Samoa

Se conoce con este nombre a un grupo de islas de la Polinesia situadas a 2.600 kilómetros de Nueva Zelanda. Los europeos las descubrieron en el siglo XVIII e introdujeron en ellas el cristianismo. Objeto de disputas coloniales entre el Reino Unido, Alemania y los Estados Unidos, el archipiélago quedó dividido en dos zonas de influencia: Samoa Occidental, la zona alemana, y Samoa Oriental, la estadounidense. La división, que hoy día continúa, establece que el estado soberano de Samoa sea dueño solamente de las islas occidentales, mientras que las orientales pertenecen a los Estados Unidos y llevan por nombre Samoa Norteamericana o Estadounidense.

Bandera de Samoa.

Medio físico

El Estado Independiente de Samoa se encuentra en el área polinésica del océano Pacífico, a mitad de camino entre Nueva Zelanda y Hawaii. Se trata de un archipiélago de nueve islas, de las que sólo cuatro están habitadas: Upolu, Savai´i, Manono y Apolima. La extensión total del país es de 2.944 kilómetros cuadrados. Upolu y Savai´i componen el 96 % del territorio.

Todas las islas tienen origen volcánico y están rodeadas de arrecifes de coral. En la más grande, la de Savai´i (1.707 kilómetros cuadrados), se encuentra el punto más alto del país, el monte Silisili, un volcán que se eleva hasta los 1.858 metros de altitud. Los ríos no abundan, y los que existen son cortos y poco profundos.

El clima del archipiélago es tropical y muy húmedo, con temperaturas que oscilan entre los 23 y los 30 ºC. Las lluvias son muy abundantes entre los meses de noviembre y abril.

Flora y fauna

Las islas samoanas tienen una abundante y variada vegetación; sin embargo, no son ricas en diversidad animal. Destacan sus más de cincuenta especies de pájaros, de las que unas quince son autóctonas. También hay serpientes, lagartos y una gran variedad de insectos.

La deforestación provocada por las explotaciones agrícolas y ganaderas está ganando terreno en el archipiélago. Además, la acción del hombre ha generado grandes daños en lagos y arrecifes de coral. Sin embargo, se han llevado a cabo algunos esfuerzos para proteger la riqueza natural del país. El más importante fue, en 1978, la creación, en un área de 28 kilómetros cuadrados en la isla de Upolu, del Parque Nacional O Le Pupu Pue.

Población

Demografía

Samoa cuenta con una población de unas 197.000 personas, de las que el 93 % son de origen polinesio. Únicamente un 7 % son euronesios (mestizos de polinesios y europeos).

El índice de crecimiento de población ha ido disminuyendo desde mediados de la década de 1990 debido a una alta tasa de emigrantes que van a trabajar principalmente a Nueva Zelanda, los Estados Unidos y Australia.

Lengua

Los idiomas oficiales de Samoa son el inglés y el samoano. Este último es una lengua autóctona perteneciente a la familia malayo-polinésica.

Religión

La inmensa mayoría de la población samoana practica alguna rama del cristianismo. La que tiene más adeptos es la congregacionalista, con más del 31 %; le sigue la católica, más del 19 %, y en tercer lugar figura la metodista (15 %).

Economía y comunicación

Datos económicos

La economía de Samoa depende principalmente de la agricultura, explotada no sólo para consumo interno, sino también para las exportaciones. Los cultivos más importantes son los de coco, café, mango y piña. La agricultura en Samoa es muy vulnerable a ciertos fenómenos meteorológicos que suelen producirse en esta zona, como los ciclones y los tifones, que pueden provocar grandes daños en las cosechas. Por ello, el Estado está fomentando nuevas fuentes de ingresos como el turismo.

La belleza de las playas samoanas es un fuerte atractivo para el turismo, actividad que el Estado está impulsando para fortalecer la economía del país.

Samoa importa gran parte de los bienes que necesita, como maquinaria o petróleo. En cuanto al transporte, las islas cuentan con cuatro aeropuertos y una red de carreteras de unos 800 kilómetros. El puerto más importante es el de la capital, Apia.

Comunicación

En Samoa hay libertad de prensa. La única cadena de televisión del país, Samoa Broadcasting Corporation, es de titularidad pública, mientras que el periódico más importante, el Samoa Observer, es de propiedad privada. En cuanto a emisoras de radio, las más sintonizadas son Magik FM, K-Lite FM y Talofa FM.

Por el país están desplegadas 13.300 líneas telefónicas fijas y 10.500 de teléfonos móviles. Unos 6.000 samoanos tienen conexión a Internet.

Administración y política

División territorial, forma de gobierno y partidos políticos

Para su administración, Samoa se divide en once distritos. La capital de la nación, Apia, se encuentra en la isla de Upolu.

Vista de una iglesia cristiana en Apia, la capital de Samoa, ubicada en la isla de Upolu. Apia es la sede del Gobierno y su puerto es el más importante del país.

Desde 1962 Samoa cuenta con una Constitución que establece que el sistema de gobierno es una monarquía constitucional. Según el texto, la jefatura del Estado era vitalicia y recaía en dos representantes de las familias reales samoanas. A su muerte (uno ya falleció en 1963), la Asamblea (o Fono) elegirá, ya por periodos de cinco años, al nuevo líder de entre los miembros de la casa real.

El primer ministro es elegido también por la Asamblea. Esta institución, máximo órgano legislativo del país, está formada por 49 diputados, electos por sufragio universal. El sistema electoral se fundamenta en una organización social con unos lazos familiares muy fuertes. Los habitantes se agrupan por clanes o aiga. Los miembros de estas familias eligen un líder o matai, que además de servir para mantener el equilibrio y la unidad del clan, es el intermediario entre los integrantes de su aiga y la Asamblea.

Desde finales de la década de 1970, el país cuenta con varias formaciones políticas. Las más importantes son el Partido de la Protección de los Derechos Humanos y el Partido del Desarrollo Nacional Samoano.

Historia

Los primitivos asentamientos humanos en tierras de Samoa tuvieron lugar hacia el año 1000 a.C. Estudios arqueológicos indican que estos habitantes procedían de Tonga y eran principalmente navegantes.

Aisladas durante siglos en su enclave del Pacífico, las islas fueron descubiertas por los neerlandeses en el primer cuarto del siglo XVIII. Una centuria más tarde, en 1830, llegó al archipiélago la Sociedad Misionera Londinense, que propagó el cristianismo entre sus habitantes. A partir de 1850 llegaron los estadounidenses y los alemanes, que junto a los británicos rivalizaron entre sí por el control del territorio. Finalmente, las islas fueron divididas en dos zonas: Samoa Occidental, que quedó bajo control alemán, y Samoa Oriental, con mando estadounidense. Aunque la población no opuso mucha resistencia, sí se comenzó a gestar un movimiento contrario a esta colonización extranjera.

Nueva Zelanda ocupó la zona de Samoa Occidental en 1914, y en 1920 pasó a administrarla por orden de la Sociedad de Naciones. A pesar de la represión neozelandesa de los movimientos insurgentes, el grupo independentista Mau, liderado por Frederick Nelson, fue adquiriendo una fuerza progresiva. En 1935, el nuevo Gobierno de Nueva Zelanda reconoció al Mau como una organización política legal.

Siguiendo las recomendaciones de las Naciones Unidas, se convocó en 1961 un plebiscito que dio como resultado el apoyo de la población a la autonomía. Al año siguiente, Samoa Occidental se convertía en el primer estado polinesio independiente. En 1991 se celebraron las primeras elecciones en el país, y en 1997 la Constitución fue reformada para cambiar el nombre del estado: Samoa Occidental pasó a denominarse Estado Independiente de Samoa. Por su parte, la sección de las islas orientales, conocida como Samoa Estadounidense, sigue siendo una colonia de la potencia americana.

En septiembre de 2009 entró en vigor la orden gubernamental que obligaba la conducción por el carril izquierdo en todas las carreteras del país. Con esta medida, las autoridades pretendían poner término a la excepción que suponía que los samoanos fueran los únicos conductores de la región circundante que circulaban con sus vehículos por la derecha.

El gobernante Partido de Protección de los Derechos Humanos venció en las elecciones generales celebradas en marzo de 2011, un año antes de que la nación samoana se integrara como miembro de pleno derecho en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las mejoras económicas vividas en el territorio permitieron que Samoa dejara de ser incluida por las Naciones Unidas, desde enero de 2014, en la lista de países menos desarrollados del mundo.

Sociedad y cultura

Los samoanos han conseguido preservar los rasgos más característicos de su cultura, incluso tras los años de influencia europea. Así, muchas tradiciones se mantienen intactas: por ejemplo, tatuarse el cuerpo sigue siendo una costumbre que realizan los jóvenes desde los doce o trece años. También los cuentos y leyendas antiguos han tenido una difusión oral que se ha transmitido de generación en generación.