Corea del Sur

Situada entre los treinta países más desarrollados del mundo, la República de Corea, también conocida como Corea del Sur (Taehan-min´guk o Han´guk en coreano), ha experimentado en las últimas décadas un imparable crecimiento que le ha proporcionado una de las economías más sólidas del planeta. A ello ha contribuido la estabilidad de su régimen democrático, que ha seguido impulsando las negociaciones con Corea del Norte, de quien se separó en 1948, para una futura reunificación.

Bandera de Corea del Sur.

Medio físico

La República de Corea se sitúa en el extremo meridional de la península de Corea, en el este de Asia. Al norte, comparte frontera con la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte) a lo largo de una franja desmilitarizada de 238 kilómetros de longitud. Al este limita con el mar de Japón; al oeste, con el mar Amarillo; y al sur, con el mar de China, donde el estratégico estrecho de Corea separa al país de la isla japonesa de Thusima.

Con una superficie de 98.480 kilómetros cuadrados, Corea del Sur posee un 85 % de su territorio ocupado por montañas de origen precámbrico. A ellas pertenece la cordillera de T'aebaek, que por la franja este del país se adentra en los límites de Corea del Norte. Hacia el noreste surgen otras cadenas, como la de Sobaek. El pico más alto es el volcán extinguido de Halla-san (1.950 metros), en la isla meridional de Cheju. Dada su posición geográfica, el país puede ser objeto de seísmos.

Con una longitud de 2.413 kilómetros, el litoral se presenta llano y recto en el este y accidentado en el sur, donde abundan las islas. Entre ellas destacan la de Cheju, en la punta de la península, y la de Ullun, en el mar del este, a 140 kilómetros de la costa, ambas de origen volcánico. Las regiones costeras del oeste están constituidas por estrechas llanuras de aluviones.

Vista de la costa meridional de Corea del Sur, más accidentada que la del resto del país.

Los principales ríos de Corea del Sur, cortos, rápidos y de caudal variable según la época del año, nacen en la cordillera de T'aeabek, desde donde riegan estrechas llanuras de cultivo. Entre los más importantes figuran el Han, el Kum o el Natkong, el más largo del país, con 525 kilómetros de recorrido hasta desembocar en el estrecho de Corea.

El clima es desigual debido a las variaciones geográficas. En todo el territorio, los inviernos resultan muy fríos, aunque las temperaturas varían entre los -5 ºC que se registran al norte y los 2 ºC del sur. En verano, los termómetros marcan una media de 25 ºC en todo el país. Las lluvias (de 900 a 1.500 milímetros anuales) dependen de los monzones del Pacífico, entre los meses de abril y septiembre. En esa época, pueden registrarse tifones e inundaciones. Las áreas más húmedas, incluida la isla de Cheju, se localizan en la costa meridional, mientras que las más secas corresponden al litoral oriental.

Flora y fauna

Pese a que Corea del Sur cuenta con una extensa masa forestal, los densos bosques que en el pasado cubrían las dos terceras partes del país se han reducido de forma considerable, afectados por factores como la densidad de población o la excesiva explotación. Aun así, en el país siguen distinguiéndose 4.500 especies de plantas. En el norte destaca la presencia de coníferas, especialmente de pinos, robles o alerces. En el sur predominan los bosques subtropicales, con especies como los alcanforeros. El Abeliophyllum distichum es un arbusto de la flora autóctona.

La fauna de Corea del Sur se compone básicamente de cérvidos. En las montañas más remotas todavía quedan ejemplares de oso, lince, tigre o leopardo. También existe una gran variedad de especies de aves, así como importantes comunidades de reptiles y anfibios, amenazadas sin embargo por los problemas medioambientales del país. Entre ellos figuran la contaminación atmosférica, la lluvia ácida y las aguas residuales. La zona desmilitarizada, sin acceso humano desde 1950, es la que menos acusa estos males. Ninguno de los acuerdos medioambientales internacionales firmados por el país ha sido ratificado.

En la zona nororiental y centro de la península merece especial mención la reserva natural de Seoraksan, paraje protegido propuesto por las autoridades surcoreanas a la UNESCO para la denominación de Bien Natural desde 1994.

Monte Seoraksan, en la reserva natural del mismo nombre, propuesta por Corea del Sur a la denominación de Bien Natural de la UNESCO.

Población

Demografía

Corea del Sur cuenta con una población de más de 49 millones de habitantes, cuya esperanza media de vida es de 80 años. Las sucesivas campañas de planificación familiar han hecho descender la tasa del crecimiento demográfico hasta fijarla en el 0,14 %. En las últimas décadas se han producido importantes desplazamientos desde el ámbito rural hacia los núcleos urbanos, donde hoy habitan las tres cuartas partes de la población.

Al igual que en Corea del Norte, se mantiene la pureza étnica de la raza coreana indígena, que se halla vinculada a los grupos raciales del centro de Asia. Aunque no hay minorías diferenciadas, existen colectivos de estadounidenses y comunidades de chinos.

Lengua

La lengua hablada en Corea del Sur es el coreano, muy vinculado al japonés y al chino, del que recoge algunos vocablos, aunque se procura la pureza lingüística. La grafía del coreano, integrada por 10 sonidos vocales y 14 consonantes, es conocida en Corea del Sur como Hangul, similar al Choson muntcha de Corea del Norte. Debido a la continuada presencia estadounidense en el país, el inglés tiene cada vez mayor aceptación entre los jóvenes, que pueden aprenderlo en algunos centros universitarios.

Religión

Aunque la mayoría de los coreanos declaran no practicar ninguna religión, el país goza de libertad de culto. El budismo, oficial en el pasado, tiene hoy un porcentaje de seguidores (24 %) menor que el del cristianismo (31 %), este último con gran peso en la modernización del país. Las personas adscritas al confucianismo apenas representan el 1 % de la población, aunque los principios de este credo todavía están arraigados en muchos hogares. En los últimos años ha cobrado fuerza el chondogyo o «Religión del Camino Celestial», que reúne los dogmas de distintas religiones.

Economía y comunicación

Datos económicos

Entre los factores responsables del crecimiento económico, cifrado en 2012 en un 2 %, figuran el respaldo del Gobierno a la industria sectorial, la política de inversiones directas o la restricción a las importaciones. A ello se suma el esfuerzo aportado por la fuerza laboral del país, cifrada en más de 23 millones de personas. Algunas de las variables que demuestran esta estabilidad son la moderada tasa de inflación, la baja tasa de desempleo o el alto índice de crecimiento industrial.

La escasez del suelo cultivable, que representa sólo un 16,58 % del total, la escasa mecanización y la escasez de mano de obra agrícola (un 5,7 % de la fuerza laboral del país), han impedido el crecimiento de la producción agrícola, que sólo representa un 2,3 % del producto interno (interior) bruto (PIB). El arroz constituye el principal cultivo del país, donde también destacan cereales como el trigo, la cebada o la soja. Asimismo, abundan los árboles frutales y las huertas. Predomina la cría de ganado vacuno y porcino, y la pesca va adquiriendo importancia.

El suelo de Corea del Sur no es rico en minerales, aunque sus yacimientos de grafito y tungsteno son de los mayores del mundo. También hay reservas de antracita, hierro, oro, plata o cinc. El centro de la explotación forestal se sitúa en las montañas de Kangwuon. En competencia con las centrales de energía térmica e hidroeléctrica, localizadas en la cuenca del río Han, sigue cobrando auge la energía nuclear.

Las industrias que más impulso reciben son las metalúrgicas, las químicas y las de automóviles, aunque el sector textil ocupa a grandes masas de población. Otras industrias emergentes son las de equipamiento electrónico y la de construcción naval.

Las importaciones se centran en maquinaria y productos manufacturados, así como en fibras textiles. Las exportaciones están constituidas por equipamientos de transporte, ropa y calzado. Aunque la mayoría de sus intercambios comerciales se producen con los Estados Unidos, también mantiene vínculos con Japón y con países de la Unión Europea y del sur de Asia. El gubernamental Banco de Corea acapara la actividad bancaria del país, donde desde 1990 la mayoría de las entidades han regresado a manos privadas.

Pese a la pervivencia de medios de transporte tradicionales como los carros o los tractores, el notable incremento del número de vehículos en las últimas décadas ha concedido prioridad al transporte por carretera, que en la actualidad dispone de más de 103.000 kilómetros de trazado, 2.778 de los cuales corresponden a autopistas. Aunque sin tanta incidencia, el sistema ferroviario, con un total de 3.381 kilómetros de vías (más de 1.300 kilómetros electrificadas), también adquiere importancia en el transporte interno de pasajeros y mercancías. En su mayor parte sigue siendo propiedad del Estado. Cada día cobran más auge los desplazamientos aéreos.

Comunicación

La libertad de prensa está garantizada en la República de Corea, donde circulan numerosos periódicos nacionales, entre los que destacan Chosun llbo y Donga llbo (ambos con ediciones en inglés, japonés y coreano), Joongang llbo o Kyunghyang. La principal agencia de noticias es la agencia Yonhap News.

Con 43 millones de aparatos de radio frente a 9,3 millones de televisores, la radio sigue siendo más popular que la televisión, aunque en ambos casos predominan los canales privados. Los teléfonos celulares ya superan a las líneas fijas y más de 39 millones de sus habitantes son usuarios de internet.

Administración y política

División territorial

La República de Corea consta de 9 provincias y de 7 ciudades metropolitanas. Las primeras están regidas por un gobernador y se dividen en regiones y ciudades, mientras que las segundas están encabezadas por un alcalde e integradas por varios distritos electorales. Unas y otras cuentan con su propio consejo legislativo. Seúl, con unos 10 millones de habitantes, es la capital del país.

En Seúl, la capital del país, es un gran núcleo urbano en el que conviven cerca de 10 millones de personas y en el que se combinan la modernidad y lo tradicional. En las imágenes, panorámica nocturna de rascacielos de la ciudad y palacio de Gyeongbokgung.

En Seúl, la capital del país, es un gran núcleo urbano en el que conviven cerca de 10 millones de personas y en el que se combinan la modernidad y lo tradicional. En las imágenes, panorámica nocturna de rascacielos de la ciudad y palacio de Gyeongbokgung.

Forma de gobierno y partidos políticos

Corea del Sur es una república de tipo presidencialista, la sexta desde la primera proclamada en 1948. El presidente, elegido cada cinco años por votación popular, es además comandante de las Fuerzas Armadas, y entre sus funciones figura la designación del primer ministro y de su gabinete. La Constitución, derivada del texto original de 1948, reconoce el sufragio universal y concede derecho al voto a partir de los 19 años de edad.

El poder ejecutivo lo desempeña el primer ministro, quien es designado por el presidente y elegido con la aprobación de la Asamblea Nacional. Es asistido por un Consejo de Estado, también nombrado por el presidente.

Existe una única cámara legislativa, representada por la Asamblea Nacional (kukhoe), cuyos 299 miembros son elegidos cada cuatro años por un porcentaje de votos directos y otro de votos indirectos. Este órgano da su consentimiento a las designaciones del primer ministro y los jueces.

El sistema legal se basa en los sistemas civiles europeos, en el sistema angloamericano y en el pensamiento clásico chino. La acción judicial recae en la Corte Suprema, encargada de interpretar la Constitución y cuyos jueces son nombrados por el presidente. Junto a ella, también figura la Corte Constitucional, integrada por jueces que son además respaldados por el jefe de justicia de la Corte.

Tras la desaparición en 1972 de las restricciones a la oposición, el mapa político de Corea del Sur quedó integrado por varios grupos. Entre ellos, se distinguen el Partido Uri y el Gran Partido Nacional (GNP), que comparten escena con el Partido Democrático Liberal (PDL) y el Partido Democrático (DP). Destaca la presión política ejercida por las uniones de comercio.

Servicios del Estado

Aunque la educación sólo es obligatoria hasta los 6 años, hoy la mayoría de los coreanos completan su formación en algún centro de educación superior. Gran parte de los colegios e institutos se concentran en Seúl, donde destacan la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad Yonsei.

El Estado se hace cargo de gran parte de la cobertura médica de los ciudadanos, que en la actualidad disponen de una completa y cualificada atención sanitaria. Sin embargo, la brecha entre las áreas rurales y las zonas urbanas ha restado incidencia de estas mejoras entre los campesinos, perjudicados por la falta de médicos y de equipos sanitarios modernos.

Otros servicios sociales se centran en los asilos y las residencias, así como en la formación profesional de las mujeres o en el cuidado a los veteranos de guerra. Gran parte de la asistencia corresponde a las agencias humanitarias internacionales, cuya presencia en el país aumentó a partir de 1950.

Historia

Orígenes de Corea

La dinastía de Tagun, asentada en Pyongyang hacia el año 2333 a.C., es la primera conocida en la península de Corea, donde ya existían asentamientos humanos en el Paleolítico. A partir de la instauración del reino chino de Choson en el 1122 a.C., durante años la soberanía se alternó entre los reyes coreanos y los mandatarios chinos, que llevaron al país un alto desarrollo técnico y social.

En el 57 a.C. surgió el reino de Silla, caracterizado por su firmeza, que en el siglo VII logró la unificación del país tras imponerse a los reinos independientes de Kogurio y Paekche. El largo dominio de Silla fue sustituido en 918 por el reino de Korio, del que más tarde tomaría su nombre el país. En esas fechas, la religión dominante era el budismo. Con la posterior invasión de los mongoles en 1235, Corea del Sur conoció más de un siglo de auge en los ámbitos del arte, la ciencia y la literatura.

Durante siglos, el budismo fue la religión dominante entre los surcoreanos. En la actualidad, sus seguidores constituyen menos del 30 % de la población. En la imagen, estatua de bronce del Gran Buda del templo de Sinheungsa, en la provincia septentrional de Gangwon.

La dinastía Yi y el dominio japonés

En 1392, el general Yi Song-gye inauguró la dinastía Yi, que sustituyó el budismo por el confucianismo y que instauró una administración de tipo centralista. Desde entonces, el fortalecimiento de los lazos entre Corea y China exacerbó las ansias conquistadoras de Japón, que invadió la península en 1592 y posteriormente en 1892 y 1895.

Con el aumento de la influencia nipona sobre Corea, en 1905 se inició una guerra entre ambos países, que concluyó en 1910 con la victoria definitiva de Japón y la caída de la dinastía Yi. Desde entonces, el contacto con las costumbres y las formas de producción japonesas supuso un gran crecimiento para el país, donde al mismo tiempo aumentaba el nacionalismo.

La independencia de Corea

En 1919, los sentimientos independentistas se materializaron en un levantamiento popular, cuya dura represión por las fuerzas japonesas arrojó un saldo de 23.000 víctimas mortales. En ese momento se inició el largo respaldo de los Estados Unidos a Corea del Sur.

En el transcurso de la II Guerra Mundial, reunidos los países del eje aliado y las autoridades de China, la Declaración de El Cairo de 1943 reconoció la futura independencia del país del dominio japonés. Ésta llegó tras la Conferencia de Potsdam en 1945, en la que también participó Rusia. Desde entonces, los soviéticos ejercerían su influencia sobre el norte del país.

El nacimiento de Corea del Sur

Siguiendo una propuesta estadounidense, en 1948 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció la división de la península de Corea. La franja septentrional fue ocupada por la República Democrática de Corea o Corea del Norte, respaldada por China y la Unión Soviética, y la meridional se convirtió en la República de Corea o Corea del Sur, auspiciada por los Estados Unidos. Con ello comenzaron los conflictos diplomáticos y armados entre ambos países.

El primero de ellos ocurrió en 1950, cuando la ocupación de Corea el Sur por tropas del estado vecino inició una guerra que duró tres años y en la que intervinieron los Estados Unidos y China en apoyo de cada bando.

La presidencia de la Primera República estaba ocupada por Syngman Rhee, quien ejerció su cargo durante doce años, hasta que en 1960 una ola de violencia forzó su exilio. A continuación, se proclamó la Segunda República, presidida por Yun Po Sun, cuyo primer ministro, Chang Myun, fue partidario de reformas económicas y sociales.

El Gobierno militar

Un año después de su instauración, la Segunda República concluyó en 1961 cuando un golpe de Estado perpetrado por el general Park Chung Hee dio el poder a una junta militar. Desde entonces, el Gobierno del Consejo Supremo para la Reconstrucción Nacional adoptó medidas para restar poder a la Asamblea Nacional. En esas fechas, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Japón incidió en el desarrollo industrial y económico del país.

Con la presión de los Estados Unidos, en 1963 se celebraron elecciones presidenciales para la Tercera República. La victoria fue para el propio Park Chung Hee, quien se presentó como candidato del recién creado Partido Democrático Republicano, con el que resultó reelegido en 1967 y en 1971.

La crisis de la Cuarta República

Tras su tercera reelección, en 1972 Park Chung promulgó una nueva Constitución que instauró la Cuarta República. Aunque el texto ampliaba las libertades, concedía mayores poderes al presidente, lo que despertó el malestar popular. En un clima de hostilidad entre la oposición y el Gobierno, los graves disturbios sociales de 1973 desembocaron en el asesinato de Park Chung, que fue sustituido por Choi Kyu Hah.

En 1980, la dureza de la junta militar, entonces liderada por el general Chun Doo Hwan, dio lugar a multitudinarias protestas estudiantiles a favor de la democracia, cuya violenta represión provocó miles de muertos y desembocó en el establecimiento de la ley marcial.

El restablecimiento del Gobierno civil

En agosto de ese año, la aprobación de una nueva Constitución inauguró la Quinta República, que seguiría presidida por el propio Chun Doo Hwan. Un año después, el levantamiento de la ley marcial vino acompañado de una nueva Constitución, bajo la que surgió el Partido Democrático de Justicia (PDJ). En 1983, un atentado terrorista perpetrado en Rangoon recrudeció las tensas relaciones entre ambas Coreas y aumentó la tensión interna en Corea del Sur.

En medio del creciente descontento popular, agravado por otro acto terrorista contra un avión surcoreano, en 1987, el líder del PDJ, Hon Tae Woo, anunció reformas que pusieran fin al régimen militar. Tras la revisión de un nuevo texto constitucional de talante más democrático, Hon Tae Woo fue elegido presidente de la Sexta República, creando un clima de confianza nacional. Un año después, Seúl acogió por primera vez los Juegos Olímpicos de Verano.

La Corea democrática

Tras la fusión de varios grupos, en 1990 nació el Partido Democrático Liberal, que ese año logró la mayoría en la Asamblea Nacional. En una atmósfera de estabilidad, en 1991 se firmó un acuerdo de no agresión con Corea del Norte y más tarde ambos países fueron admitidos por separado en la ONU. En tanto, el Gobierno surcoreano continuó acercándose a países del este de Europa, como Hungría, Polonia o Rusia, y a China, con quien en 1992 reanudó sus relaciones diplomáticas.

Tras las elecciones de 1993, Kum Young Sam, afiliado al Partido Liberal Democrático, se convirtió en el primer presidente civil de la república de los últimos 30 años. Además de iniciar varias reformas, emprendió varios procesos por corrupción y liberó a miles de presos políticos. También hubo de enfrentarse a la crisis económica interna.

La muerte de Kim Il-sung en Corea del Norte en 1994 creó nuevas esperanzas sobre una posible reunificación. Éstas se desvanecieron cuando ese país desveló el desarrollo de su programa nuclear, aunque su compromiso posterior de destinar la energía nuclear a usos civiles volvió a distender las relaciones.

En el siglo XXI

Las elecciones de 1997 en Corea del Sur dieron la presidencia a Kim Dae Jung, quien en 2000 protagonizó un histórico encuentro con su colega de Corea del Norte, Kim Jong Il. En los Juegos Olímpicos de Verano de ese año y en los Juegos Asiáticos de 2002, los atletas de ambos países desfilaron bajo una misma bandera.

En 2003, accedió a la presidencia del país Roh Moo Hyum, del Partido Democrático del Milenio, quien fue acusado de corrupción por la oposición y más tarde declarado inocente. Impulsor de un acercamiento a Corea del Norte, en 2005, pese a que el país vecino volvió a evidenciar su actividad nuclear, su Gobierno anunció que las dos Coreas desfilarían juntas en los Juegos Asiáticos de 2006 y en los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.

En octubre de 2006, el surcoreano Ban Ki-moon, ministro de Asuntos Exteriores del país, dejó su cargo para ocupar la secretaría general de las Naciones Unidas. En mayo de 2007 tuvo lugar un hecho simbólico de acercamiento entre las dos Coreas, cuando un tren de pasajeros cruzó la frontera común por primera vez en los últimos 56 años.

En los comicios presidenciales celebrados en diciembre de 2007 resultó vencedor Lee Myung-bak, quien fue investido como nuevo jefe del Estado en febrero de 2008. La nación surcoreana se resintió gravemente de la crisis financiera internacional desatada a finales de este año. El Ejecutivo dictó la emisión de ayudas a las principales entidades bancarias del país con el fin de estabilizar los mercados. Aun así, la economía nacional sufrió un retroceso, que se situó en 2009 en un decrecimiento cercano al 1 % del producto interno (interior) bruto (PIB). En septiembre de 2009, Chung Un-chan pasó a ocupar la jefatura del Gobierno.

En los años siguientes se agravaron las tensiones fronterizas con la vecina Corea del Norte. En noviembre de 2009, tropas de ambas Coreas intercambiaron disparos en las aguas del mar Occidental. En marzo de 2010, 46 marinos desaparecieron al hundirse el barco surcoreano Cheonan en aguas cercanas al límite marítimo entre las dos Coreas. Las investigaciones encargadas por el Gobierno de Corea del Sur determinaron que el naufragio fue provocado por el impacto de un torpedo lanzado desde Corea del Norte. En noviembre, el bombardeo de la isla surcoreana Yeonpyeong por el Ejército norcoreano causó la muerte a dos militares y dos civiles.

La tensión entre ambos países se prolongó en los años posteriores. La escalada militar se agudizó con los nuevos planes de nuclearización desvelados en Corea del Norte. La situación pareció apaciguarse a lo largo de 2011, cuando el régimen norcoreano se avino a reabrir las negociaciones sobre los objetivos de su programa nuclear.

En política interior, destacó en mayo de 2009 el suicidio del ex presidente Roh Moo Huyn, acusado de corrupción. El partido conservador Saenuri (antiguo Gran Partido Nacional), en el gobierno, revalidó su mayoría parlamentaria en las elecciones celebradas en abril de 2012. El estado surcoreano, aun salpicado por varios escándalos de corrupción política, mantuvo su pujanza económica, que lo había llevado a convertirse en la cuarta economía del continente asiático.

Pese a su fortaleza, la economía surcoreana debía afrontar algunos riesgos que amenazaban su desarrollo a medio y largo plazo. El rápido envejecimiento de la población, la rigidez en los mercados de trabajo, la alta dependencia de las exportaciones y el predominio de los grandes consorcios empresariales se citaban como elementos con capacidad de desestabilización futura. Las autoridades de Corea del Sur adoptaron diversas medidas dirigidas a reducir estos riesgos, como la prioridad de las reformas estructurales y el impulso de la pequeña y mediana empresa.

Las tensiones con la vecina Corea del Norte y las disputas sobre las fronteras marítimas y aéreas con China marcaron la agenda política exterior surcoreana. Después de que China anunciara unilateralmente, en diciembre de 2013, la ampliación de su zona de defensa aérea en la zona del mar de la China Oriental, el Gobierno de Corea del Sur respondió con una decisión semejante, en abierto desafío a las ambiciones expansionistas chinas. Pocos meses más tarde, fuerzas militares de las dos Coreas intercambiaron ataques en la frontera marítima occidental común, mientras las autoridades surcoreanas denunciaban el lenguaje belicista y los planes de rearme nuclear de su vecino del norte.

En abril de 2014 tuvo lugar un grave accidente cuando el transbordador marítimo Sewol naufragó a unos dos kilómetros de la isla surcoreana de Byungpoong. Al menos 281 personas perdieron la vida, en su mayor parte jóvenes estudiantes. El capitán de la embarcación fue condenado a 36 años de prisión por negligencia grave. Otros miembros de la tripulación recibieron también fuertes condenas.

En octubre de 2016 se desató una profunda crisis política en Corea del Sur cuando se hizo pública una acusación contra la presidenta Geun-Hye de haber permitido la intromisión en los asuntos del Estado de un amigo personal. La mandataria fue destituida en diciembre de ese mismo año por el Parlamento surcoreano acusada de corrupción. En las elecciones presidenciales celebradas en mayo de 2017 resultó vencedor con una clara mayoría Moon Jae-in, candidato de centro-izquierda. Durante su mandato se produjo un gesto de alto valor simbólico, cuando su homólogo norcoreano, Kim Jong-un, cruzó la frontera común en Panmunjom para celebrar una entrevista bilateral. En otra prueba de distensión, ambos dirigentes acordaron que las dos Coreas acudirían a los siguientes Juegos Olímpicos de invierno con una bandera común. Estos hechos se produjeron después de que el régimen norcoreano declarara que había concluido el desarrollo de su programa de armamento nuclear y que amenazaba la estabilidad de toda la región.

Sociedad y cultura

Arte y literatura en la península de Corea

El arte antiguo de la península coreana estuvo muy influido por la cultura y las religiones de China y Japón. De esa época datan las pagodas de piedra de mayor antigüedad en Asia, como las de Pukuk-sa y Siontok, así como numerosos monumentos funerarios, como el de Samsil-chong, con relevantes pinturas murales en su interior. En el siglo VII, Tori Busshi de Kudara fue autor de célebres esculturas budistas.

Los primeros textos en prosa, como Kye-won p’il giong (Joyas literarias del jardín de los cinamomos), de Tcho Tchi-won, se escribieron en chino, mientras que la poesía antigua, como los 888 poemas del reino de Silla, empleó la lengua i-du. Siglos más tarde, la literatura alcanzó popularidad con obras como Kuk-son-sang djon (Historias del maestro Kuk), escrita en 998 por varios funcionarios, o con los autores épicos del siglo XV, como Djang Rindji. A principios del siglo XX, la literatura sirvió de vehículo a los sentimientos nacionalistas en contra de Japón.