Magreb

    Región del norte de África situada entre el mar Mediterráneo, el océano Atlántico y el desierto del Sahara. El Magreb, o Mahgreb, es un término árabe que hace alusión a la región por donde se pone el sol o Poniente. Por lo tanto, etimológicamente el Magreb es la región más occidental del mundo árabe-musulmán. En contraposición a este término está el Mashreq o región por donde sale el sol o Levante. Tradicionalmente el Magreb ha estado integrado por Marruecos, Argelia y Túnez. En la actualidad, no obstante, también se suele incluir a Libia, país que, si bien geográficamente está situado entre Magreb y Mashreq, desde un punto de vista político y cultural se encuentra más cercano al mundo magrebí. A veces también se incluye a Mauritania y Sahara Occidental.

    El territorio no forma una entidad política, pero sí tiene un conjunto de características geográficas, étnicas, históricas y religiosas comunes. Con una extensión ligeramente por encima de los seis millones de kilómetros cuadrados, la región del Magreb está delimitada por el océano Atlántico al oeste, Egipto al este, el mar Mediterráneo al norte y el desierto del Sahara al sur.

    Estructuralmente, la cordillera del Atlas es la espina dorsal o eje fundamental del relieve magrebí, que separa las fértiles llanuras litorales del norte, de la zona árida del desierto del Sahara, al sur. La gran cadena montañosa del Atlas se extiende desde el sudoeste de Marruecos hasta el noreste de Túnez, a lo largo de 2.000 kilómetros, separada en varios ramales. En el Gran Atlas, que atraviesa el centro de Marruecos de oeste a este, es donde la cordillera alcanza su máxima altura en el monte Toubkal, de 4.165 metros de altitud.

    El desierto del Sahara, que cubre aproximadamente el ochenta por ciento de la superficie del Magreb, es el otro gran elemento geográfico de la región. Ocupa la totalidad de Mauritania y Sahara occidental, gran parte de Libia y Argelia y amplias regiones de Marruecos y Túnez.

    El clima mediterráneo se da en las áreas litorales de Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, caracterizándose por veranos calurosos y secos e inviernos templados. Las lluvias tienen lugar en primavera y otoño. En el resto, la aridez y la gran diferencia térmica entre el día y la noche dominan el clima. La escasez de recursos hídricos es considerable. Los únicos ríos permanentes son el Majardah en Túnez y los ríos Sebu, Sus y Um-er-Rbia en Marruecos.

    Alrededor de setenta millones de personas viven en el Magreb. Los países más densamente poblados son Marruecos y Argelia, con unos 27 millones de habitantes cada uno. En la composición étnica del Magreb predomina el elemento árabe, tanto en la lengua como en los usos y costumbres y, sobre todo, en su religión: la islámica. El sustrato étnico beréber subsiste desde época preislámica, aunque actualmente está relegado a las áreas rurales. Gran parte de la población magrebí se concentra en las ciudades de la costa. Además de las capitales de los cinco países que constituyen la región, las principales ciudades son Casablanca, Agadir, Tánger, Orán, Constantina y Bengasi, así como las dos capitales históricas de Marruecos, Fez y Marrakech.

    La economía tradicional de los países del Magreb está basada en la agricultura, practicada sobre todo en la franja litoral. En la actualidad, además de la triada mediterránea tradicional (vid, cereal y olivo), se cultivan frutas, legumbres y hortalizas. La ganadería nómada de cabras, ovejas y camellos sigue teniendo importancia económica en algunas zonas. La riqueza del subsuelo magrebí, con importantes yacimientos de petróleo y gas natural (Argelia, Libia), así como hierro, fosfatos y cinc, es una fuente de recursos esencial para la región.

    El norte de África, habitado desde el neolítico por tribus beréberes, es uno de los lugares de la tierra que más colonizaciones ha vivido, debido a su situación de encrucijada entre África, Europa y Oriente Próximo. A lo largo de la historia, cartagineses, romanos, vándalos, bizantinos, árabes, almorávides, benimerines, turcos y europeos se asentaron en el territorio, dejando una herencia cultural visible hoy en las singulares características que definen al Magreb.