Georgia

Aunque el topónimo Georgia, procedente del persa Gurjh, designa diversos lugares de muy diferentes zonas del planeta, la nación denominada con ese nombre es un pequeño país ubicado en el Cáucaso, justo sobre la imaginaria línea fronteriza que separa Asia de Europa. Sus habitantes prefieren llamarse «kartvelebi», y designan su lengua como «kartuli», palabras ambas que tienen su origen en Kartlos, el nombre de un mítico jefe tribal considerado el padre de los georgianos.

Bandera de Georgia.

Medio físico

Georgia tiene una superficie de 69.700 kilómetros cuadrados. Por el norte tiene frontera con Rusia, por el este y el sudeste con Azerbaiján, por el sur con Armenia y Turquía y por el oeste con el mar Negro.

Las montañas del Cáucaso conforman las fronteras naturales de Georgia. El Gran Cáucaso linda al norte con Rusia. Allí se encuentra el punto más elevado del país, el monte Shjara, de 5.240 metros. En el sur está el Cáucaso Menor, que sirve de frontera con Turquía y Armenia. En el espacio entre las dos cadenas montañosas se abren los valles del río Rioni, que desemboca en el mar Negro, y del río Kura, que finaliza en el mar Caspio. La orografía de Georgia es muy accidentada.

La orografía de Georgia es muy montañosa y accidentada. En la imagen, vista aérea de un monasterio medieval construido sobre una empinada colina, en la localidad caucásica de Kazbegi, próxima a la frontera rusa.

El clima georgiano es muy variado. El país tiene tres zonas climáticas preponderantes: una continental, al este; otra subtropical, al oeste, y las montañas del Cáucaso, con glaciares nevados durante todo el año. Estas últimas ayudan a regular la climatología, y sirven de barrera frente a las corrientes frías del norte y las cálidas del sur. Las lluvias se reparten a lo largo de todos los meses, aunque el otoño es la estación más húmeda. Las temperaturas varían con la altura.

Flora y fauna

Georgia tiene un paisaje muy diverso, que varía desde la vegetación subtropical de las costas del mar Negro hasta las estepas semiáridas del este. La tercera parte del territorio está cubierta por bosques de coníferas y frutales. En la zona más oriental, los árboles dejan paso a arbustos y praderas de hierba rala. Las regiones boscosas son ricas en osos, zorros, lobos, jabalíes, ciervos, linces, buitres negros y águilas. Más al sur hay martas y nutrias.

Población

Demografía

Georgia cuenta con más de 4.900.000 habitantes. Se trata de una población todavía joven, pero que en los últimos años está experimentando un progresivo envejecimiento, debido a una tasa de natalidad muy baja.

La densidad de población es bastante alta, y se ha heredado de la dominación soviética una fuerte tendencia a vivir en las ciudades. Más de la mitad de la población reside en urbes como la capital, Tbilisi, o en otras como Kutaisi, Rustavi o Batumi.

La mayoría de la población (84 %) es de etnia georgiana. Las principales minorías están compuestas por azeríes, armenios y rusos.

Vista aérea de Tbilisi, la capital de la nación y una de las ciudades de Georgia más pobladas.

Lengua

La lengua georgiana, oficial del país y hablada por el 71 % de la población, pertenece al grupo lingüístico del sur del Cáucaso y tiene su propio alfabeto. El ruso, el armenio y el azerí son los idiomas más empleados por las minorías étnicas.

Religión

La religión dominante es la ortodoxa georgiana, aunque también hay ortodoxos rusos, apostólicos armenios, musulmanes y algunas comunidades judías.

Economía

Los georgianos esperan que el turismo procedente de Europa y de las antiguas repúblicas de la Unión Soviética ayude a mejorar su economía. La guerra civil de principios de la década de 1990 ha ocasionado importantes daños en la economía doméstica, provocando incluso problemas de abastecimiento energético que se agudizan en invierno. Desde 1995, el país ha intentado acelerar el crecimiento del producto interno (interior) bruto y reducir la inflación, pero las cuentas públicas siguen siendo deficitarias.

El patrimonio histórico y cultural de Georgia es uno de los principales atractivos turísticos del país. En la imagen, pinturas murales bizantinas en las ruinas de una antigua iglesia ortodoxa excavada en la roca (en David Gareja, Kakhetia).

La economía georgiana se basa en una agricultura fuertemente industrializada que da empleo a la cuarta parte de la población y que produce frutas, flores, té, tabaco, vino y cereales, aunque estos últimos en cantidad insuficiente para cubrir el consumo interno. La ganadería y la pesca cubren sobradamente las necesidades de la población. Entre la industria y el sector servicios ocupan otro 40 % de la fuerza de trabajo. También existe un apreciable sector minero que descansa en la extracción de manganeso, cobre, carbón, petróleo e incluso mármol.

El país es deficitario desde el punto de vista energético. Los movimientos independentistas de Abjasia y Osetia han saboteado los oleoductos que atraviesan la zona, y el Gobierno debe confiar en el gran potencial hidroeléctrico disponible.

La red de carreteras es muy densa, y gran parte de las mercancías se transportan por camión desde los puertos de Batumi y Poti, en el mar Negro, hasta el resto de la república y a otros estados de la zona. El transporte por tren puede realizarse a lo largo de los 1.612 kilómetros de vías férreas que cubren el país. Georgia cuenta con 25 aeropuertos, dedicados a tráfico de pasajeros y mercancías y a la actividad militar. El aeropuerto de Tbilisi tiene conexiones internacionales con numerosos países de Europa y Asia.

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

Desde el punto de vista administrativo, Georgia está dividida en nueve regiones (subdivididas, a su vez, en setenta distritos), nueve ciudades y dos repúblicas autónomas: las de Abjasia y Ajaria. Osetia del Sur es en la práctica una república independiente apoyada por el Gobierno ruso. La capital del país es Tbilisi (o Tiflis).

El presidente, cabeza visible del poder ejecutivo, es elegido cada cinco años. El poder legislativo está en manos del Consejo Supremo, compuesto por 235 miembros: 150 de representación proporcional, 75 de distritos de un solo escaño y 10 de la república de Abjasia. Todos los representantes son elegidos para un periodo de cuatro años. El poder judicial reside en la Corte Constitucional y en la Corte Suprema, esta última compuesta por jueces elegidos por el Parlamento a partir de las recomendaciones del presidente.

En el panorama político destaca el Movimiento Nacional del Frente Democrático, actualmente en el poder con el respaldo de la gran mayoría de los ciudadanos. Tienen mucha menor influencia el Partido Comunista (procedente de la era soviética), el Partido Socialdemócrata, el Frente Popular y el Partido Demócrata Nacional.

Servicios del Estado

La educación, obligatoria hasta la enseñanza secundaria, tiene un alto nivel en Georgia, hasta el punto de que la alfabetización del país es prácticamente total. La Universidad de Tbilisi, el principal recinto georgiano de altos estudios, data de 1918.

En el campo de las prestaciones sociales, los georgianos tienen acceso a buenos servicios médicos, así como a pensiones de jubilación. La calidad de la atención sanitaria (incluida la balneoterapia) es tan alta que al país acuden turistas de salud procedentes de otras repúblicas ex soviéticas.

Historia

Yacimientos encontrados en la Cólquida, el río Jrami y el sur de Osetia sitúan en el Paleolítico y el Neolítico los primeros asentamientos de tribus agrícolas y ganaderas sobre territorio georgiano. Las primeras noticias sobre Georgia aparecen en los anales asirios.

La conversión de Georgia al cristianismo en el año 330 implicó al país en el conflicto entre el Imperio bizantino y la dinastía persa sasánida. La región de Iberia fue conquistada por los persas, hasta que en el año 654 los árabes establecieron un emirato en Tbilisi. El ascenso al poder de Ashot I el Grande, de la dinastía de los bagratíes, marcó el comienzo de una edad de oro que finalizó a causa de las invasiones mongolas a partir de 1220. La caída de Constantinopla aisló a Georgia del resto de la cristiandad. En 1510 los turcos invadieron el sur del país.

Castillo de Ananuri, en la ribera del río Aragvi, antigua residencia ducal durante el Medievo.

En 1803, el zar Alejandro I anexionó Georgia al Imperio ruso. El siglo XIX fue una época de gran prosperidad económica, que se mantuvo hasta la Revolución rusa. Georgia alcanzó la independencia en 1918, pero tres años más tarde Stalin la incorporó a la Unión Soviética. En 1936 se convirtió en una de las repúblicas de la URSS. El periodo estalinista supuso el desarrollo económico e industrial, pero el sentimiento nacional georgiano se mantuvo firme a pesar de la represión.

Tras la disolución de la URSS, Georgia alcanzó de nuevo la independencia en 1991, y el escritor Zviad Gamsajurdia fue designado su primer presidente. Un golpe militar derrocó a Gamsajurdia y abrió paso a una guerra civil que duró cuatro años. En 1995 se votó una nueva Constitución, y en noviembre de ese año Eduard Shevardnadze, ex canciller de la URSS y uno de los teóricos de la apertura política del comunismo, fue nombrado presidente, cargo que renovó en 2000.

La presidencia de Shevardnadze hubo de afrontar los intentos separatistas de las repúblicas de Osetia del Sur y Abjasia, que provocaron numerosos enfrentamientos armados. Las acusaciones de fraude electoral y de corrupción fueron el origen de la «Revolución Rosa» de 2003, que llevó al poder al ministro de justicia y líder del Movimiento Nacional del Frente Democrático Mijaíl Saakashvili. Por una gran mayoría de votos, los comicios de 2004 confirmaron a Saakashvili como presidente de Georgia.

La conflictiva situación en Osetia del sur, un enclave en Georgia de población mayoritariamente rusa, se agravó en el verano de 2008. Tras las provocaciones de los grupos separatistas, el Ejército georgiano entró en el territorio y suscitó una respuesta militar de las fuerzas de apoyo rusas a los dirigentes sudosetios. A finales de agosto, las autoridades rusas reconocieron formalmente la independencia de Osetia del sur y Abjazia, ambos territorios bajo soberanía formal de Georgia, con lo que incrementaron su presión contra el Gobierno de este país.

A lo largo de 2009, los partidos opositores impulsaron una campaña de desobediencia civil con el objetivo de lograr la renuncia del presidente Saakashvili, quien resistió en el poder. Tras varios años de conflicto a causa del conflicto de Osetia del Sur y Abjazia, Georgia y Rusia abrieron en 2010 su primer puesto fronterizo común y también el tráfico aéreo para pasajeros entre ambos países.

El empresario Bidzina Ivanishvili se postuló como candidato de la oposición para aspirar a la jefatura de Gobierno de Georgia. Tras un arduo proceso de formalización de su candidatura, obstaculizada por las autoridades por haber poseído hasta fechas recientes la nacionalidad rusa, Ivanishvili consiguió presentarse a los comicios y obtuvo la victoria en octubre de 2012 al frente de la coalición Sueño Georgiano. El nuevo primer ministro obtuvo varias parcelas de poder antes reservadas al presidente, y el Parlamento amplió sus atribuciones. Por su parte, Saakashvili concluyó su mandato presidencial en noviembre de 2013 y fue relevado en el cargo por Giorgi Marvelashvili. Ese mismo mes, el primer ministro Ivanishvili presentó su renuncia, mientras Irakli Garibashvili asumió la jefatura de Gobierno.

En junio de 2014, Georgia firmó con la Unión Europea (UE) un ambicioso acuerdo de asociación comercial. Las autoridades georgianas definieron el acuerdo como un paso hacia la integración de su país en el ámbito europeo, lo que significaba asimismo su alejamiento de un pasado unido a Rusia y otros territorios de la antigua Unión Soviética. Por ello, la firma de sendos acuerdos estratégicos entre Rusia y las regiones secesionistas de Abjazia y Osetia del Sur fue contemplada con inquietud desde el Gobierno de Georgia, que recelaba de las ambiciones expansionistas rusas.

Sociedad y cultura

La cultura georgiana hunde sus raíces en un sólido patrimonio literario. Ya en el siglo V la Cólquida albergaba una escuela de retórica a la que iban a estudiar los griegos. La literatura tradicional experimentó un fuerte crecimiento durante los primeros tiempos del cristianismo, pero fue necesario esperar hasta el siglo XII para que Shota Rustaveli escribiera la epopeya nacional georgiana, El caballero en la piel de pantera. Otros autores georgianos posteriores de fama fueron el poeta y dramaturgo del siglo XVIII Ilia Chavchavadze y Giorgi Eristavi, fundador del moderno teatro nacional ya en el siglo XIX. La dominación soviética tuvo efectos negativos sobre muchas disciplinas artísticas, especialmente en el ámbito literario. Muchos autores como Titsian Tabidze fueron ejecutados por Stalin, mientras que otros como Paolo Iashvili fueron censurados y acabaron suicidándose como forma de resistencia ante el poder soviético. En la literatura de las últimas décadas de la centuria destacó la obra del que fuera primer presidente del país, Zviad Gamsajurdia, autor de novelas históricas.

Cada rincón de Georgia es una muestra del largo pasado del país. A la Edad Media corresponden grandes ejemplos de la arquitectura tradicional, como los monasterios de Rhipsine y Djvari y las iglesias y catedrales de Mtzketa, Alaverdi y Oshiki. Muchos de los edificios civiles y religiosos georgianos entroncan con el estilo bizantino. La pintura, por su parte, comenzó a relacionarse con los movimientos europeos contemporáneos a partir del siglo XVII. En esta centuria se establecieron en Italia los primeros pintores georgianos, mientras que la primera academia de pintura del país fue fundada en Tbilisi en 1709. Durante el siglo XIX destacó la obra pictórica de Nikos Pirosmani.