Antananarivo

    Antiguamente llamada Tananarivo, la capital de Madagascar se encuentra en una meseta del centro de la isla, a 1.431 metros de altitud, lo que la hace disfrutar de un suave clima templado. En 2001 la población local ascendía a 1.403.449 habitantes, aunque el área de influencia que abarca supera los cuatro millones. La mayoría son cristianos, especialmente anglicanos y católicos, aunque también existe una importante comunidad que practica ritos locales más una minoría de musulmanes. Las lenguas oficiales son el malgache y el francés.

    Antananarivo es el centro administrativo, económico, educativo y de comunicaciones de Madagascar. Los cultivos de arroz y tabaco y las industrias alimentarias y textiles son las principales actividades económicas, y allí tiene su sede la Universidad de Madagascar, creada en 1961. La ciudad cuenta también con un aeropuerto internacional y está unida por ferrocarril con Antsirabé en el sur y con el puerto de Toamasina (Tamatave) en el océano Índico.

    El origen de Antananarivo data del siglo XVII, cuando la casa real Merina estableció su residencia en una fortaleza defensiva llamada Analamanga (“bosque azul”) situada en la alta ladera rocosa que domina la ciudad. El gran palacio alcanzó su máximo esplendor bajo el reinado de Radama I, que llegó a convertirse en el siglo XIX en monarca de toda la isla. Antananarivo ganó en importancia con la conquista francesa en 1895, y finalmente fue convertida en capital de Madagascar tras su independencia en 1960.

    Además del palacio real, en la ciudad hay un Museo Arqueológico, un observatorio astronómico y dos catedrales, una anglicana y la otra católica.