James Watt

    James Watt (1736-1819), ingeniero escocés e inventor de la máquina de vapor.

    James Watt nació el 19 de enero de 1736 en Greenock (Escocia). De precaria salud, no pudo asistir regularmente a la escuela, y fue educado por su padre (tesorero y magistrado) y por su abuelo (matemático), lo cual le proporcionó una formación tanto científica como humanística. Después de estudiar ingeniería en Glasgow y Londres, se estableció en la Universidad de Glasgow, donde abrió un taller de mecánica en el que también vendía instrumentos matemáticos.

    Una de las reparaciones que solía efectuar en su taller dio lugar a la gran aportación tecnológica de Watt, fundamental para el desarrollo de le Revolución Industrial. Al observar la gran cantidad de energía desperdiciada por la rudimentaria máquina de vapor construida según el modelo de Thomas Newcomen, se propuso mejorarla hasta aumentar sustancialmente su rendimiento. La perfeccionó aislando el condensador de la máquina, e incorporando un mecanismo llamado gobernador que conseguía mantener constante la velocidad del motor.

    Se trasladó a Birmingham en 1774 y, asociado con Mattew Boulton, empezó a comercializar su invento, que resultó muy útil para la industria minera. El reconocimiento de la comunidad científica le llegó, junto a Boulton, en 1785, cuando los dos fueron nombrados miembros de la Royal Society de Londres. En 1795, un año después de haber creado con su socio una factoría en la que ya fabricaban máquinas de vapor en serie, Watt se retiró a vivir de su inmensa fortuna.

    Siempre interesado en otras áreas de conocimiento, Watt fue miembro de la Sociedad Lunar de Birmingham, fundó la Sociedad Constitucional de Manchester (que simpatizaba con la Revolución Francesa) y llegó a doctorarse en leyes en 1806. En 1814 fue nombrado miembro de la Academia Francesa de Ciencias.

    Murió el 25 de agosto de 1819 en Heathfield Hall (cerca de Birmingham, Inglaterra). En su honor se denominó watt (vatio en castellano) a la unidad de potencia eléctrica.