Estrecho de Malaca

    Esta masa de agua separa la isla de Sumatra, al suroeste, de la península de Malaca, al oeste. Su longitud es de 800 kilómetros, con una anchura mínima de 65 y una máxima de 249.

    Conecta el mar de Andamán, al norte, con el mar de la China Meridional, situado al sur del estrecho.

    Su nombre procede del puerto mercantil de Melaka o Malacca, que estuvo muy activo durante los siglos XVI y XVII en la costa malaya.

    En la parte sur del estrecho, la profundidad del agua excede rara vez los 37 metros, rondando habitualmente unos 27. En cambio, conforme se avanza hacia el noroeste, la profundidad se amplía hasta alcanzar los 200 metros en el área en que se une al mar de Andamán.

    En la entrada meridional del estrecho hay numerosos islotes, algunos de ellos con arrecifes, mientras que en ambas orillas abundan las ciénagas costeras.

    El clima de la zona es cálido y húmedo; su principal particularidad consiste en los monzones, el del suroeste en verano y el del nordeste en invierno.

    Su nivel pluviométrico oscila entre los 1.941 y los 2.565 milímetros cúbicos anuales. La corriente que lo surca es bastante estable y procede del noroeste. En su parte oriental, la temperatura del agua en superficie es de unos 31 ºC, mientras que en la zona occidental es dos o tres grados menor. Debido a su estrechez y a la cercana desembocadura de varios ríos, sus aguas tienen un nivel bajo de salinidad.

    Gracias a la posición que ocupa, el estrecho de Malaca constituye la ruta marítima más corta entre la India y China, lo que hace que sea uno de los canales de navegación con más tráfico del mundo. Especialmente significativo es el caso de los petroleros procedentes de Oriente Próximo que se dirigen hacia Extremo Oriente.

    Históricamente, su ubicación sirvió para determinar el sentido de las principales corrientes migratorias asiáticas. Fue controlado, de manera sucesiva, por árabes, portugueses, holandeses y británicos.