Anguila

    La isla de Anguila (en inglés, Anguilla) conforma una de las dependencias del Reino Unido en la región del Caribe.

    Anguila es una de las Pequeñas Antillas, la más septentrional de las islas de Barlovento, ubicada entre el Caribe y el océano Atlántico. Dentro de su jurisdicción se encuentran pequeños islotes y cayos como Scrub, Seal, Anguillita, Dog, Sombrero y Prickly Pear Cays. La superficie total del territorio es de 102 kilómetros cuadrados, de los cuales 96 corresponden a la isla de Anguila.

    La isla tiene forma de anguila (de ahí su nombre), con unos 26 kilómetros de largo y 6 de anchura máxima. Su mayor elevación, el monte Crocus, apenas se eleva 65 metros sobre el mar. El litoral es recortado, con numerosas calas y bahías de pequeño tamaño.

    El clima de Anguila es tropical, aunque con escasas lluvias concentradas en el otoño y unas temperaturas que raramente superan los 30 ºC. Entre junio y noviembre, la isla está expuesta a la acción de los huracanes.

    Anguila tiene 13.000 habitantes, mayoritariamente de raza negra descendientes de esclavos traídos de África. Existen minorías de mulatos y de blancos. La lengua oficial es el inglés. Las religiones mayoritarias son la anglicana y la metodista. El núcleo urbano más importante es The Valley (El Valle), capital de la isla.

    Anguila es una dependencia política del Reino Unido. Un gobernador representa al monarca británico en la isla, que cuenta con un parlamento y un gobierno autónomo presidido por un primer ministro.

    La economía de Anguila se basa en el turismo, la agricultura (algodón, sobre todo), la ganadería, la pesca (en particular, de langosta) y la explotación de sus salinas. Está considerado un paraíso fiscal, lo que ha atraído a su territorio a buen número de sociedades extranjeras. La isla cuenta con un aeródromo principal en Wallblake y con dos puertos principales, los de Road Bay y Blowing Point.

    Habitada antiguamente por tribus amerindias originarias de Sudamérica, Anguila fue ocupada por el Reino Unido en 1650. La isla permaneció bajo administración directa de los británicos hasta principios del siglo XIX, cuando fue unida contra la voluntad de sus pobladores a la colonia de San Cristóbal y Nevis. En 1967, tras la conversión de San Cristóbal-Nevis-Anguila en estado asociado al Reino Unido, Anguila fue escenario de una rebelión contra su dependencia de San Cristóbal. En 1971 se autorizó su secesión, pero no fue hasta 1980 cuando Anguila se desvinculó formalmente de San Cristóbal y Nevis. En la actualidad, Anguila sigue siendo territorio británico de ultramar.