Aral

    El que un día fuera la cuarta superficie de agua interior salada más extensa del mundo, es en la actualidad un mar agonizante con irreparables consecuencias para el propio lago y para su región periférica.

    Situado en Asia central, al este del mar Caspio, el mar Aral se expande entre Kazajstán al norte y Uzbekistán al sur, una zona marcada por unas condiciones climáticas desérticas y continentales que se traducen en amplias oscilaciones térmicas, inviernos fríos, veranos calurosos y escasez de lluvias.

    Su origen se remonta al periodo del Pleistoceno (alrededor de un millón y medio de años atrás) cuando el hundimiento de la corteza terrestre creó la sima que posteriormente se colmó y se fue manteniendo con las corrientes procedentes de los ríos Sir Daria y Amu Daria.

    A partir de 1960 comenzó a ser muy notable la acelerada reducción del caudal del mar Aral y su progresiva degradación. Ésta se inició durante la época soviética al modificar su equilibrio acuático destinando buena parte de las aguas del Sir Daria y el Amu Daria al regadío agrícola. Al finalizar el siglo XX, la avanzada desecación había reducido un 75% la cantidad de flujo contenido en el Aral cuatro décadas atrás y había provocado un radical aumento de su salinidad, impidiendo con ello su utilización para el consumo y provocando la muerte de su riqueza piscícola. En este avanzado deterioro, responsable igualmente de un notable cambio climático y de una paulatina despoblación en la zona, también influyeron los experimentos con armas biológicas llevadas a cabo por el régimen de Moscú en la isla de Vozrozhdenya durante la guerra fría. La catástrofe ecológica ocasionada por todos estos factores ha tenido, además, enormes repercusiones para la salud de los habitantes que quedan en el entorno, especialmente para los karakalpaks (un grupo musulmán cuyo nombre literalmente significa “sombrero negro”), sometidos a la inhalación de polvo cargado de sustancias tóxicas, y ha motivado que la tasa de mortalidad infantil figure entre las más elevadas del planeta.