Honiara

    Honiara es la capital de las islas Salomón, república de Melanesia en el suroeste del océano Pacífico. Se sitúa en la costa noroeste de la isla de Guadalcanal cerca de la desembocadura del río Mataniko, un área de clima tropical y muy afectada por los vientos monzónicos.

    La población aproximada es de 57.600 habitantes (2003), siendo el 94,5% de raza melanesia mientras que el resto son minorías de otras razas pacíficas. El cristianismo es la única religión que se practica, aunque no hay una iglesia claramente predominante ya que el 32,8% pertenece a la Iglesia de Melanesia, el 19% son católicos, y el 40,9% pertenecen a diversos cultos protestantes. El idioma oficial es el inglés pero apenas lo habla el 2% de la población, siendo el pidgin (un dialecto local derivado del inglés) la principal lengua de comunicación en un país con nada menos que 120 lenguas indígenas.

    La principal actividad económica de Honiara proviene de su bello puerto situado en Punto Cruz, desde donde se exportan cocos, dátiles, madera, pescado y oro. Esta infraestructura, junto con el aeropuerto internacional de Henderson, constituyen los principales centros de comunicación de la ciudad.

    Honiara, cuyo nombre significa “frente a los vientos del este y sureste”, surgió como una base militar estadounidense que se estableció durante la Segunda Guerra Mundial para controlar las campañas que dirigieron contra los japoneses. En 1952 sustituyó a la semidestruida Tulagi como capital del protectorado británico de las Islas Salomón, y en 1978 se convirtió en capital nacional de la nueva república.

    Entre sus principales edificaciones se encuentran el Parlamento y los edificios del gobierno, situados en una estrecha área de costa detrás de Punto Cruz, el Museo Nacional y los Jardines Botánicos.