Benín

La República de Benín es un pequeño país situado en el África occidental, sobre el golfo de Guinea. Con un pasado estrechamente ligado con la trata de esclavos, vivió tras su independencia un periodo de gran inestabilidad política, del que consiguió salir hasta asentarse como una democracia consolidada.

Bandera de Benín.

Medio físico

Benín tiene una extensión de 112.620 kilómetros cuadrados. Limita al norte con Burkina Faso y Níger, al este con Nigeria, al oeste con Togo y al sur con el océano Atlántico. En su largo y estrecho territorio pueden distinguirse cinco regiones geográficas. La primera es la costera, llana y arenosa, que en su interior guarda varias lagunas y pantanos. La segunda, una fértil llanura que se extiende a continuación de la costa. La tercera región ocupa la parte central del país, y en ella hay varias mesetas de escasa altura, como las de Kétou, Zagnanado y Aplahoé. La cuarta está ocupada por las montañas de Atakora, al norte, que no sobrepasan los 600 metros de altitud. La quinta región, en el noroeste, es una llanura que llega hasta el río Níger.

Los principales ríos de Benín son el Ouémé, que sirve de frontera con Togo, y el Couffo. En el noroeste del país sobresalen el Alibori, el Mékrou y el Sota, afluentes del Níger.

En Benín se pueden distinguir dos grandes áreas climáticas. Una, en el sur, de tipo ecuatorial, en la que las temperaturas son altas todo el año (entre los 23 y los 34 ºC), las precipitaciones rondan los 1.000 milímetros y existen dos estaciones secas y dos húmedas; la otra, en el norte, de clima más templado, precipitaciones escasas (concentradas especialmente en agosto) y grandes variaciones térmicas entre el día y la noche.

Flora y fauna

La selva húmeda, que se concentra en el sur del país, es la vegetación autóctona de Benín, pero sólo se conserva en las cercanías de los ríos. En el resto ha desaparecido como consecuencia de una intensiva deforestación que ha dado paso a extensos campos de cultivo y palmerales. Hacia el norte se abre la sabana.

En la frontera con Burkina Faso y Níger se encuentra el Parque Nacional W, donde la riqueza animal es muy variada: gran número de aves, diferentes especies de serpientes, cocodrilos, abundantes mamíferos (elefantes, antílopes, búfalos y toda clase de monos) y grandes depredadores (leones y leopardos). Otra destacada reserva faunística es el Parque Nacional Pendjari, situado también en el límite con Burkina Faso.

Elefante del Parque Nacional W, una importante reserva faunística de Benín.

Población

Demografía

La población de Benín ha crecido mucho en las últimas décadas, a un ritmo anual del 2,78 %, lo que ha permitido que se sitúe en torno a los diez millones de habitantes. Se trata de un conjunto humano extremadamente joven, ya que el 44 % tiene menos de quince años. Las familias siguen siendo numerosas, con una media de casi cinco hijos por mujer. Por su parte, la esperanza de vida se sitúa en torno a los 61 años.

La población urbana va en aumento, aunque un 56 % sigue viviendo en las áreas rurales. La región costera concentra a dos tercios del total de la población. Allí se encuentran las principales ciudades, como Cotonou (682.000 habitantes) y Porto Novo, la capital (268.000 habitantes). Por el contrario, hacia el interior la población es escasa y únicamente sobresale la ciudad de Parakou, con 150.000 residentes. En el extremo norte existen grandes zonas deshabitadas que sólo son recorridas por tribus nómadas.

Benín es un mosaico de diferentes grupos étnicos. El principal es el fon (un 39 % del total), que se concentra en la costa y en la ciudad de Cotonou. Los yoruba (12 %) residen en el sudeste del territorio. También en el sur habitan los pueblos adja, que incluyen a los aizu, mina y holi. Los bariba habitan en el noreste (en ciudades como Kandi mantienen un tipo de vida semifeudal), mientras que los somba se extienden por el noroeste, al igual que otros grupos como los fulani, los pila y los dendi.

Lengua

La lengua oficial y de la enseñanza es el francés, pero cada grupo étnico tiene su propio idioma que habla en la vida diaria. Por su número de parlantes, las lenguas tribales más importantes son la fon y la yoruba.

Religión

Alrededor de la mitad de la población mantiene creencias tradicionales fetichistas y animistas. Una tercera parte es cristiana, con predominio de los católicos, mientras que un 24 % practica el islamismo, religión que cuenta con más seguidores en el norte y el este del territorio.

Economía

Desde su independencia, el desarrollo de Benín ha dependido de la ayuda externa, sobre todo de Francia y de organizaciones internacionales. Hoy en día, el pilar de la economía recae en el sector primario, donde trabaja el 70 % de la población. Los principales cultivos, dirigidos a la simple subsistencia, son la mandioca, el maíz, el arroz y las hortalizas. Las plantaciones más importantes, dedicadas a la exportación, están relacionadas con el aceite de palmera, en la costa, y el algodón, en el norte. Además, en las lagunas interiores se extrae mucho pescado cuyos destinos son Togo y Nigeria.

Uno de los recursos más destacados del norte del país son las plantaciones de algodón.

Del sector secundario, poco desarrollado (apenas un 13 % de la economía nacional), destacan las industrias relacionadas con la producción alimentaria y textil. Los servicios, por su parte, se concentran en las grandes ciudades del país: Porto Novo y Cotonou.

Las exportaciones de Benín, principalmente productos agrícolas, tienen como destino países europeos (sobre todo, Francia y Portugal), China y Tailandia. Las mayores importaciones son bienes manufacturados, maquinaria, cereales y tabaco. Como las importaciones resultan mucho más caras que las exportaciones, la deuda externa de Benín está en constante crecimiento.

El único aeropuerto internacional de Benín se encuentra en Cotonou; asimismo, el puerto de esta ciudad centraliza el tráfico marítimo de la nación, ya que constituye la vía de entrada y salida de mercancías hacia los países cercanos. Las principales carreteras siguen una trayectoria paralela a la costa, y unen Porto Novo y Cotonou con Nigeria y Togo. En Benín también existe una línea ferroviaria que permite la comunicación entre Parakou y Cotonou. Además, el río Ouémé es navegable en un amplio trecho.

Administración y política

División territorial

Desde el punto de vista administrativo, Benín se divide en 12 departamentos o provincias, que a su vez se subdividen en 77 comunas. La capital, Porto Novo, pertenece a la provincia de Ouémé, mientras que la mayor ciudad del país, Cotonou, corresponde a la de Littoral.

Forma de gobierno y partidos políticos

Tras décadas de Gobiernos dictatoriales, en diciembre de 1990 se aprobó la Constitución de Benín. En ella se proclaman, entre otros aspectos, la separación de poderes, la propiedad privada, el multipartidismo y la defensa de los derechos humanos.

El presidente de la Nación, elegido por sufragio universal para un periodo de cinco años, ostenta a la vez la jefatura del Estado y la del Gobierno. El poder legislativo reside en una única cámara, la Asamblea Nacional, que consta de 83 miembros, elegibles cada cuatro años. El derecho de sufragio se consigue al alcanzar la mayoría de edad (18 años). El poder judicial está formado por una Corte Constitucional, un Alto Tribunal de Justicia y una Corte Suprema.

El Partido de la Revolución Popular de Benín (PRPB) se mantuvo como partido único entre 1975 y los comienzos de la década de 1990, cuando el país abrazó la vía democrática. De las formaciones surgidas a partir de entonces destacan la Alianza de las Fuerzas Progresistas, el Partido de la Renovación Democrática y el Movimiento Africano por la Democracia y el Progreso.

Servicios del Estado

La escolarización de Benín sigue el modelo francés: la enseñanza primaria comprende un ciclo que abarca de los 6 a los 11 años y la secundaria supone otro ciclo para jóvenes de entre 12 y 17 años. A pesar de las recientes mejoras, la tasa de analfabetismo sigue siendo elevada, sobre todo entre las mujeres (casi el 75 %). Los estudiantes universitarios tan sólo suponen el 3,5 % del total.

El sistema sanitario es gratuito y nacional. Los principales hospitales se concentran en las grandes urbes, mientras que las localidades más pequeñas cuentan con dispensarios y centros de maternidad. Las principales enfermedades que afectan a la población son la malaria, la fiebre amarilla y la meningitis.

Historia

Desde la antigüedad, diversos pueblos se asentaron sobre el territorio de Benín y formaron pequeñas comunidades independientes entre sí. Entre los siglos XII y XIII, los fon fundaron la ciudad de Allada, que con el tiempo se convirtió en un poderoso reino que alcanzaría su esplendor en los comienzos del siglo XVI. Poco más tarde, las disputas dinásticas entre tres hermanos herederos favorecieron la desmembración del territorio: uno conservó Allada, otro fundó la ciudad de Abomey y el tercero levantó Ayaché. En el siglo XVII, Abomey estableció un reino fuerte y centralizado, conocido como Dahomey (en francés), que se anexionó Allada y otros territorios en la costa. La principal actividad de este reino fue el tráfico de esclavos, comercio que alcanzó tal intensidad que la zona litoral fue bautizada como la Costa de los Esclavos.

Gran parte de la población de Benín mantiene las tradiciones de los antiguos pueblos asentados en su territorio. En la imagen, ritual fetichista.

El comercio con esclavos intensificó la llegada de europeos al país. En el último cuarto del siglo XIX, los franceses establecieron un protectorado en Ayaché (más conocida por su denominación portuguesa de Porto Novo), y poco después conquistaron el reino de Dahomey. En 1904, el territorio del actual Benín pasó a formar parte del África Occidental Francesa.

El 1 de agosto de 1960, Dahomey obtuvo su independencia. La inestabilidad política fue continua durante varios años, ya que, hasta 1972, se sucedieron once presidentes en medio de numerosos golpes de Estado protagonizados por los militares. Ese año alcanzó el poder Mathieu Kérékou quien en 1975 creó el PRPB en régimen de partido único. Kérékou adoptó la ideología marxista como ideario de gobierno y cambió el nombre del país por el de República Popular de Benín.

En 1989, el Gobierno abandonó la ideología marxista y permitió el multipartidismo. Además, el país pasó a llamarse República de Benín. En 1990 se aprobó una nueva Constitución y un año más tarde se convocaron elecciones, que fueron ganadas por Nicéphore Soglo. Sin embargo, Kérékou triunfó en los comicios de 1996 y salió reelegido en 2001. Durante los primeros años del siglo XXI se registraron problemas fronterizos entre Benín y Níger.

En los comicios celebrados en 2006 venció el candidato independiente Thomas Yayi Boni, quien fue elegido presidente de la Nación y jefe de Gobierno. En las elecciones locales celebradas en 2008, los partidos afines al presidente Yayi Boni obtuvieron la victoria, aunque en las principales ciudades del sur del país triunfaron las formaciones políticas opositoras al Gobierno.

Yayi Boni fue reelegido jefe del Estado en los comicios presidenciales de 2011. El mandatario reforzó su control político sobre el país cuando su partido logró la victoria en las elecciones parlamentarias celebradas unos meses más tarde. También en 2011, el Parlamento de Benín declaró abolida la pena de muerte, poco antes de que el territorio recibiera la visita del papa Benedicto XVI.

El presidente de Benín, Yayi Boni, reafirmó su poder en el país después de la victoria de su formación política en las elecciones legislativas celebradas en mayo de 2015. Sin embargo, con algo más de un 30 % de los votos, no alcanzó la mayoría absoluta. El dirigente beninés se mostró dispuesto a facilitar que su país colaborara en el esfuerzo panafricano en la lucha contra las actividades del grupo islamista Boko Haram en Nigeria.

En 2016 Patrice Talon, un acaudalado empresario ajeno al círculo de poder político, venció en las elecciones presidenciales y se convirtió en el nuevo jefe del Estado en Benín. Una de sus primeras iniciativas, la de recortar el tiempo de mandato presidencial a seis años, fue rechazada por el Parlamento. No obstante, el presidente impulsó una controvertida reforma del código electoral cuya intención expresa era reducir el número de formaciones políticas concurrentes a los comicios legislativos y favorecer la gobernabilidad. Las fuerzas opositoras denunciaron la reforma como un intento de debilitarlas.

Finalmente, en las elecciones celebradas a finales de abril de 2019 muchos de los partidos inscritos no lograron superar los exigentes requisitos burocráticos y económicos impuestos y no pudieron presentarse. Tan solo dos formaciones próximas al Gobierno concurrieron, a la vez que las opositoras, que hicieron un llamamiento de boicot y organizaron protestas, quedaron excluidas por primera vez desde 1991 del proceso electoral.

Sociedad y cultura

La gran diversidad étnica que existe en Benín tiene reflejo en la variedad cultural del país. Entre otras manifestaciones, sobresalen las celebraciones tradicionales, la antigua música ceremonial, los trabajos con bronce, las tallas de cerámica, las máscaras de madera y los tapices que recrean la historia del reino de Dahomey.

En las paredes y tapias de los palacios reales de Abomey hay diversas muestras de arte autóctono, como la que se muestra en la imagen.

En 1985, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) incluyó en su lista de Patrimonio de la Humanidad los palacios reales de Abomey. Se trata de diversos edificios erigidos entre 1625 y 1900 como residencia de los monarcas del desaparecido reino de Abomey (Dahomey). A pesar del gran lapso temporal, las construcciones mantienen una sorprendente homogeneidad.