Brunei

Negara Brunei Darussalam (es decir, «Brunei, morada de la paz») se cuenta entre los países más pequeños del planeta. Posee una de las rentas per cápita más elevadas del mundo en desarrollo. Su nivel de bienestar social es también elevado. Su cultura armoniza de forma equilibrada tradición y modernidad.

Bandera de Brunei.

Medio físico

Brunei está situado al norte de la isla de Borneo. Limita al norte con el mar de China meridional. La totalidad de su frontera terrestre, al sur, este y oeste, linda con el contiguo estado de Sarawak, perteneciente a Malasia. Brunei está dividido en dos territorios, separados por Sarawak y la bahía de Brunei. Su superficie es de 5.770 kilómetros cuadrados.

La costa de Brunei está profundamente erosionada por la acción del agua. Toda la línea costera se distingue por la ausencia de relieves significativos. En el sudeste del país, la orografía es más accidentada. En el extremo sur del enclave oriental, se hallan una serie de escarpadas formaciones montañosas. El pico Pagon representa la máxima altura de estas formaciones, alcanzando los 1.850 metros.

En la zona oeste de Brunei, se encuentran los ríos Tutong, Brunei y Belait, que es el más largo del país. En el enclave este, se hallan también el Temburong y el Pandaruan. Los ríos se originan en las zonas más elevadas del interior y desembocan en el mar de China. Durante su camino hacia el mar, forman llanuras aluviales y terrenos pantanosos.

El clima monzónico es el característico de Brunei. Se distingue por las elevadas precipitaciones, temperaturas moderadas y un alto grado de humedad relativa. Las lluvias son especialmente elevadas entre diciembre y marzo, cuando el monzón sopla desde el continente.

Flora y fauna

Brunei tiene una abundante y copiosa vegetación. Más del 80 % de la superficie está cubierta por selvas y manglares. La selva virgen del interior alberga árboles tropicales cuya madera tiene un alto valor. En las zonas costeras, los manglares se extienden en las áreas pantanosas próximas a los ríos y costas.

La fauna también es abundante y variada, e incluye distintas especies de aves, primates y reptiles, especialmente en las selvas interiores.

Población

Demografía

La población de Brunei es de 429.000 habitantes. La esperanza de vida se sitúa en los 76 años. La tasa de mortalidad infantil es de aproximadamente un 10 por mil. Brunei tiene una población joven, con una media de edad de 29 años. El interior del país está escasamente habitado, salvo por algunas poblaciones indígenas. Casi toda la población se concentra en torno a la capital, Bandar Seri Begawan, y a las zonas industriales.

Casi el 66 % de la población es de origen malayo. Existe también una importante colonia china que ronda el 10 % de la población. Además, algunos grupos indígenas pueblan el interior.

Lengua

La lengua oficial de Brunei es el malayo. El inglés es usado también habitualmente como segunda lengua. El chino es el tercer idioma más usado.

Religión

La religión oficial es el islam, practicada por el 78 % de la población. Otras religiones son el budismo, seguida por el 7 %, y el cristianismo, que representa al 8 % de la población. Además existen pequeños grupos con creencias indígenas.

Economía y comunicación

Datos económicos

El cultivo más importante del país es el arroz. También se producen frutas tropicales, como la banana, el coco y la piña. La explotación de recursos forestales, como el caucho o las maderas tropicales, tiene del mismo modo cierta importancia. No obstante, el aprovechamiento de estos recursos es cada día menor: tan sólo el 3 % de la población activa se emplea en la agricultura. El hallazgo de enormes reservas de petróleo y gas se ha convertido en la mayor fuente de riqueza económica para Brunei. El país cuenta además con importantes depósitos de arena de cuarzo.

Casi toda la industria en Brunei gira en torno a la explotación del petróleo y el gas natural. El producto de esta industria está destinado casi de forma exclusiva a la exportación. Tan sólo una pequeña parte es reservada para cubrir las necesidades internas. Brunei cuenta con una pequeña refinería con este fin. La suma de los ingresos que proporcionan estos dos recursos supone más del 90 % del producto interno (interior) bruto (PIB) del país.

Brunei posee una balanza comercial muy favorable, gracias a los enormes ingresos que proporcionan sus exportaciones. Buena parte de estos beneficios son empleados en inversiones en el extranjero, lo que supone una fuente adicional de ingresos.

Brunei es un país de contrastes. Junto a su imagen de destino turístico de lujo conviven zonas más deprimidas, como las de las casas flotantes de la imagen.

Sin embargo, existen algunos desajustes originados por este sistema económico. El mayor de todos es la dependencia casi absoluta del exterior para obtener equipamientos, bienes y alimentos. A esto se une la inestabilidad en el mercado exterior del precio del crudo. Brunei ha tratado de paliar esta dependencia diversificando su economía. Por un lado, ha promocionado su potencial como centro financiero y de negocios. Por otra parte, ha cultivado una imagen de destino turístico de lujo.

Brunei posee más de 2.000 kilómetros de carreteras, la mayoría en las zonas costeras. Muchas zonas del interior resultan inaccesibles por tierra debido a la jungla. La extensa red fluvial (en total, más de 200 kilómetros navegables) ha venido cubriendo estas rutas de transporte de manera eficaz. Los principales puertos marítimos son el de Muara, en la bahía de Brunei, y el de Kuala Belait, en la desembocadura del río Belait. Existen así mismo dos aeropuertos en Brunei, el más importante está en Bandar Seri Begawan.

Comunicación

Debido al desarrollo industrial, la red de telecomunicaciones del país es excelente. Brunei cuenta con 90.000 líneas telefónicas convencionales y 137.000 celulares. Hay cerca de 60.000 usuarios de Internet. La radio y televisión oficial, Radio Television Brunei, está bajo el control del Estado.

Administración y política

División territorial

Brunei Darussalam se divide en cuatro distritos administrativos: Belait, Brunei y Muara, Temburong y Tutong. La capital del país es Bandar Seri Begawan.

Mezquita del sultán Omar Alí Saiffudien, en Bandar Seri Begawan, la capital del país.

Forma de gobierno y partidos políticos

Brunei Darussalam es un sultanato, y su forma de gobierno es la monarquía absoluta. El sultán es el jefe del Estado, que preside el Consejo de Ministros. Los miembros del Consejo son elegidos por el sultán. No existe sufragio, y la monarquía es hereditaria. La Constitución data de 1959 y ha sido modificada posteriormente en 1962 y en 1984.

La ley está inspirada en el derecho civil británico. El poder judicial reside en la Corte Suprema, compuesta de un Tribunal Superior y un Tribunal de Apelación. Sus miembros son elegidos por el monarca. También existen Tribunales Religiosos competentes en asuntos relativos a la ley islámica.

Las formaciones políticas están prohibidas o apenas tienen actividad. El Partido de Solidaridad Nacional de Brunei (BNSP) y el Partido Nacional Democrático de Brunei (BNDP) fueron legalizados en los años ochenta. Sin embargo, ambos fueron prohibidos algunos años después. En la actualidad, el BNSP es el único partido oficialmente activo, tras ser autorizado nuevamente en 1995.

Servicios del Estado

Brunei Darussalam es un país con un elevado grado de bienestar social. La educación es gratuita en todos los niveles, incluida la universidad. La escolarización en los primeros ciclos educativos es muy elevada. El índice de alfabetización alcanza al 94 % de la población.

Del mismo modo, la sanidad es universal y gratuita. Los servicios de asistencia médica cubren todas las necesidades de la población, incluso en las áreas rurales. La capital cuenta con un moderno hospital con los recursos más avanzados que atiende de forma eficaz a toda la población.

Historia

Durante el siglo XV el islam se convirtió en la religión del país, instaurándose la dinastía de sultanes que permanece en la actualidad. Desde entonces, y hasta bien entrado el siglo XVII, el sultanato de Brunei alcanzó su máxima influencia, controlando parte de Borneo y el sur de Filipinas. Como consecuencia de las luchas internas, su influencia fue declinando con el tiempo. Brunei se convirtió en un protectorado británico en 1888. A partir de 1906, el sultán se vio obligado a aceptar el consejo del embajador británico, encargado por Gran Bretaña de la administración del sultanato. Tras el hallazgo de importantes yacimientos petrolíferos en 1929, el poder de los sultanes se consolida.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Brunei sufrió la ocupación del Ejército japonés. Tras su liberación por tropas australianas, Brunei comenzó a negociar su independencia con Gran Bretaña. En 1959 obtuvo una autonomía incompleta, en virtud de la cual un alto comisionado reemplazaba al embajador al frente de la administración. Además, se firmó un acuerdo estableciendo que Gran Bretaña pasaría a ocuparse a partir de entonces sólo de la política externa y la defensa. Finalmente, en 1979, un compromiso entre el Reino Unido y Brunei garantizaba la independencia para el segundo en un plazo de cinco años.

El 1 de enero de 1984, Brunei obtuvo su independencia definitiva. El estado fue proclamado como un sultanato islámico. El consejo legislativo fue suspendido y el sultán se convirtió en primer ministro. A partir de 1993, el sultanato de Brunei comenzó a normalizar sus relaciones con distintas naciones y organismos internacionales.

El régimen político de Brunei se orientó levemente hacia un sistema democrático cuando, en septiembre de 2004, el sultán Hassanal Bolkiah ordenó la reapertura del Parlamento. Esta institución, que había permanecido cerrada durante veinte años, contaría con 21 representantes. El sultán promovió asimismo una reforma constitucional dirigida a facilitar la elección por sufragio directo de 15 de estos 21 diputados. No obstante, a finales de la década de 2000 no se habían convocado elecciones parlamentarias.

A lo largo de 2010, el sultanato de Brunei fue objeto de varias advertencias internacionales. Francia lo incluyó en una relación propia de «paraísos fiscales», mientras las autoridades de los Estados Unidos acusaba a su Gobierno de tolerancia frente al trabajo forzado y la prostitución. Las relaciones diplomáticas de Brunei se vieron asimismo dificultadas a raíz de la entrada en vigor, en abril de 2014, de la ley islámica en su territorio. Esta medida, que convertía al sultanato en el primer Estado asiático en adoptar la sharia como marco legal de referencia, con inclusión de castigos físicos como las lapidaciones y la mutilación de extremidades, fue duramente criticada por las Naciones Unidas y por las organizaciones internacionales de derechos humanos.

Sociedad y cultura

La vida cultural y las costumbres de Brunei están claramente marcadas por la influencia del islam, si bien en algunos aspectos se observan también influencias del hinduismo, herencia de su pasado anterior al dominio musulmán.