Amur

    El Amur, uno de los diez ríos más largos del mundo (el tercero de China tras el Yangtsé y el Amarillo), recibe en chino el nombre de Heilong Jiang o Heilung Chiang, que quiere decir “río del dragón negro”.

    Con una longitud de 4.400 kilómetros, nace en las montañas del noroeste de China. No obstante, algunos geógrafos sitúan las fuentes del río en la frontera ruso-china, en la confluencia de los ríos Shilka, proveniente de Mongolia, y Argún, que nace en el noroeste de China. De ser así, el río mediría en realidad 2.874 kilómetros. El Amur muere en Rusia, desembocando en el estrecho de Tartaria, junto a la ciudad de Nikolayevsk-na-Amure, en el mar de Ojotsk. A través de 1.610 kilómetros marca la frontera entre la región china de Heilungkiang y el sudeste de Siberia.

    Los ríos Ussuri, Sungari, Zeya y Bureya son los tributarios más importantes del Amur. Las principales ciudades chinas por las que transcurre el río son Aihui (Heihe) y Tongjiang (Tungchiang), y entre las ciudades rusas más importantes se pueden citar, además de Nikolayevsk-na-Amure, las ciudades de Blagoveshchensk, Jabárovsk y Komsomolsk-na-Amure.

    A pesar de estar helado durante gran parte del año (entre diciembre y mayo), es una de las principales vías de comunicación fluvial de Asia. Sus principales puertos son Khabarovsk, Komsomolsk y Nikolayevsk.

    La actividad económica más importante en torno al Amur es la pesca y, más recientemente, la explotación de centrales hidroeléctricas. Después de un período de tensiones, a partir de los años 90 los gobiernos chino y ruso han comenzado una etapa de cooperación que incluye proyectos de recuperación de zonas agrícolas, así como el desarrollo del gran potencial hidroeléctrico de la cuenca del río.