pH (Indicador)

    Se llama indicadores de pH a las sustancias orgánicas que se caracterizan por variar de color al modificarse el pH de la solución en la que se encuentran. Cabe citar entre ellos la fenolftaleína, el naranja de metilo, el tornasol, o el azul de timol. Cada uno de ellos cambia de color dentro de un determinado intervalo de pH y generalmente son ácidos o bases débiles, en los que el ácido presenta distinta coloración que su base conjugada. Además de los indicadores específicos, para realizar un seguimiento continuado de la evolución ácido-básica de una solución dentro de intervalos de pH más amplios, se recurre a los llamados indicadores universales, que son mezclas de indicadores que exhiben distintos cambios de color en intervalos grandes de la escala de pH.

    Los indicadores presentan un nivel de precisión relativamente bajo, por lo que en las mediciones de laboratorio o sobre el terreno (para por ejemplo, evaluar la acidez del suelo en una finca de cultivo) se suele recurrir a los denominados pH-metros (también puede escribirse peachímetro), dispositivo que transforma en lecturas de pH la diferencia electromotriz (de potencial eléctrico o de voltaje) entre dos electrodos introducidos en la solución o sustancia objeto de la medición. En general se suele disponer de un electrodo sensible al pH, la mayoría de las veces de vidrio, y de uno de referencia, no variable, que suele ser de calomelanos (cloruro de mercurio). No obstante, el uso de indicadores resulta de interés, ya que constituyen la base del procedimiento analítico conocido como volumetría ácido-base.