Disacárido

    Los oligosacáridos más conocidos y de mayor importancia biológica son los disacáridos, que están formados por sólo dos unidades de monosacáridos.

    Los disacáridos se diferencian entre sí por los monosacáridos que los forman y por los carbonos que intervienen en su unión. Los monómeros pueden ser del mismo tipo, como en la maltosa (unión de dos residuos de glucosa), o distintos, como ocurre en la lactosa (formada por una glucosa y una galactosa). Por otro lado, los carbonos que más frecuentemente intervienen en la unión de los dos monosacáridos son el carbono uno del primer residuo y los carbonos uno, dos, cuatro y seis del segundo residuo. Estos enlaces se escriben de una manera muy sencilla: 1→1, 1→2, 1→4 y 1→6, respectivamente. Es decir, la unión 1→1 nos indica que se ha producido enlace entre el carbono uno del primer monómero y el carbono uno del segundo; la unión 1→2 indica que hay fusión entre el carbono uno del primer azúcar y el carbono dos del segundo, y así sucesivamente.

    Los principales disacáridos son la sacarosa, la lactosa y la maltosa.

    La sacarosa. Está formada por un monosacárido de glucosa y otro de fructosa, unidos por enlace 1→2 (enlace entre el carbono uno de la glucosa y el carbono dos de la fructosa). Se encuentra de forma natural en la caña de azúcar, en muchos frutos, raíces, semillas y en la miel. Es utilizada por muchos organismos como fuente principal de energía.

    La lactosa. Está compuesta por un monosacárido de galactosa y otro de glucosa, unidos por enlace 1→4. Su presencia es muy abundante en la leche de los mamíferos, sobre todo, y en algunos vegetales. Es una fuente importante de energía en los animales. En medicina se usa como diurético y como excipiente de medicamentos.

    La maltosa. Está formada por dos monosacáridos de glucosa unidos por enlace 1→4. Se encuentra de forma natural en las plantas, formando parte del almidón (polisacárido de reserva), y en los animales, donde es componente del glucógeno (también polisacárido de reserva). Además, es posible encontrar maltosa en forma de disacárido en los granos de la cebada, los cuales, germinados artificialmente, dan lugar a la malta, utilizada para la fabricación de la cerveza.

    Otros disacáridos son la celobiosa y la gentiobiosa, presentes en las plantas.