Bermudas

    La dependencia británica de las Bermudas es una de las áreas residenciales más selectas del mundo, al amparo de su agradable clima y de su condición de paraíso fiscal.

    El archipiélago de las Bermudas se halla a unos mil kilómetros al este del litoral de los Estados Unidos, en el océano Atlántico. Cuenta con siete islas principales (seis de ellas –la mayor de todas es Main Island– unidas por puentes), a las que se añaden muchos otros islotes de menor tamaño. De origen volcánico, con abundantes arrecifes coralinos y bancos de arena, las Bermudas tienen una superficie total de 53 kilómetros cuadrados. Su relieve es prácticamente llano.

    El clima de las islas es subtropical y muy húmedo, con inviernos bastante suaves para su latitud. Sus condiciones climáticas están muy determinadas por la cercanía de la corriente del Golfo.

    Dos tercios de los 65.000 habitantes de las Bermudas son negros o mulatos, descendientes de esclavos africanos. El otro tercio está conformado principalmente por europeos, sobre todo británicos y portugueses (estos últimos procedentes casi todos de las islas Azores y de Madeira). La lengua oficial es el inglés y la principal religión es la protestante.

    Hamilton, en Main Island, es la capital de las Bermudas. Las islas, que tienen el estatus político de territorio de ultramar, cuentan con un parlamento autónomo. Un gobernador representa al monarca británico.

    Las actividades financieras, el turismo y la pesca son los tres sectores sobre los que descansa la economía del archipiélago.

    Las Bermudas, descubiertas por los españoles a principios del siglo XVI, no tardaron en convertirse en refugio de piratas. A comienzos de la centuria siguiente empezaron a ser colonizadas por los británicos, lo que corrió en paralelo a la introducción de esclavos negros africanos. En la isla oriental de Saint George se construyó durante la Segunda Guerra Mundial una base aeronaval que los británicos arrendaron en 1941 por un periodo de 99 años a los Estados Unidos. La base, no obstante, cerró en 1995. Ese mismo año se celebró un referéndum en el que la mayoría de la población de las Bermudas rechazó independizarse del Reino Unido.