Costa de Marfil

La República de Costa de Marfil (Côte d’Ivoire, por su nombre oficial en francés) es un país ubicado en el África occidental. Esta antigua colonia francesa, de enorme variedad étnica y lingüística, ha vivido un agitado comienzo del nuevo milenio, que le ha llevado al borde mismo de la guerra civil. En la actualidad, tras la intervención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se encuentra bajo protectorado internacional.

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Medio físico

Uno de los países bañados por el golfo de Guinea, Costa de Marfil limita por el norte con Malí y Burkina Faso, por el este con Ghana y por el oeste con Liberia y Guinea; el sur, por su parte, se abre a las aguas atlánticas del golfo guineano. Tiene una superficie de 322.460 kilómetros cuadrados, de ellos 515 kilómetros de costa.

Desde el punto de vista topográfico, las llanuras predominan en casi todo su territorio. Una amplia sabana (pradera tropical de árboles dispersos) cubre el norte y el centro del país. En la parte occidental destaca su relieve montañoso. Su pico más alto, el monte Nimba, alcanza los 1.752 metros. Selvas tropicales pueblan su costa y se extienden hacia el interior. En el litoral abundan las lagunas. El acceso por mar no es fácil debido al oleaje y a los bancos de arena.

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En el golfo de Guinea desembocan los cuatro ríos más importantes del país: Cavally, Sassandra, Bandama y Komoê. Todos nacen en el norte y forman albuferas según se acercan a sus desembocaduras. Ninguno es navegable más de 65 kilómetros seguidos debido a la existencia de rápidos en sus aguas y a la escasa profundidad que presentan durante las estaciones secas.

El clima es tropical, con una temperatura elevada de escasa oscilación anual (26 ºC de media) y abundantes precipitaciones. En el sur se dan dos estaciones lluviosas: una dura unos cuatro meses (de marzo a julio) y otra abarca de septiembre a noviembre. Sin embargo, en la zona norte las lluvias caen de marzo a julio.

Flora y fauna

La selva crece en la llanura meridional de Costa de Marfil. En esta zona pueden contabilizarse hasta 225 especies arbóreas, de las que destacan el obeche, la caoba y el iroko. En cuanto a la fauna, son ejemplares característicos el chacal, la hiena, la pantera, el elefante, el chimpancé, los cocodrilos y varias clases de lagartos y serpientes venenosas.

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Población

Demografía

La población de Costa de Marfil supera los 23 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente la mitad viven en zonas rurales. La densidad de población es de 72,2 habitantes por kilómetro cuadrado, y la esperanza de vida ronda los 58,3 años. La población costamarfileña es muy joven, ya que aproximadamente el 38 % tiene edades inferiores a los catorce años. Una peculiaridad del país es el alto número de extranjeros que en él conviven, que supera los tres millones de individuos.

En Costa de Marfil existen hasta 66 grupos étnicos. Dentro de su población autóctona (que representa un 74 %) los principales son los akanes (32,1 %), los mandes (21,4 %), los gur (15 %) y los kru (9,8 %). También hay que tener en cuenta el alto volumen de inmigración que recibe el país, sobre todo de las naciones limítrofes.

Lengua

La lengua oficial de Costa de Marfil es el francés. Sin embargo, entre los numerosos grupos tribales también se hablan hasta sesenta dialectos africanos, de los que el diula es el más importante.

Religión

La población autóctona costamarfileña profesa principalmente la religión islámica (un 40 %), seguida de los ritos indígenas (12 %) y del cristianismo (45 %). Entre los extranjeros, también es mayoritario (70 %) el islamismo, muy por encima de las iglesias cristianas.

Economía

Básicamente, la economía de Costa de Marfil se sustenta en su producción agrícola y en la explotación maderera. Más de la mitad de la población activa (un 60 %) se dedica al cultivo de los campos. El país es líder mundial en producción de cacao y uno de los principales recolectores de café de África. Además, se cultivan el caucho natural y las bananas. Para el consumo interno se produce principalmente arroz, batata, mijo, maíz y sorgo, mientras que a la exportación se dedican productos como el algodón, la piña, el aceite de palma y el tabaco.

Las amplias zonas de bosque de la nación ofrecen maderas de buena calidad. El subsuelo costamarfileño también dispone de riquezas minerales: hierro, manganeso, diamantes y petróleo. La escasa actividad industrial, por su parte, se reduce a la transformación de productos agrícolas y a la fabricación de textiles, calzado y otros productos de exclusivo consumo nacional.

Costa de Marfil es uno de los seis estados que forman parte de la Unión Monetaria del África Occidental. Su moneda es el franco CFA (Comunidad Financiera Africana).

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

Costa de Marfil se divide en 19 regiones, a cuyo frente se encuentran representantes elegidos por el Gobierno central. Yamoussoukro es la capital administrativa del país, mientras que Abidján ejerce las funciones de capital económica.

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La Constitución promulgada en 1960 otorga la autoridad ejecutiva a un presidente electo que nombra a su propio gabinete. La Asamblea Nacional, formada por 175 miembros, y el presidente son designados cada cinco años mediante sufragio universal.

El sistema judicial se articula a través de un Tribunal Supremo que comprende las Cámaras Constitucional, Judicial, Administrativa y de Intervención de Cuentas. Puede juzgar incluso al presidente. Otros tribunales son el de Apelación, el de Seguridad del Estado y los de Primera Instancia.

Los principales partidos políticos del país son el Frente Popular de Costa de Marfil, el Partido Democrático de Costa de Marfil y el Partido de los Trabajadores de Costa de Marfil.

Servicios del Estado

El Estado ha impulsado una educación primaria con carácter gratuito y obligatorio cuya finalidad es reducir la alta tasa de analfabetismo, que afecta a poco menos de la mitad de los varones y a más del 60 % de las mujeres. La Universidad Nacional de Costa de Marfil, inaugurada en Abidján en 1958, es uno de los centros de altos estudios más importantes del país. Gran parte de los universitarios, sin embargo, salen al extranjero para continuar su formación.

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Las condiciones sanitarias de la nación marfileña son deficitarias, aunque algo mejores que las de otros países de su entorno. Las enfermedades más comunes son la malaria, la disentería, la tuberculosis y los trastornos venéreos.

Historia

Antes de la llegada de los barcos portugueses en el siglo XV, poco se sabe de la historia de Costa de Marfil, pues los pueblos nativos de la zona vivían aislados y con pocas relaciones entre ellos. Los lusos recalaron en la costa del país y comenzaron a traficar con esclavos y con marfil. Después llegaron los franceses, que en la década de 1830 firmaron diferentes tratados con los reinos que poblaban la costa y consiguieron avanzar hacia el interior. En 1842 crearon el primer protectorado francés, el cual se convirtió en 1893 en colonia francesa. Seis años más tarde, el país se integró en la Federación del África Occidental Francesa. El Gobierno de los colonizadores socavó las normas de vida tradicionales, por lo que pronto contó con la oposición de la población autóctona.

La parte norte del país logró su autonomía en 1919 y formó la nueva colonia de Alto Volta, que se disolvió en 1932 y volvió a constituirse en 1948. En 1958, Costa de Marfil alcanzó el estatus de república autónoma dentro de la comunidad francesa, paso que desembocó en la plena independencia el 7 de agosto de 1960. Al frente del Partido Democrático de Costa de Marfil, Félix Houphouët-Boigny, un jefe de la etnia balué, fue designado primer presidente de la Nación.

La estabilidad política y el crecimiento económico imperaron durante las dos décadas siguientes. En estos años, Costa de Marfil fue el primer productor mundial de cacao y el principal país africano exportador de piña y aceite de palma. Sin embargo, un numeroso sector de estudiantes y de miembros de las fuerzas armadas se mostraba descontento ante la política presidencial, conservadora y favorecedora de la libre empresa. En 1973, un golpe de Estado fue neutralizado. Siete años después, en 1980, el presidente sobrevivió a un atentado.

A finales de la década de 1980, mientras la economía nacional se debilitaba, Houphouët-Boigny puso en marcha grandes proyectos urbanísticos, sobre todo en Yamoussoukro, su ciudad natal. La construcción de una basílica réplica de la de San Pedro de Roma, que supuso un considerable gasto, contrastaba con sus medidas de austeridad económica.

Houphouët-Boigny fue reelegido por séptima vez en las elecciones de octubre de 1990. Pero tres años después murió, siendo sustituido por el presidente de la Asamblea Nacional, Henri Konan Bédié. Las elecciones, fijadas para 1995, fueron desacreditadas por la oposición. Se inició así un periodo de enfrentamientos entre el Gobierno y la oposición, agrupada en el Frente Republicano.

Un golpe de Estado dirigido por el ex jefe del Estado Mayor, el general Robert Gueï, derrocó a Bédié el 24 de diciembre de 1999. Gueï prometió la democratización del país. El 22 de octubre de 2000 se celebraron elecciones. A pesar de que Laurent Gbagbo, del Frente Popular Marfileño, ganó en las urnas, el Ministerio el Interior atribuyó la victoria a Gueï. Las numerosas irregularidades habidas antes y después de los comicios originaron la sublevación popular. Gueï tuvo que huir, y Gbagbo fue proclamado presidente.

Dos años después, en septiembre de 2002, el Gobierno propuso desmovilizar y licenciar a miles de miembros del ejército. Esta decisión provocó rebeliones militares que se saldaron con la muerte del ministro del Interior, Emile Boga, y de Robert Gueï. Las fuerzas sublevadas se agruparon en el Movimiento Patriótico de Costa de Marfil y se hicieron con el control de la zona norte y del centro el país. Aunque Gbagbo comunicó el 17 de octubre el principio de una tregua, no acabó la inestabilidad.

Los problemas parecieron solucionarse en enero de 2003, cuando representantes del Gobierno y de las distintas organizaciones rebeldes alcanzaron un acuerdo en París. En el nuevo gabinete pactado de reconciliación nacional, los opositores a Gbagbo obtuvieron los ministerios de Defensa e Interior. La vigilancia del acuerdo fue confiada a una fuerza de paz africana. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas respaldó la decisión y colocó a Costa de Marfil bajo el protectorado internacional.

La muerte de ocho soldados franceses durante una operación militar del ejército contra tropas rebeldes en 2004 provocó que las autoridades de París ordenaran destruir los escasos aviones de la Fuerza Aérea costamarfileña. En respuesta, la población local, alentada por el propio presidente Gbagbo, salió a la calle en violentas manifestaciones de protesta. De nuevo, la intervención de las Naciones Unidas resultó esencial para tranquilizar la situación. En 2005, con un país dividido entre una zona controlada por el Gobierno y otra bajo el poder de la guerrilla rebelde, hubieron de suspenderse las elecciones previstas para octubre.

En marzo de 2007, Gobierno y fuerzas rebeldes firmaron el pacto de Uagadugu. Como producto del acuerdo, el dirigente rebelde Guillaume Soro se integró en el Gobierno presidido por Gbagbo como primer ministro. Al mismo tiempo, se procedió a la reunificación de facto del país y se promovió la integración de los rebeldes dentro del ejército regular, una condición que resultó problemática de resolver. Asimismo, se planeó la convocatoria de elecciones presidenciales para noviembre de 2009. Sin embargo, estos comicios hubieron de posponerse ante la falta de consenso político.

Celebradas las elecciones a finales de 2010, el dirigente opositor Alassane Ouattara fue declarado vencedor por la comisión electoral. Sin embargo, Gbagbo se negó a aceptar los resultados y se aferró al poder. A pesar de ser conminado a abandonarlo por la Unión Africana y las Naciones Unidas, Gbagbo se resistió, con lo cual se desencadenó un conflicto armado que se prolongó hasta abril de 2011. Detenido Gbagbo por las fuerzas leales a Ouattara, éste fue finalmente investido presidente de Costa de Marfil.

Los esfuerzos de reconciliación posteriores pretendieron poner término a un conflicto que había causado la muerte a unas tres mil personas, mientras medio millón más se vio obligado a abandonar sus hogares. Mientras Gbagbo era entregado al Tribunal de La Haya, Ouattara se vio reforzado en el poder tras el triunfo de su formación política en las elecciones legislativas de diciembre de 2011.

El juicio contra Laurent Gbagbo ante el Tribunal Penal Internacional se inició en La Haya en enero de 2016. El ex mandatario negó las acusaciones, que consideraban que había instigado los disturbios premeditadamente y creado la estructura que había permitido llevarlos a cabo. Unos meses antes, su mujer Simone Gbagbo había sido condenada por un tribunal de Costa de Marfil a veinte años de prisión por sus responsabilidades en estos mismos hechos. En agosto de 2018, Simone Gbagbo fue amnistiada por el presidente Ouattara, quien justificó su decisión como un gesto de normalización en la escena política nacional. En sentido opuesto, el Tribunal Penal Internacional dictó en enero de 2019 sentencia absolutoria contra Laurent Gbagbo por falta de pruebas ante la acusación de crímenes contra la humanidad presentada a raíz de los comicios que se celebraran bajo su mandato en el país nueve años antes. Tras su libertad, Gbagbo fijó su residencia en Bélgica.

Sociedad y cultura

A pesar de la influencia francesa (que sobre todo ha calado en la parte más modernizada de la sociedad), la cultura autóctona está muy arraigada. Sus creaciones artísticas más características son las máscaras. Destacan las danzas y las músicas de los pueblos de la zona oeste del país. Abidján posee un destacado museo que exhibe colecciones de arte local.