Funafuti

    Funafuti es la capital y centro económico de Tuvalu, un pequeño país polinesio de ocho atolones anteriormente conocido como islas Ellice. El atolón donde se encuentra Funafuti está compuesto por 30 islotes que rodean a una laguna interior de 21,7 por 16,1 kilómetros apta para el atraque de barcos. El enclave es de clima tropical, recibe vientos moderados de marzo a noviembre, y suele estar azotado por tempestades y galernas durante el resto del año. En 2002 estaban censados en Funafuti 4.492 habitantes, con un 96% de polinesios y un 4% de micronesios. La Iglesia de Tuvalu, un culto protestante congregacionista, es la religión mayoritaria en Funafuti con un 97% de fieles cuyos idiomas oficiales son el tuvaluano y el inglés.

    La economía local está basada en la agricultura y pesca de subsistencia, a las que se añade la exportación de copra, bananas y otros frutos tropicales; la industria, por el contrario, se reduce a pequeñas fábricas manufactureras. Hay escasas infraestructuras para el turismo, apenas un hotel y una pista de aterrizaje de aviones para todo el país, a pesar de que la laguna interior de Funafuti es un lugar magnífico para la natación y el buceo con esnórquel. Muy sobresaliente es el Área de Conservación Marina de Funafuti, que se extiende sobre un total de 6 islotes deshabitados y una superficie de 32 kilómetros cuadrados en cuyo interior hay una rica biodiversidad natural entre la que destacan los peces y tortugas tropicales.

    El atolón Funafuti, que estuvo poblado por polinesios durante siglos, fue ocupado por los británicos en el siglo XIX hasta convertirla en una colonia de su imperio. La población nativa quedó reducida en la década de 1860 a causa de los traficantes de esclavos peruanos, que capturaron a la mayoría de sus habitantes, y al azote de las enfermedades que trajeron los europeos. Hacia 1900, Funafuti recibió atención científica internacional cuando el geólogo Edgeworth David pudo confirmar la teoría de Charles Darwin sobre la formación de atolones. En 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos establecieron allí una base militar. La ciudad se convirtió en capital de Tuvalu tras obtener la independencia en 1978.