Japón (Mar de)

    El mar de Japón es un mar secundario del océano Pacífico occidental que se extiende entre Japón y la isla de Sajalín, al este, y Rusia, la península de Corea y el continente asiático al oeste. Ocupa una superficie cercana al millón de kilómetros cuadrados y su profundidad varía desde los 1.752 metros hasta un límite de 3.742 metros.

    El mar de Japón (Nihon-kai en japonés) presenta una estructura ovalada y está prácticamente aislado ya que los angostos estrechos apenas le permiten enlazar con otros dominios acuáticos colindantes. El mar recibe sus principales aportaciones de agua a través de los canales Oriental y Occidental del estrecho de Corea y desagua por los estrechos de Tsugaru y La Perouse. Se divide en una serie de cuencas submarinas que son la cuenca de Japón al norte, la de Yamato al sudeste y la cuenca Tsushima al sudoeste.

    El caudal del mar está compuesto de masas de agua diferenciadas, siendo la central la más templada y salobre. Esta composición favorece una elevada acumulación de oxígeno que genera una abundante producción piscícola. La pesca (sardinas, anchoas, salmón, caballa, arenques, crustáceos, gambas, cangrejos, entre otras especies) junto con los recursos minerales (gas natural y petróleo fundamentalmente) constituyen la principal riqueza económica del mar de Japón. Éste no registra un tráfico comercial intenso y los principales puertos son los de su litoral del Pacífico, entre ellos, los de Pusan, Ulsan y P'ohang en Corea del Sur.

    Secularmente, el mar de Japón ha actuado de barrera defensiva del archipiélago japonés para frenar ataques foráneos. Una de las primeras expediciones a la zona fue la del francés Jean-Francois de Galaup, conde de La Pérouse, a finales del siglo XVIII, que le dio nombre a uno de los estrechos. Desde entonces se fueron sucediendo los viajes por parte de rusos, americanos, británicos y, sobre todo, de japoneses, que llevaron a cabo investigaciones muy diversas sobre las características del mar y su entorno.