Las áreas montañosas de Chittagong y el Sylhet albergan numerosas manadas de elefantes. También son frecuentes los ciervos, como el sámbar o el barasingh, que habitan en su mayor parte en las sundarbans.

Entre los animales domésticos, el búfalo de agua merece una especial mención, por su presencia constante en los campos como animal de tiro.

Una de las especies más representativas de Bangladesh es el tigre de bengala. Otros felinos, como la pantera, también son frecuentes en las zonas selváticas. Además, otros mamíferos que abundan en Bangladesh son chacales, macacos rhesus, perezosos, mangostas y el oso negro del Himalaya.

Entre las numerosas especies que constituyen la fauna de Bangladesh se encuentra el tigre de Bengala, animal emblemático del país.

Las aves constituyen también una parte importante de la fauna de Bangladesh. Cuervos, currucas, petirrojos, periquitos, urracas o papamoscas son algunas de las especies más comunes. Junto a las anteriores, algunas especies migratorias, como las cigüeñas, los patos salvajes o los gansos. También hay poblaciones de halcones, buitres, águila culebrera y martín pescador, entre otras.

Población

Demografía

Bangladesh cuenta con una población estimada de 168.000.000 de habitantes. Su densidad de población está entre las más altas del planeta: en torno a 1.138 personas por kilómetro cuadrado. El 31 % de la población tiene menos de 15 años. La tasa de mortalidad infantil es del 44,09 por mil y la esperanza de vida alcanza los 70 años. La mayor parte de la población se concentra en áreas rurales. La urbanización de estas zonas es tal que con frecuencia es imposible distinguir dónde acaba una aldea y comienza otra. Entre las áreas urbanas destaca la capital, Dhaka, en torno a la cual la densidad de población alcanza proporciones formidables.

La población de Bangladesh es bengalí en un 98 %. Otros grupos étnicos tradicionales son las tribus veddas, los armenoides o los llamados aryans, de origen caucásico.

Lengua

La lengua oficial del país es el bengalí, que es hablado por el 99 % de la población. La lengua hablada tiene diferentes variantes y dialectos. Sin embargo, la lengua escrita, derivada del sánscrito, mantiene una forma única. El inglés se utiliza también en instituciones educativas y en áreas urbanas.

Religión

El islam, proclamada religión oficial por la Constitución, es el credo mayoritario en Bangladesh. Es seguido por el 83 % de la población. La mayoría de los musulmanes del país son suníes. En segundo lugar se encuentra el hinduismo, practicado por un 16 % de los habitantes del país. Los hindúes están divididos en castas.

Economía y comunicación

Datos económicos

La agricultura constituye la más importante actividad económica en Bangladesh. La abundancia de recursos hídricos y la gran calidad de las tierras de cultivo contribuyen a que así sea. Más del 47 % de la población se ocupa en este sector, por lo común en pequeñas explotaciones familiares. Los principales cultivos del país son el arroz, el té y el yute, del que produce la quinta parte de los suministros mundiales. Hay también una importante producción de algunas frutas, como la piña, el mango o la banana. El trigo, las batatas, el tabaco o la caña de azúcar son otros cultivos importantes del país. La introducción progresiva de sistemas de regadío y represado ha ido estabilizando la producción agrícola de Bangladesh. En el pasado, esta producción dependía en buena medida de la bonanza de los ciclos climatológicos anuales.

Otro recurso en alza es la piscicultura en las zonas fluviales del interior. También cabe mencionar las explotaciones pesqueras en todo el litoral del golfo de Bengala.

Bangladesh cuenta con reservas de gas natural, usado en la fabricación de fertilizantes, y carbón. La principal fuente de energía eléctrica del país la constituyen las centrales térmicas e hidroeléctricas.

La actividad industrial comprende, en primer lugar, las pequeñas explotaciones ligadas al medio rural, como los talleres de alfarería y carpintería. En segundo lugar figuran aquellas encargadas del procesamiento industrial de los productos agrícolas. Entre éstas destacan las textiles, relacionadas con el yute o el algodón, la industria maderera y del papel.

La exportación de productos textiles es uno de los motores económicos de Bangladesh. En la imagen, operarias de una fábrica textil.

Más de la cuarta parte de la población activa de Bangladesh está ocupada en el sector servicios, el cual supone más del 53 % de producto interno (interior) bruto (PIB). Entre las exportaciones, el yute bruto y sus derivados, el té y el cuero son las principales. Bangladesh también exporta prendas textiles, pasta de papel y gambas.

La red fluvial constituye en gran parte del país el principal sistema de transporte. Presenta un menor coste que la red de carreteras y garantiza el acceso a zonas remotas y pantanosas. Junto a las vías navegables, se extiende una red de carreteras y ferrocarriles que enlaza los núcleos de población más importantes. En las zonas rurales, los caminos presentan peor estado de conservación. En estas áreas, un medio de transporte muy extendido es el tiro de bueyes.

Los puertos marítimos de mayor actividad son el de Chittagong y el de Chalna. Bangladesh también cuenta con varios aeropuertos además del de Dhaka.

Comunicación

La red de telecomunicaciones del país es muy deficitaria. Existen 800.000 líneas telefónicas, y cerca de 84 millones de teléfonos celulares. El número de usuarios de internet apenas supera los 600.000.

En Bangladesh se publican numerosos periódicos de iniciativa privada. The Daily Star y The Bangladesh Observer son algunos de los más significativos. Pese a todo, la prensa tiene una difusión escasa, dado el elevado índice de analfabetismo de la población (más del 55 %). La radio tiene una mayor influencia en la opinión pública. Tanto la radio como la televisión están bajo el control gubernamental. Además de los medios del Gobierno, en las áreas urbanas es posible acceder a emisiones de medios internacionales vía satélite. Aunque la Constitución garantiza la libertad de prensa, los medios son hostigados con frecuencia por el Gobierno. Es frecuente que las autoridades retiren de la circulación aquellas ediciones que consideran peligrosas u ofensivas.

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

Bangladesh tiene seis divisiones que comprenden 21 regiones. Cada una de estas regiones se encuentra dividida a su vez en distritos. Además de la capital, Dhaka, otras ciudades importantes son Khulna, Chittagong, Rajshahi o Tongi.

Vista de Dhaka, la capital de Bangladesh, con la histórica fortaleza-palacio de Lalbagh (siglo XVII) en primer plano.

La República Popular de Bangladesh es una democracia parlamentaria. Los miembros del Parlamento son elegidos cada cinco años mediante sufragio universal. La Constitución, promulgada en noviembre de 1972 y reestablecida en 1986, reserva un 10 % de los escaños a las mujeres.

El presidente es elegido por el Parlamento y es el encargado de nombrar el Consejo de Ministros. A la cabeza del Consejo se encuentra el primer ministro, que es a la vez jefe del Gobierno.

El sistema legal está basado en la legislación inglesa. La Corte Suprema es el máximo órgano judicial y su presidente es designado por el presidente de la república.

Entre los partidos políticos, cabe destacar el Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), el Partido Comunista de Bangladesh (BCP) y la Liga Awami (AL).

Servicios del Estado

El sistema educativo establece tres niveles: educación primaria, secundaria y superior. La educación primaria no es obligatoria y se extiende hasta los 10 años. Apenas la mitad de los niños menores de 10 años están escolarizados. En Bangladesh se dan diferencias notables entre las áreas urbanas y las rurales en cuanto a escolarización y recursos.

Las condiciones sanitarias del país son muy deficientes. El Estado dispone de diversos hospitales y centros rurales de salud. Con todo, enfermedades como la malaria, el cólera o la tuberculosis siguen constituyendo un serio problema de salud pública.

También, de forma testimonial, Bangladesh cuenta con algunos servicios sociales estatales. Entre éstos, los proyectos comunitarios de desarrollo, las escuelas de integración de discapacitados o las instituciones de protección de menores son los más destacados.

Historia

Bangladesh alcanzó su independencia en 1971. Sin embargo, su historia se remonta a mucho antes. Tres han sido sus signos principales de identidad: el territorio, presidido por sus grandes ríos, Ganges y Brahmaputra; la lengua bengalí, hablada durante siglos; y la religión islámica. Tras las invasiones islámicas en torno al 1200 d.C., el territorio de la actual Bangladesh, a diferencia del resto del subcontinente indio, adoptó el islam como nueva religión. El territorio de Bengala, bajo la nueva religión, adquirió progresivamente cierta independencia del resto del subcontinente. En 1608, la capital del sultanato se estableció en Dhaka. La creciente amenaza del emergente reino de Maratha, en India central, propició que la capital fuera trasladada en 1704 a Murshidabad.

A partir de mediados del siglo XVIII, el poder político dominante en Bengala era el británico. Reacios a implicarse en la administración del territorio, los británicos mantuvieron a la mayor parte de los líderes locales.

En 1849, el dominio británico sobre la región de Bengala pasó a ser absoluto, tras asumir la Corona británica todas las funciones del último sultán mogol. Hacia 1905, la provincia de Bengala fue dividida en dos, Bengala Occidental y Bengala Oriental. La división se estableció siguiendo una de las ramas del Ganges desde Rajmahal hasta el golfo de Bengala. En Bengala Oriental se desataron entonces los enfrentamientos entre la población hindú y la musulmana. En 1912, el Gobierno británico reunificó nuevamente la provincia. Tras la Primera Guerra Mundial, las tensiones coloniales se intensificaron en toda la zona.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, la liga árabe promovió la separación de la India en dos estados: Pakistán, de mayoría árabe, e India, de mayoría hindú.

Tras la independencia de la India, en 1947, Bengala Oriental pasó a formar parte del estado árabe de Pakistán. Tras una cruenta guerra y con el apoyo del Ejército indio, el llamado Pakistán Oriental consiguió finalmente la independencia en 1971. Acababa de nacer el actual Bangladesh. El nuevo estado contaba con el respaldo de Naciones Unidas. El primer presidente del país, Mujibur Rahman, desató una fuerte oposición al investirse de poderes absolutos en 1974. Un golpe militar en 1975 asesinó a toda su familia. Tras un segundo golpe, el general Rahman accedió al poder. Durante su mandato, se impulsaron las relaciones con Estados Unidos y el mundo árabe, en detrimento de la Unión Soviética e India. En 1978 se convocaron elecciones presidenciales. Ziaur Rahman, ganó las elecciones, y puso fin a la ley marcial. Tras un periodo de transformaciones, las sequías e inundaciones de finales de la década de 1970 hicieron la situación insostenible. Rahman fue asesinado en 1981. En 1982 el general Hossain Mohamed Erhad reinstauró la ley marcial y se mantuvo en el poder hasta 1990. En 1991 Khaleda Zia, viuda del asesinado presidente Rahman, asumió la jefatura del Gobierno, reestableciendo definitivamente la democracia. Tras las elecciones del año 2002, Khaleda Zia volvió a ser nombrada primera ministra.

En enero de 2007, el Gobierno, con el respaldo del Ejército, declaró el estado de emergencia y ordenó posponer las elecciones previstas para ese mes. El ejecutivo se proponía reformar el sistema político e implantar medidas contra la corrupción administrativa. Los comicios parlamentarios se celebraron finalmente en diciembre de 2008 en un clima general de calma. Sheij Hasina Waled fue reelegida como primera ministra. Hasina revalidó su cargo en enero de 2009 tras la clara victoria de la Liga Awami en las elecciones parlamentarias celebradas el mes anterior.

El nuevo Ejecutivo intensificó su lucha política contra las organizaciones islamistas presentes en el país. En octubre de 2009 prohibió las actividades de la organización islámica Hizb-ut Tahrir, al considerarla una amenaza para la estabilidad social. En 2013, la condena del secretario general del principal partido islamista, Abdul Kader Mulá, de la organización Jamaat-e-Islami, por crímenes de guerra cometidos durante la guerra de independencia del país en 1971 provocó revueltas y manifestaciones de sus correligionarios.

Tras el fallecimiento en marzo de 2013 del presidente bangladeshí Zillur Rahman, Abdul Hamid fue designado para sucederle en el cargo en votación parlamentaria. En abril de este año, el edificio Rana Plaza, ubicado en la ciudad de Savar, en el que trabajaban hacinados varios miles de personas dedicadas a la fabricación de tejidos, se derrumbó y provocó más de mil víctimas mortales. Este siniestro suscitó una intensa controversia en numerosos países y abrió un debate en torno a las precarias condiciones del trabajo en la industria textil en regiones escasamente desarrolladas del planeta.

Las elecciones parlamentarias celebradas en enero de 2014 permitieron la reelección de Hasina, de la Liga Awami, como jefa de Gobierno. Los comicios fueron boicoteados por la principal fuerza opositora, el Partido Nacionalista de Bangladesh. Además de mantener la recuperación económica que había caracterizado al desarrollo reciente del país, sustentada principalmente en el auge del sector textil y en las remesas recibidas de bangladeshíes expatriados, el Gobierno de Hasina se concentró en contener el auge de la actividad de los grupos islamistas radicales.

En octubre de 2014, Motiur Rahman Nizami, presidente de Jamaat-e-Islami, fue condenado a muerte junto con otros trece miembros de su organización por su responsabilidad por crímenes de guerra cometidos durante la guerra de independencia de 1971. Otra figura prominente de este partido, Abdus Subhan, fue sentenciado a la pena capital por el mismo motivo. Dos destacados dirigentes de Jamaat-e-Islami fueron ejecutados en noviembre de 2015.

En este periodo se agudizó enormemente el problema de los refugiados de la etnia musulmana de los rohinyá, expulsados por el hostigamiento y las acciones militares dirigidas contra ellos en el estado de Rakáin, en la vecina Birmania. Según datos estimados por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, por sus siglas en inglés), desde agosto de 2017 más de 723.000 personas llegaron a Bangladesh huyendo de las persecuciones. La mayor parte de ellas hubieron de buscar cobijo en los campamentos para refugiados de Kutupalong y Nayapara.

En el orden político, la primera ministra Hasina revalidó nuevamente su mandato al frente del Gobierno bangladeshí tras la victoria arrolladora de la Liga Awami en los comicios celebrados en este país en diciembre de 2018. No obstante, las elecciones se celebraron en un marco de violencia e intimidación que ocasionaron la muerte a al menos 17 personas en enfrentamientos entre partidarios progubernamentales y opositores.

Sociedad y cultura

Literatura

La región de Bengala posee una valiosa tradición literaria ligada a la lengua bengalí. La figura más universal de la literatura bengalí es el poeta hindú y premio nobel Rabindranath Tagore (1861-1941). Otros escritores destacados son Kazi Nazrul Islam y Musharraf Husain.

Artes plásticas

Todavía se conservan en Bangladesh algunos ejemplos de la arquitectura budista, como las ruinas del antiguo monasterio de Paharpur. Sin embargo, la arquitectura tradicional de Bangladesh está representada en sus mezquitas, fortificaciones y monumentos funerarios característicos de los siglos de dominación musulmana. El ejemplo más representativo son las ruinas de la ciudad de Bagerhat.

Antiguo monasterio budista de Paharpur, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La pintura en Bangladesh no alcanzó apenas desarrollo hasta la primera mitad del siglo XX. La principal figura es la del pintor Zainul Abedin, que aglutinó a partir de 1947 una escuela de artistas innovadores.

Artes escénicas

El jatra es el más destacado signo de identidad de las artes representativas de Bangladesh. Se trata de una mezcla de folclore, ópera y teatro que recoge el patrimonio cultural y la mitología del país. Existen numerosos autores de jatra y sus representaciones son muy populares.