Tuvalu

La antigua colonia británica de las islas Ellice es hoy un pequeño y remoto país polinésico denominado Tuvalu, uno de los que integran la Comunidad Británica de Naciones (Commonwealth).

Bandera de Tuvalu.

Medio físico

A medio camino entre Hawaii y Australia, el archipiélago de Tuvalu forma parte del arco insular de Polinesia. Las nueve islas que configuran la nación, cuya extensión total es de 26 kilómetros cuadrados, están dispuestas en dirección noroeste-sudeste a lo largo de 676 kilómetros del Pacífico sur. Los estados y dependencias limítrofes de Tuvalu, todos insulares, son: por el norte, el grupo de islas que conforman la república de Kiribati; al este, la dependencia neozelandesa de Tokelau; al sur, las dependencias francesas de Willis y Futuna, y al oeste, las islas Salomón.

Las islas de Tuvalu tienen un origen coralino; cinco de ellas son atolones rodeados por un anillo de coral que forma lagunas interiores de baja profundidad, y las cuatro restantes están constituidas por la parte emergida de los arrecifes coralinos. El relieve de todas es muy bajo: apenas se levantan entre cuatro y cinco metros por encima del nivel del mar.

Las islas que componen el estado de Tuvalu son de origen coralino y cinco de ellas son atolones rodeados por un anillo de coral. En la imagen, detalle de corales submarinos.

Ninguna isla posee ríos o manantiales, lo que, unido a la porosidad del suelo ocasionada por el coral, dificulta el almacenamiento de agua dulce.

El clima es tropical, caluroso y húmedo. Las temperaturas oscilan entre los 26 y los 32 ºC a lo largo del año y la pluviosidad es alta (unos 2.500 milímetros anuales). De noviembre a marzo soplan vientos húmedos del oeste que descargan fuertes tormentas tropicales.

Flora y fauna

Las especies vegetales más abundantes en las islas son los cocoteros y las casuarinas, y entre la fauna autóctona destacan la rata polinesia y diversas especies de tortugas y reptiles.

Es bajo las aguas marinas, sin embargo, donde se encuentra la gran biodiversidad de estas islas, sobre todo en los arrecifes de coral. Las autoridades ponen todo su empeño en controlar la deforestación y la erosión de las playas, graves problemas que amenazan el delicado equilibrio de los atolones coralinos.

Población

Demografía

Mediada la primera década del siglo XXI, el censo de habitantes de las islas superaba las 10.600 personas. El crecimiento de la población, que se sitúa en un 0,8 %, se ha reducido debido a la planificación familiar y sobre todo a la emigración, ya que aproximadamente el 10 % de los nativos se marchan en busca de trabajo o educación. La media de edad es de unos 25 años y la esperanza de vida alcanza los 66. La densidad de población es muy alta.

La mayoría de los habitantes viven diseminados por las islas en pequeñas aldeas, agrupados según las tradicionales y extensas familias polinesias. Por otra parte, un tercio de la población reside en Fongafale, la capital administrativa y comercial, situada en el atolón de Funafuti.

El 96 % de los tuvaluanos son de origen polinesio y el resto son descendientes de los grupos micronesios que se asentaron en la isla de Nui, procedentes de las islas que hoy forman la república de Kiribati.

Tuvaluanos construyendo una embarcación. La inmensa mayoría de la población tuvaluana es de origen polinesio y vive diseminada por las islas en pequeñas aldeas.

Lengua

Aunque en el país no existe un idioma oficial, el inglés es la lengua más extendida y la que se utiliza en la educación y los actos oficiales. El dialecto de Tuvalu está íntimamente relacionado con el samoano y se emplea también en todas las islas menos en Nui, donde se habla una variante del dialecto de Kiribati.

Religión

La inmensa mayoría de los tuvaluanos profesa la doctrina de la Iglesia de Tuvalu, que es una adaptación del protestantismo a las antiguas creencias polinesias. Menos de un 2 % de la población es seguidor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Economía

La agricultura y la pesca de subsistencia aportan la principal fuente de recursos para la mayoría de los tuvaluanos. Aunque la pobreza del suelo, poroso y calizo, reduce las posibilidades agrícolas, en las islas se cultivan cocoteros (sobre todo en la de Niulakita), árbol del pan, taro, plátano (banano) pandáneo y papaya. La dieta se completa con la cría de algún cerdo y gallinas en los poblados y con la explotación de recursos costeros (pescado y marisco). El país carece de recursos minerales y energéticos.

La actividad industrial se reduce a la fabricación de una pequeña cantidad de copra para la exportación y la elaboración de bolsos y esteras realizados por pequeñas cooperativas.

Para cubrir las necesidades de abastecimiento, tanto las familias como el Gobierno dependen en gran medida de la ayuda externa. Las primeras reciben los sueldos de los emigrantes que marcharon a trabajar al extranjero (sobre todo en barcos mercantes y en los yacimientos de fosfatos de Nauru, aunque éstos están en declive). Los principales ingresos del Estado provienen de la venta de sellos, de la licencia de pesca a los Estados Unidos y del dominio «tv» de Internet, por el que obtiene unos ingresos de un millón y medio de dólares al año.

El país tiene comunicación aérea con Kiribati y Fiji. Para el transporte entre las islas, se utilizan hidroaviones.

Administración y política

Forma de gobierno

Tuvalu es una monarquía parlamentaria, cuyo jefe de Estado es el rey del Reino Unido, que ejerce a través de un gobernador general. El Parlamento está conformado por una cámara de quince miembros, que se eligen por sufragio universal cada cuatro años. Una de sus funciones es designar al primer ministro. Al no existir partidos políticos, los parlamentarios se presentan como candidatos independientes. El país carece de división administrativa.

Servicios del Estado

Las condiciones sanitarias de Tuvalu son bastante buenas. Existe un moderno hospital en la capital y clínicas bien provistas de material sanitario y personal cualificado. Asimismo, la educación primaria es universal y también existe la posibilidad de acceso a educación secundaria gracias a un acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia de Tuvalu.

Historia

La mayor parte de las islas de Tuvalu se poblaron tardíamente, alrededor del siglo XIV de nuestra era, con gentes provenientes de Samoa y posteriormente de Tonga y las islas Cook. Niulakita, la isla más pequeña y meridional, estaba deshabitada cuando llegaron los primeros europeos.

El marino español Álvaro de Mendaña avistó las islas de Nui y Niulakita durante sus viajes por el Pacífico sur en el siglo XVI, pero el archipiélago no apareció en las cartas de navegación hasta tres centurias más tarde, cuando empezó a ser visitado por balleneros y comerciantes. En el siglo XIX surgieron los primeros establecimientos europeos, dedicados a la producción de copra y aceite de coco. Los misioneros protestantes introdujeron el cristianismo en las islas. En 1892 se estableció en el archipiélago un protectorado británico, que en 1916 se convirtió en la colonia británica de las islas Ellice y las islas Gilbert. Durante la Segunda Guerra Mundial, las islas de Funafuti, Nanunmea y Nukufetau tuvieron un papel destacado como base norteamericana para atacar las posiciones japonesas en el Pacífico.

En la década de 1960 surgieron rivalidades étnicas y económicas entre la sociedad polinesia de las islas Ellice y los habitantes micronesios de las Gilbert. En un referéndum celebrado en 1974, los isleños de las Ellice decidieron separarse del resto de la colonia, lo que se llevó a cabo progresivamente hasta 1975. Finalmente, en 1978 las islas Ellice obtuvieron la independencia, cambiando su nombre colonial por el indígena de Tuvalu, que en polinesio significa «el grupo de ocho» (islas). En el año 2000, Tuvalu ingresó como miembro de las Naciones Unidas.

Durante los primeros años del siglo XXI constituyó una preocupación nacional la progresiva subida de las aguas del Pacífico como consecuencia del calentamiento global de la Tierra. En este sentido recibió el apoyo explícito de Taiwán, país con el que mantenía estrechos lazos diplomáticos. En enero de 2009, Tuvalu solicitó formalmente su ingreso como miembro en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En septiembre de 2010, Maatia Toafa fue nombrado primer ministro, aunque con un mandato muy breve: derrotado por una moción de censura, dos meses más tarde fue relevado por Willy Telavi en la jefatura de Gobierno. Como una de sus prioridades, Telavi hubo de afrontar los problemas de suministro de agua de la pequeña nación insular, para lo cual hubo de reclamar la ayuda internacional.

Sociedad y cultura

La cultura que impregna la vida y las costumbres de los habitantes de Tuvalu entronca con las tradiciones polinesias, que han sabido conservar pese a la influencia de los europeos y, en especial, de los misioneros.

En la organización de la vida cotidiana sobrevive el sistema tradicional de respeto a la familia y a sus enseñanzas, que se transmiten de padres a hijos, a la comunidad, para la que todos trabajan, y al entorno, que cuidan y procuran mantener. En las celebraciones tradicionales adquiere gran importancia la música y la danza.