Alosterismo

    El alosterismo es la modificación que sufren ciertas enzimas, los catalizadores biológicos, cuando se unen a ellas determinadas moléculas de forma que pueden activar, inhibir o modular su actividad. Las enzimas que sufren procesos de alosterismo se denominan enzimas alostéricas, mientras que a las moléculas que actúan como sustancias reguladoras se las conoce como ligandos, efectores o moduladores.

    Las enzimas alostéricas presentan la posibilidad de ver alterada su actividad por la entrada de reguladores en sitios diferentes a los sitios activos normales de la molécula enzimática: se trata de los llamados sitios alostéricos.

    La interacción entre el ligando y la enzima induce un cambio en la estructura tridimensional de la molécula, hasta el punto de modificar la relación habitual entre la propia enzima y el compuesto sobre el que actúa, al que se llama sustrato, para dar lugar a un determinado producto bioquímico diferente.

    En bioquímica, el control alostérico resulta de la máxima importancia, dado que constituye un medio a través del cual la célula regula las sustancias que le son necesarias en cada momento, en función de las condiciones ambientales.

    Así, por ejemplo, la enzima adenilciclasa, activada por la hormona adrenalina, que es liberada por los animales superiores cuando su organismo requiere energía, cataliza la formación de un compuesto denominado adenosín monofosfato cíclico (AMPc). Éste a su vez activa alostéricamente a otras enzimas responsables del metabolismo de los carbohidratos y de la producción de la energía aprovechable por las células.

    El control alostérico es también un importante medio de modulación de la acción de numerosos fármacos sobre los organismos a los que les son administrados.