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Agente geomorfológico

Se conoce como agentes geomorfológicos a las fuerzas naturales capaces de erosionar un sustrato rocoso, transportar los materiales desprendidos y depositarlos cuando finaliza el traslado. En general, todos los materiales que conforman la corteza terrestre padecen alteraciones que modifican sus rasgos característicos y hacen más fácil su erosión. Este proceso se llama meteorización. Así, cada uno de los agentes realiza un tipo de meteorización, erosión, transporte y sedimentación. En el modelado del paisaje intervienen varios agentes, entre los que destacan los ríos, el viento, los glaciares y los movimientos en las laderas. A continuación se analizan las particularidades de cada uno de estos agentes como formadores del relieve. Los ríos desarrollan un importante papel erosivo, ya que se encargan de trasladar la materia mineral desde las tierras hasta los océanos. Los cauces fluviales van perdiendo velocidad a medida que avanzan y, como consecuencia, disminuye su capacidad de...

Continente

Aunque su definición precisa es "gran masa de tierra, continua, discreta y rodeada de agua", en la práctica, sin embargo, la división de los continentes se realiza por convenio más que ateniéndose a criterios ideales. Lo prueba el hecho de que a la hora de separar en continentes las porciones de tierra del planeta, se incluyan también las islas y, en algunos casos, las plataformas continentales, sumergidas bajo los océanos, y también que algunos continentes, como Asia y Europa, no se hallen separados entre sí. Ni siquiera existe un acuerdo unánime acerca del número de continentes. La división clásica engloba cinco, a los que hay que sumar la Antártida, que se encuentra deshabitada. Estos seis continentes son:. África. Limita al norte con Europa, a través del estrecho de Gibraltar, y se prolonga hacia el sur hasta el cabo de Buena Esperanza. América. Separada de Asia por el estrecho de Bering, se divide a su vez en dos subcontientes: América del Norte, que incluye también a...

Edafogénesis

La formación de un suelo, o edafogénesis, tiene lugar a través de una serie de pasos. Se inicia con la disgregación de la roca madre por efecto de la meteorización. La lluvia, el viento, el hielo, los seres vivos y el resto de los agentes meteorizantes destruyen la superficie de las rocas, fragmentándola en pequeños trozos. Se forma así sobre el terreno un manto de alteración, o regolito, lo que constituye la segunda etapa del proceso. Este regolito se compone de partículas minerales de diferentes tamaños y no puede considerarse todavía un suelo. En la tercera etapa de la edafogénesis comienza la aparición de materia orgánica en el regolito. Los primeros organismos vivos en aparecer son de muy reducido tamaño: bacterias, algas unicelulares y líquenes. Gradualmente se desarrolla una fauna más compleja. Una vez muertos, los restos de los seres que la componen se incorporan al suelo en formación, lo que permite que se produzcan los fenómenos de putrefacción y fermentación, de gran...

El modelado del relieve. Los agentes

Cuando se observa la superficie del planeta terrestre, se descubre un conjunto compuesto por imágenes muy variadas. Se trata del paisaje, producto de largos periodos de formación y evolución y en transformación permanente debido a las muchas fuerzas externas que actúan sobre él. Numerosos agentes modelan el relieve, un elemento que no es fijo sino siempre cambiante, aunque para la brevedad de la vida humana y de las generaciones de las que se guarda memoria parezca inmutable. Esta percepción se debe únicamente a la lentitud con la que se producen esos cambios. A grandes rasgos pueden distinguirse dos grandes grupos de la superficie terrestre que componen el relieve: las zonas sumergidas y las áreas emergidas. Estas zonas se han visto modificadas con el paso de los eones por agentes internos, como la sedimentación o el nivel del mar, en el caso de las sumergidas, o por agentes externos en lo que se refiere a las zonas emergidas. Entre estos agentes, el clima desarrolla un...

Epirogénesis

Desplazamiento de la corteza continental terrestre en la dirección vertical, con la consiguiente modelación del terreno. Este movimiento no se debe al desplazamiento o la colisión de las placas litosféricas, sino a un ajuste vertical de determinadas zonas de la corteza continental. Estos desplazamientos son también menores que los movimientos ocasionados por las placas, como la formación de orógenos ortotectónicos y paratectónicos. Los radios de curvatura de las deformaciones epirogénicas rondan los 1 o 2 grados, mientras que en las orogénicas alcanzan los 70 grados. Los movimientos epirogénicos alivian tensiones isostáticas existentes en el terreno; en consecuencia, éste bascula, inclinándose, o bien se hincha o hunde. El primer caso fue el que se produjo durante el terciario en la península ibérica, lo que ocasionó el desagüe de los lagos interiores hacia el océano Atlántico. Si lo que tiene lugar es un abombamiento del terreno, la estructura resultante se conoce como anticlinal;...

Geomorfología

La ciencia que se encarga de las formas del relieve terrestre, sus orígenes y su constante evolución es la geomorfología, una rama de la geología. Estudia el relieve de la superficie del planeta desde la perspectiva de los mecanismos genéticos que en él tienen lugar. El interés por la investigación científica del paisaje no surgió hasta el siglo XVIII. En esa época, varios autores propugnaron teorías como la que sostiene que la acción de las redes fluviales formó los valles por erosión. Estas ideas científicas fueron desplazadas durante mucho tiempo por la oleada catastrofista que explicaba el relieve como resultado de conmociones planetarias violentas. A finales del siglo XIX ganó peso la idea de que la erosión de redes fluviales produce el relieve topográfico, tal y como se había apuntado un siglo antes. En este periodo comenzó a desarrollarse la geomorfología como ciencia moderna, de la mano de investigadores como William M. Davis, quien planteó la teoría del ciclo geográfico....

La litosfera

La Tierra es un planeta tan complejo en su superficie como en su interior. Por debajo del suelo se extiende una estructura de la que el ser humano sólo posee conocimiento directo de su parte más externa, una porción que resulta ínfima comparada con las dimensiones totales del planeta. La investigación de su interior más profundo sólo resulta posible mediante el uso de medios indirectos, como el análisis de la propagación de ondas sísmicas. Tales investigaciones han permitido determinar que la Tierra está compuesta por una serie de capas concéntricas de características muy diferentes entre sí, tanto en composición como en comportamiento mecánico. Si se presta atención únicamente a la composición de los materiales, la Tierra se divide en corteza, manto y núcleo. La corteza y la parte más exterior del manto forman a su vez una capa sólida denominada litosfera. Esta capa no es continua sino que se encuentra fracturada en grandes fragmentos a modo de un gigantesco rompecabezas que...

La litosfera dinámica

Capa más externa de la Tierra, la litosfera nunca permanece inmóvil. Los sismos y las erupciones volcánicas se producen con relativa frecuencia. Tales fenómenos, pese a su violencia y espectacularidad, no son sino manifestaciones puntuales y muy breves de los movimientos que experimenta la litosfera. La formación de cordilleras, dorsales y fosas oceánicas y la deriva de los continentes son consecuencia asimismo de dichos movimientos. La litosfera está fracturada en «balsas», llamadas placas litosféricas o tectónicas, que encajan entre sí de forma más o menos precisa. Estas placas flotan sobre una capa subyacente, llamada astenosfera, la cual se halla parcialmente fundida y en estado plástico. Semejante plasticidad permite a las placas desplazarse sobre la astenosfera. Si bien existen evidencias que permiten afirmar que las placas litosféricas se mueven, concretar el mecanismo concreto resulta complicado. Hoy día sólo se pueden aventurar modelos teóricos que describen tal...

Las rocas

Se llaman rocas a los agregados naturales de uno o varios minerales que constituyen las unidades básicas de las que se compone el planeta Tierra. Se puede establecer una primera clasificación de los tipos de rocas diferenciándolas en homogéneas y heterogéneas. Las primeras se caracterizan por estar constituidas por un único mineral y poseer una apariencia uniforme, como el mármol. Sin embargo, las rocas más abundantes en la naturaleza son heterogéneas, formadas por una acumulación de varios minerales, como cuarzo o turmalina. Al margen de la clasificación anterior, y atendiendo a su proceso de formación, las rocas se dividen en tres grandes familias: sedimentarias, ígneas y metamórficas(v. tabla 1). Las sedimentarias se producen por la acumulación y compactación de fragmentos arrancados a otras rocas por los procesos de erosión. La caliza, el carbón y el petróleo (una roca líquida) son ejemplos de rocas sedimentarias. Las rocas ígneas, a su vez, se forman por solidificación del...

Litosfera continental

La zona de la corteza que comprende las zonas continentales del planeta se llama litosfera continental. Está formada por la corteza continental y la parte más exterior del manto. Su origen se sitúa en la abundante actividad volcánica que existió en tiempos pretéritos. La acumulación de los materiales vertidos por los volcanes dio lugar a largo plazo a las masas continentales. Al mismo tiempo, la litosfera oceánica, de mayor densidad, comenzó a hundirse por debajo de la continental en sus zonas de contacto a medida que ésta crecía. En la superficie de la litosfera continental destaca una serie de estructuras geológicas características de la misma, como las cordilleras, las cuencas sedimentarias y los escudos continentales. Las cordilleras o cinturones orogénicos suelen aparecer en los bordes de los continentes. Las rocas que las forman están muy plegadas y fracturadas. Además, las zonas de cordillera suelen caracterizarse por una abundante actividad tanto volcánica como sísmica....

Litosfera oceánica

Parte de la litosfera terrestre cubierta por los océanos. Al igual que la superficie de los continentes, se halla recorrida por una serie de formaciones geológicas características, como las cordilleras o las cuencas sedimentarias, en el fondo de los océanos sucede algo similar. En primer lugar destacan en el fondo oceánico unas extensas zonas con apenas relieve que se extienden desde la base de los taludes continentales hasta aproximadamente la línea central de los océanos. Estas zonas, casi planas y recubiertas por una capa de sedimentos, reciben la denominación de llanuras abisales. Aunque resultan escasos, es posible encontrar en ellas algunos relieves. Los guyots son montañas submarinas, algunas de las cuales tienen su parte superior plana, como una meseta. También aparecen volcanes submarinos, como los pitones, que son formaciones más bien recientes y, por tanto, no erosionadas, y las mesas, más antiguas y erosionadas. Sin embargo, las formaciones submarinas más destacadas...

Los minerales

La gran trascendencia que los minerales han tenido, y aún tienen, para el progreso de la humanidad es sencilla de comprender. Basta echar un vistazo al enorme número e importancia de sus aplicaciones. Los minerales son la fuente de los metales, se emplean como materiales de construcción y albergan sustancias nutritivas para los vegetales, por lo que son ampliamente utilizados en la agricultura. Las piedras preciosas y semipreciosas, como el diamante, el rubí o el topacio, son materia prima de la joyería, y ciertos minerales, como la uranita, poseen valor desde el punto de vista energético. En la actualidad se conocen unas dos mil especies diferentes de minerales. De ellos, sólo un par de centenares cuentan con aplicación práctica. Esto no quiere decir que los demás carezcan de valor. Todos los minerales son valiosos, ya que su estudio permite alcanzar un mayor conocimiento de la estructura y composición de la Tierra, y también de cuerpos llegados del espacio, como los meteoritos....

Los suelos

El ser humano emplea el suelo con fines agrícolas, ganaderos, urbanísticos y muchos otros. Sin embargo, el suelo no es sólo una superficie explotable o sobre la que se desarrolla la vida. Se contempla como un recurso natural, producto de complejos procesos físicos, químicos y orgánicos que actúan de modo combinado. Imprescindible para la supervivencia de la biosfera, su conservación depende en gran medida del uso racional que se haga del mismo. El estudio de los suelos no es una actividad exclusiva de la geología. En la formación de un suelo intervienen procesos físicos, como la rotura de rocas a consecuencia de la meteorización. También concurren procesos químicos como la transformación de las sustancias minerales, y orgánicos, como la fermentación y la putrefacción. En consecuencia, en el estudio de los suelos intervienen, además de la geología, la biología y la agronomía. Los procesos citados se combinan para producir un suelo que, en las circunstancias adecuadas, se convertirá...

Límite tectónico convergente

Se conoce como límites tectónicos convergentes, también conocidos como destructivos, a los lugares donde se produce la subducción de las placas tectónicas, con su consiguiente destrucción. Cuando existe una diferencia de densidad entre las placas que colisionan entre sí, como ocurre con las placas continentales y las oceánicas, la de mayor densidad se hunde bajo la otra. El borde de la placa subducida alcanza así la astenosfera, donde se funde y es destruido. Las zonas donde se produce este hundimiento se denominan zonas de Bénioff, y el plano inclinado que delimita la litosfera que subduce y la astenosfera se conoce como plano de Bénioff, en honor al sismólogo que lo definió a mediados del siglo XX. Al crecer la velocidad de subducción aumenta la inclinación del plano de Bénioff, dado que la placa que subduce se ve arrastrada hacia abajo por la fuerza de la gravedad. Sin embargo, si la velocidad de subducción es baja, la fuerza de empuje de las placas se hace predominante y el...

Límite tectónico divergente

Se conoce como límite divergente, o constructivo, de una placa tectónica al que es coincidente con una dorsal oceánica. Reciben esta denominación porque en ellos se genera, de forma continua, la litosfera oceánica. Las dorsales son relieves que recorren el fondo oceánico, bien sea por el centro de los océanos o de forma paralela a los continentes. Se encuentran muy fracturadas y a su través surgen a la superficie de la litosfera materiales magmáticos fundidos de la astenosfera. Estos materiales proceden a enfriarse y acumularse a los costados de la dorsal, sumándose a la litosfera y trayendo como consecuencia el crecimiento continuado de ésta, además de empujar de forma divergente las dos placas tectónicas que delimita la dorsal. Los esfuerzos de separación de la litosfera causados por los nuevos materiales hacen que las dorsales presenten una notable actividad sísmica y volcánica. La formación de una dorsal oceánica se origina en una acumulación de magma en la zona más externa...

Límite tectónico transformante

Se denomina límites tectónicos transformantes, o pasivos, a los límites de las placas tectónicas donde no existe creación de nueva litosfera, como en los divergentes, ni tampoco su destrucción, como en los convergentes. En estos lugares se ubican fallas transformantes, a lo largo de las cuales se desplazan lateralmente dos placas tectónicas, cada una en un sentido diferente. Tales desplazamientos provocan una fuerte fricción, que motiva a su vez la importante actividad sísmica que tiene lugar en las proximidades de este tipo de límites, como ocurre por ejemplo en la falla de San Andrés, en California. Otra característica de este tipo de límites es la aparición de una hendidura o valle central, parecido a los rift de las dorsales oceánicas o de los límites divergentes continentales. También pueden darse fallas transformantes en el fondo de los océanos, habitualmente en las cercanías de las dorsales oceánicas.

Modelado del relieve

La acumulación de formas del relieve terrestre que comprende un sistema morfogenético es el modelado terrestre. Para su desarrollo es imprescindible que intervenga la acción de algún agente o el proceso de erosión. Mediante este proceso natural, las corrientes de agua o el propio viento arrastran elementos del suelo de un punto a otro. El modelado terrestre posee gran utilidad, ya que permite desplazar materiales de unos suelos a otros en los que se mejora la fertilidad gracias a las nuevas aportaciones. Sin embargo, la erosión puede ser un problema si se acelera en exceso. A menudo, los materiales perdidos no se recuperan posteriormente en las áreas erosionadas y tampoco se aprovechan en los lugares que los reciben. Uno de los aspectos fundamentales que estudia la geología y las ciencias afines es la morfogénesis (del griego, "creación de formas"). En esta disciplina se analizan los fenómenos que conducen a la formación de los relieves en un terreno. Por su parte, la...

Movimientos sísmicos

Cada cierto tiempo, en algunas zonas del planeta, la tierra tiembla. Cuando esto sucede el suelo se abre, los edificios se derrumban y se producen corrimientos de tierras. Ha ocurrido un terremoto o sismo. Los movimientos sísmicos son consecuencia de los desplazamientos que tienen lugar en la parte más externa del planeta: la litosfera. Ésta se halla dividida en varias partes, conocidas por placas, que en unos lugares crecen y en otros se destruyen. Allí donde las placas rozan entre sí, las inmensas tensiones generadas se reflejan en forma de volcanes y movimientos sísmicos. Tales tensiones estiran o comprimen los terrenos rocosos, deformándolos. Cuando el terreno no puede seguir soportando la deformación, las rocas se rompen o desplazan de manera brusca y liberan grandes cantidades de energía que se propaga por el terreno haciéndolo vibrar. Tal es el mecanismo mediante el cual se produce un sismo. Las zonas donde con mayor frecuencia se producen movimientos sísmicos coinciden...

Orogénesis

Conjunto de mecanismos geológicos que conducen a la formación de las montañas. Las teorías orogénicas se dividen en dos grupos: teorías movilistas u horizontales, y fijistas o verticales. Las primeras explican la formación de las montañas basándose en desplazamientos horizontales de los continentes, mientras que las segundas recurren para explicarla a movimientos de elevación del terreno. Entre las teorías movilistas, las más extendidas, la principal es la de la deriva continental. Ésta, propuesta a comienzos del siglo XX por el meteorólogo alemán Alfred Wegener, describe la litosfera terrestre como un conjunto de placas en movimiento; algunas de ellas divergentes entre sí, otras convergentes. Las zonas de interacción entre tales placas son ricas en cuanto a procesos geológicos, y es precisamente en ellas donde tiene lugar la orogénesis. La convergencia de una placa litosférica oceánica y otra continental conduce a que se produzca una subsidencia: la placa oceánica, más densa, se...

Placa tectónica

Se denomina placa tectónica, según la hipótesis de la teoría de placas, a cada una de las secciones o segmentos independientes en que se divide la litosfera. Se diferencia entre placas continentales, cuando están formadas sólo por una porción de litosfera continental, y que son las menos abundantes; placas oceánicas, constituidas por litosfera oceánica, y placas mixtas, que son las más frecuentes y que incluyen parte tanto de litosfera continental como oceánica. Entre las placas en que se halla fracturada la litosfera, algunas revisten una especial importancia debido a sus grandes dimensiones: la africana, la eurasiática, la indoaustraliana, la norteamericana, la sudamericana y la antártica. De menor tamaño son, por ejemplo, la arábiga, la del mar Caribe y la de las islas Filipinas. Las placas tectónicas flotan sobre los materiales que componen la capa terrestre inferior, según el modelo dinámico. Esta capa se llama astenosfera. Tales materiales se encuentran parcialmente...