Golfo Pérsico

    El golfo Pérsico es un brazo del océano Índico ceñido al sur y al oeste por la península Arábiga, al norte por Iraq y también al norte y al este por Irán.

    Su extensión es de 241.000 kilómetros cuadrados, con una longitud de 989 kilómetros y una anchura mínima de unos 55 kilómetros en el estrecho de Ormuz, donde comunica con el golfo de Omán.

    La zona costera iraní es muy montañosa; en cambio, la parte septentrional y la arábiga son bajas y arenosas. Sus aguas no son muy profundas, tan sólo en las cercanías de la costa de Irán y en algunos puntos del sudeste se alcanzan los 110 metros. Las escasas lluvias recogidas suelen caer entre noviembre y abril, sobre todo al nordeste. Las temperaturas medias son muy altas, aunque los inviernos pueden ser bastante fríos en su extremo noroeste.

    En la cuenca del golfo Pérsico desembocan los ríos Tigris, Éufrates y Karun. La temperatura del agua en la superficie oscila entre los 24 y los 31 ºC en el estrecho de Ormuz y los 16 y los 32 ºC en el extremo noroeste.

    Tanto esas altas temperaturas como el escaso aporte de agua dulce provocan una alta salinidad en las aguas. A la entrada del golfo hay una fuerte corriente, si bien es mucho menos perceptible en las restantes zonas.

    Las altas temperaturas y la salinidad han producido una disminución en la fauna y flora propias de la región del océano Índico. El golfo Pérsico contaba con abundantes recursos pesqueros y de obtención de perlas, mientras que en las tierras de alrededor se criaban los camellos y se cultivaba la palmera datilera. Sin embargo, el descubrimiento en 1908 de petróleo en Irán cambió por completo la vida económica en torno al golfo.

    A partir de 1945, los países establecidos en torno a su cuenca se convirtieron en extractores de una significativa parte del petróleo mundial. Los cálculos señalan que en el área se concentran dos tercios de las reservas mundiales de petróleo, así como un tercio de las correspondientes al gas natural. Buena parte del petróleo se refina en los países productores, aunque una importante cantidad del mismo es exportado a Europa occidental, al Extremo Oriente y a otras zonas. La industria petroquímica y, en general, las industrias basadas en el petróleo se han desarrollado rápidamente en la región del golfo.

    Por lo que respecta a su exploración, el área fue bien conocida por los marineros autóctonos desde la antigüedad y, a partir del siglo XVI, por portugueses, holandeses y británicos.

    Ya en las décadas de 1950 y 1960, hubo científicos británicos y norteamericanos que desarrollaron estudios oceanográficos, geológicos y del sedimento del suelo marino del golfo Pérsico.