Bakú

    Situada en la parte oeste de la costa del mar Caspio y al sur de la península de Abseron, Bakú es la capital de Azerbaiján. Se encuentra a 160 km de la frontera con Irán y está rodeada por la bahía de Bakú.

    La ciudad tiene una población estimada de 2.139.000 habitantes (censo 2003) y está dividida en 11 distritos.

    La importancia económica de Bakú deriva especialmente de los yacimientos petrolíferos con los que cuenta y de las actividades administrativas oficiales que en ella se realizan. Las plantas industriales están concentradas en la zona este de la capital.

    La mayor parte de la población trabaja en la industria petrolífera, en refinerías y plantas de producción de equipamiento para la extracción. El transporte de los derivados del petróleo se realiza a través de un gran oleoducto que llega hasta Georgia, en el mar Negro. El desarrollo de este sector, que empezó en el siglo XIX, ha hecho de esta urbe una de las más prósperas de la región.

    Las referencias históricas de Bakú y los documentos más antiguos que de ella se poseen se remontan al año 885 d.C. Alrededor del siglo XI, la ciudad quedó bajo el dominio del reino Shirvan Shaha y un siglo más tarde, Bakú se convirtió en su capital. A partir del siglo XIII los mongoles empezaron a ganar influencia en el territorio, alcanzando finalmente el poder y manteniéndolo durante casi doscientos años.

    La ciudad fue adquiriendo mayor importancia hasta convertirse en un centro comercial de gran influencia en la región. A principios del siglo XVI, Persia consiguió dominar el territorio y lo anexionó a su imperio, hasta que en 1723 el zar Pedro I invadió la ciudad. La conquista rusa duró pocos años, pues en 1735 los persas recuperaron el gobierno de la urbe.

    En 1806 Rusia consiguió hacerse de nuevo con el territorio, y un siglo después Bakú se convirtió en la capital de la república de Azerbaiyán.

    A finales del siglo XIX, los yacimientos petrolíferos de la ciudad eran de los más productivos del continente europeo, y hacia la mitad del siglo XX, los más rentables de la URSS.

    En la década de 1990, el poder y la influencia de la Unión Soviética sobre Azerbaiyán disminuyó notablemente y surgieron movimientos nacionalistas en la capital. La resistencia rebelde organizó barricadas en la ciudad y bloqueó el puerto. El ejército soviético entró en la ciudad para hacer frente a la iniciativa nacionalista, provocando la muerte de muchos civiles. A este conflicto se unieron los enfrentamientos étnicos entre los azerbaiyanos y la población armenia.

    Estos enfrentamientos se han suavizado en los últimos años, mientras que la inversión extranjera en el sector petrolífero ha favorecido el crecimiento de la ciudad.

    La fortaleza de Icheri Shejer, con más de mil años de historia; la torre de Kyz Kalasy, del siglo XII; el palacio de Shirvan Shahs, actualmente un museo; y el minarete de la mezquita de Synyk Kala, del siglo XI, son algunos de los lugares de mayor interés de la ciudad, que aún conserva las calles estrechas y los macizos muros de la ciudadela. En el año 2000 Bakú fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.