pH

    La noción de pH, potencial de hidrógeno, aporta una medida cuantitativa de la acidez o basicidad de las sustancias en disolución. Profusamente empleado en química, biología y agronomía, el pH se define como la inversa del logaritmo de la concentración de hidrogeniones:

    o, lo que es lo mismo, pH = –log [H3O+]

    Conviene observar que el término empleado es pH, no pH3O, y ello se debe a que, cuando el danés S.P.L. Sørensen introdujo el concepto, a principios del siglo XX, el ion hidronio se identificaba con el protón, H+. Generalizando, el índice pH es equivalente al logaritmo negativo de la magnitud a la que antecede, por lo que, en términos análogos a los del pH, pueden definirse el pOH, logaritmo negativo de [OH–], o el pKa y el pKb, logaritmos negativos de las constantes de acidez o basicidad.

    La noción de pH resulta de gran utilidad para expresar en términos sencillos los niveles de acidez o basicidad. Así, por ejemplo, una concentración de

    queda simplificada al valor de pH 7

    Precisamente 7 es el valor neutro en la escala de pH, de forma que, los valores comprendidos entre 0 y 7 corresponden a los de las sustancias ácidas (mayor acidez a menor pH), en tanto que los comprendido entre 7 y 14, valor máximo de la escala de pH, presentan un grado creciente de basicidad.

    El pH de las soluciones de concentraciones conocidas se calcula aplicando la fórmula que lo representa. Así, el pH de una solución en la que la concentración de H3O+ es 0,05 moles/litro es:

    Sin embargo, para realizar mediciones de soluciones en laboratorio se recurre a los denominados indicadores de pH.