Nuku’alofa

    Capital y principal ciudad del Reino de Tonga, en el Pacífico meridional, Nuku’alofa se alza sobre un promontorio montañoso cercano a la laguna de Fanga’uta, en la costa norte de la isla de Tongatapu, la principal de todo el archipiélago. Su clima es tropical, con una temporada de temperaturas cálidas de diciembre a mayo y otra de temporadas más suaves el resto del año.

    La población de Nuku’alofa, según el censo de 1996, es de 22.400 habitantes, y está compuesta por una mezcla de polinesios y europeos de religión cristiana protestante (en especial de la Iglesia Libre de Wesleyan), que tienen como lenguas oficiales el tongano y el inglés.

    Nuku’alofa es un importante centro económico, administrativo y turístico. Desde su puerto se exporta copra, vainilla y bananas, los principales productos agrícolas de Tonga. En la década de 1970 se desarrolló una pequeña industria en las afueras de la ciudad, impulsada por el descubrimiento de yacimientos petrolíferos en los alrededores. El turismo es la otra gran actividad económica local, favorecida por la existencia del aeropuerto internacional de Fua’amotu.

    Nuku’alofa, cuyo nombre significa “nido de amor” en tongano, alberga interesantes monumentos en su entorno entre los que cabe destacar el Sia Ko Beiongo, un edificio del siglo XIV escenario de violentas batallas; el parque Pangao Si’i; la catedral de Santa María; el Cementerio Real, donde se entierran a los soberanos tonganos desde 1893, y el más importante de todos, el Palacio Real, un conjunto de bellos tejados rojos que se levanta frente a las principales estribaciones del monte Zion y que fue construido en 1867 con madera victoriana prefabricada en Nueva Zelanda.