Islas Vírgenes estadounidenses

    Las islas Vírgenes estadounidenses conforman el oeste de ese archipiélago caribeño ubicado al este de Puerto Rico. La zona oriental es de soberanía británica.

    Dentro de las islas Vírgenes estadounidenses hay que destacar tres islas principales, Santo Tomás, San Juan y Santa Cruz, a las que se suman numerosos islotes y cayos. Su extensión es de 346 kilómetros cuadrados. Las islas, muy expuestas al efecto de los periódicos huracanes que azotan el Caribe, tienen un clima tropical.

    La población del territorio supera las 120.000 personas, mayoritariamente de raza negra. La lengua oficial es el inglés, aunque también se hablan español y francés. Las religiones más profesadas son la protestante y la católica.

    La economía de esta posesión estadounidense se basa en el turismo y el refinado del petróleo. La capital del territorio es Charlotte Amalie, en la isla de Santo Tomás.

    Pobladas por indios arawak y posteriormente por tribus caribes, las islas Vírgenes occidentales fueron descubiertas por Cristóbal Colón en 1493. Permanecieron bajo soberanía española hasta el siglo XVII, cuando empezaron a ser disputadas por británicos, franceses, holandeses y daneses. Estos últimos se hicieron finalmente con el control de todas ellas en el siglo XVIII, convirtiéndolas en colonias de la corona danesa. En 1917, Dinamarca vendió las islas a los Estados Unidos. Sus habitantes, que tienen reconocida la nacionalidad estadounidense, obtuvieron en 1970 el derecho a elegir un gobernador.