Guinea

También conocida como Guinea Conakry, la República de Guinea es uno de los estados del África occidental. Colonia francesa hasta 1959, el país ha vivido desde su independencia una fuerte inestabilidad política, que ha imposibilitado la explotación de sus yacimientos mineros y ha perjudicado su desarrollo.

Bandera de Guinea.

Medio físico

Bañada por el océano Atlántico, la República de Guinea se extiende a lo largo de 245.857 kilómetros cuadrados, de los cuales 320 kilómetros son de costa. Tiene frontera al noroeste con Guinea-Bissau, al norte con Senegal, al nordeste con Malí, al este con Costa de Marfil y al sur con Liberia y Sierra Leona; en el lado oeste se encuentra la costa atlántica.

Geográficamente, el país presenta cuatro áreas bien diferenciadas. La baja Guinea abarca la llanura litoral, que está compuesta por costas recortadas, con numerosos estuarios de los ríos procedentes del Fouta Djalon. Esta zona, en la que abundan las precipitaciones, está rodeada de manglares. La Guinea media es una región de páramos, con una altura media de unos 915 metros. Destaca el Fouta Djalon, un macizo montañoso que se eleva desde la costa y que alcanza los 1.538 metros en el monte Loura. Es en estas tierras donde nacen los tres mayores ríos del África occidental: el Níger, el Senegal y el Gambia. La amplia sabana que recubre la Guinea alta esconde formaciones rocosas, con una altura media de 305 metros. En el sudeste destacan las tierras altas arboladas y el territorio asciende de nuevo hasta llegar a altitudes superiores a los 1.500 metros. El monte Nimba, situado en la frontera con Liberia, es el punto más alto del país (1.752 metros).

Vista del macizo montañoso de Fouta Djalon.

Guinea tiene un clima ecuatorial cálido y húmedo, con importantes variaciones causadas por las diferentes altitudes del país. Las precipitaciones son menores en el interior y por lo general sólo se dan en verano.

Fauna y flora

La vegetación que crece en Guinea es muy variada. La selva tropical recubre la costa y las orillas de los ríos. En la zona interior destaca una amplia sabana arbolada en la que abundan el árbol de la manteca y el del tamarindo.

En su fauna son característicos los mamíferos, entre ellos los grandes depredadores (leones, leopardos), además de elefantes, hipopótamos, jabalíes, antílopes y múltiples grupos de monos. También hay numerosos reptiles e insectos, así como gran cantidad de pájaros tropicales, entre ellos diversas especies de loros.

Pradera de tamarindos, planta típica del país.

Población

Demografía

La población guineana supera los once millones de habitantes, la mayor parte de los cuales viven en la zona litoral y en las vertientes del Fouta Djalon. Guinea tiene una densidad de 48 habitantes por kilómetro cuadrado. La capital del país, Conakry, acoge a cerca de 1.900.000 residentes. Salvo ciudades como Kankan, Kindia, Nzérékoré y Labé, que tienen más de 250.000 habitantes, el resto no supera los 40.000.

La mortalidad infantil es muy alta: 53 defunciones por cada 1.000 nacimientos. Ello incide notablemente en la esperanza de vida, que sólo llega a los 60 años.

Guinea aglutina a diversas etnias, la inmensa mayoría de raza negra. El grupo más numeroso (un 33 % de la población) lo conforman los fulani, también llamados peuhl, que se concentran sobre todo en el Fouta Djalon. Les siguen los malinke (31 %), que habitan en la alta Guinea y en las zonas de bosques, y los susu (19 %), que predominan en la baja Guinea. En el país conviven otros grupos minoritarios, como los kissi, los loma y los kpelle. La población blanca se reduce a pequeños grupos de franceses, libaneses y sirios.

Lengua

La lengua oficial de Guinea es el francés, pero también se hablan otros ocho idiomas tribales, destacando por su importancia el fulani, el malinke y el susu.

Religión

Alrededor del 86 % de la población de Guinea es musulmana; del resto, el 9 % es de confesión cristiana y un 7 % practica cultos animistas o locales.

La población guineana es predominantemente musulmana. En la imagen, vista de la Gran mezquita de Conakry, capital de Guinea.

Economía

La economía de Guinea depende de una agricultura de subsistencia y de la exportación de sus recursos minerales. Un 76 % de la población trabaja en el campo. Para consumo interno plantan tapioca, arroz, llantén, ñames, maní y maíz. Para comercializar cultivan palma, plátanos, café y piñas. En cuanto a la ganadería, hay granjas de ganado vacuno, ovino y caprino. También se crían cerdos, caballos, asnos y aves de corral.

Los subsuelos de Guinea esconden una gran riqueza mineral. Este país es el segundo productor del mundo de bauxita. También contiene hierro, diamantes, oro, petróleo, uranio, cobre y manganeso. El Gobierno y un consorcio internacional, formado por compañías privadas de los Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Suiza y Alemania, controlan la actividad minera. La energía eléctrica se obtiene en las centrales hidroeléctricas que se han construido en los ríos Samou, Konkouré y Bafing.

El transporte guineano, tanto por carretera como por ferrocarril, tiene por finalidad enlazar los principales puertos del país, Conakry y Kamsar, con las minas de bauxita. La red de carreteras de Guinea tiene 30.500 kilómetros, de los que sólo un 17 % están pavimentados. Además, en Conakry y Kankan hay sendos aeropuertos.

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

La República de Guinea está dividida administrativamente en 33 prefecturas, a las que se añade una zona especial que corresponde a la capital, Conakry.

La Constitución de 1982 repartía el poder entre un presidente, elegido por sufragio universal cada siete años, el Gobierno y las Fuerzas Armadas. En las urnas también se votaba a los 210 miembros de la Asamblea Nacional, que provenían en su totalidad de la única formación política del país, el Partido Democrático de Guinea (PDG). El golpe militar de 1984 declaró ilegal a este grupo, suspendió la Constitución y disolvió el Parlamento. A partir de ese momento, el país quedó gobernado por un presidente, representante del Comité Militar para la Recuperación Nacional, integrado por 17 miembros. En 1993 se reautorizó el pluripartidismo y el sistema de elecciones, pero los comicios disputados desde 1998 han sido acusados de múltiples irregularidades.

Servicios del Estado

Aunque la educación es gratuita y obligatoria para todos los niños de entre 7 y 13 años, sólo el 54 % está escolarizado. Los estudiantes que desean acceder a una educación superior pueden acudir a las universidades de Conakry y de Kankan o a alguna de las instituciones que proporcionan altos estudios. La tasa de alfabetización de adultos se sitúa en el 41 %.

En cuanto a la sanidad, a pesar de los esfuerzos gubernamentales, los servicios de salud siguen resultando insuficientes. El paludismo, diversas infecciones respiratorias y gastrointestinales y la malnutrición son las principales causas de muerte de los guineanos.

Historia

En el siglo XV los portugueses llegaron a las costas guineanas y establecieron factorías para el tráfico de esclavos. A este negocio se unieron en el siglo XVI ingleses, franceses y neerlandeses. El Imperio de Ghana y, más tarde, el de Malí se hicieron con el control de estos territorios, hasta que, en el siglo XVIII, tribus fulbé, que venían del norte, impusieron un estado feudal de religión islámica.

Las pugnas entre ingleses, franceses, alemanes y portugueses por establecerse en la zona se decantaron en 1895 a favor de Francia: la colonia de Guinea fue incorporada al África Occidental francesa. Durante décadas, los guineanos no opusieron ninguna resistencia a la metrópoli, pero tras la Segunda Guerra Mundial surgió un movimiento nacionalista impulsado por Ahmed Sékou Touré, fundador y dirigente del PDG. En 1958, el país aprobó en referéndum su independencia, que fue reconocida por Francia al año siguiente. Touré fue nombrado presidente.

Bajo el PDG como partido único, Touré puso en práctica un estricto sistema socialista, rompió relaciones diplomáticas con estados de libre empresa y, para minimizar la hostilidad francesa, estrechó sus vínculos con la Unión Soviética, China, Ghana y los países del este de Europa. Guinea quedó aislada diplomáticamente de las naciones de su entorno, lo que llevó a Touré a liberalizar el Gobierno. Al país llegaron inversores extranjeros que se ocuparon de la explotación de sus recursos minerales.

El férreo control político de Touré, reelegido en comicios de lista única en 1980 y 1982, llenó las cárceles de presos ideológicos y llevó al exilio a casi dos millones de guineanos. El dictador murió en 1984, y a los pocos días un golpe de Estado llevó a la presidencia al coronel Lansana Conté. El nuevo Gobierno prohibió el PDG y liberalizó la economía nacional. Más de 200.000 guineanos exiliados regresaron al país.

Un año después, en julio de 1985, Conté logró controlar un pronunciamiento dirigido por el ministro de Educación, el coronel Diarra Traoré. Frustrado el golpe, continuó el proceso económico liberalizador y se cerraron las empresas estatales deficitarias. A comienzos de la década de 1990 se inició un proceso democrático que culminó con las elecciones multipartidistas de 1993, en las que Conté fue refrendado en las urnas. En 1998, la guerra civil de Sierra Leona provocó un gran éxodo de refugiados hacia Guinea.

Los comicios de 1998 volvieron a dar la victoria a Conté, pero en este caso el proceso electoral fue denunciado por la oposición. El Gobierno detuvo al líder opositor Alpha Condé. La victoria en el referéndum de 2001 posibilitó a Conté continuar en la presidencia. En 2002, Guinea suscribió con Sierra Leona y Liberia un acuerdo de estabilidad fronteriza. A pesar del boicot de la oposición, Conté consiguió una victoria aplastante en las elecciones de 2003.

El fallecimiento de Conté en diciembre de 2008 abrió una nueva crisis en el país. El capitán Moussa Dadis Camara se puso al frente de un pronunciamiento militar que tomó el poder y suspendió la Constitución. Camara pasó a ocupar la jefatura del Estado en un contexto de creciente inestabilidad. En septiembre de 2009, la Guardia Presidencial sofocó violentamente una protesta popular y provocó la muerte a más de 150 personas. A principios de diciembre, Camara fue objeto de un atentado en el que resultó gravemente herido. Hubo de ser evacuado a Marruecos y, después, a Burkina Faso. Se formó entonces un Gobierno de transición encabezado por el general Sekouba Konate.

El periodo de inestabilidad política se prolongó hasta noviembre de 2010, cuando Alpha Condé resultó elegido nuevo presidente de la Nación. Los partidarios del candidato derrotado, Cellou Dalein Diallo, protagonizaron protestas violentas y, en julio de 2011, el palacio presidencial fue atacado por un grupo armado que dejó herido de levedad al presidente. Los enfrentamientos se prolongaron en los meses siguientes.

Guinea fue uno de los países más afectados por la epidemia del virus del Ébola que se originó en este mismo país en diciembre de 2013 y se extendió a otros territorios de la región. Hasta el final del brote, en los últimos días del año 2015, unas 2.500 personas perdieron la vida por esta enfermedad, de las 3.800 afectadas. Además del problema sanitario, la epidemia tuvo efectos devastadores sobre la economía nacional.

En el ámbito político, el presidente Condé fue reelegido presidente de la Nación después de la celebración de elecciones presidenciales en octubre de 2015. En los comicios derrotó al veterano dirigente opositor Cellou Dalein.

Sociedad y cultura

Pese a la influencia colonial francesa, en Guinea aún pueden verse diferentes tradiciones tribales. La sociedad está muy estratificada y las diferencias entre grupos son notables.

Ejemplo de arquitectura típica popular guineana.

Como en muchos otros países africanos, en Guinea existe una importante tradición musical, popularizada en Occidente por el guitarrista Alpha Yaya Diallo, de origen guineano y residente en Vancuver (Canadá), quien con su álbum Cumbre de la música africana obtuvo en 2004 el premio Juno al Mejor Álbum de Música del Mundo.