Ártico

La región natural más septentrional de la Tierra, directamente afectada por el calentamiento general de la atmósfera, constituye hoy una de las principales preocupaciones medioambientales del planeta. Aunque de inhóspitas condiciones climáticas, el hombre se ha atrevido desde antaño a habitarla y a explotar sus grandes riquezas naturales.

Medio físico

Aunque geográficamente el territorio ártico está conformado por lastierras continentales e islas que se encuentran por encima del paralelo 66º 33’ de latitud norte (Círculo Polar Ártico), en la práctica los geógrafos han utilizado un criterio climático para delimitar la zona, de tal suerte que su límite meridional se establece en las regiones de la Tierra en las que el clima cambia de tundra a taiga y las temperaturas estivales superan los diez grados centígrados en verano. Según estos criterios, la región ártica está conformada por las islas de Groenlandia, Nueva Siberia, Nueva Zembla, Siévernaia Zemliá, Svalbard, Tierra de Francisco José, Tierra del Noroeste y Wrangel; por el archipiélago ártico canadiense (formado por las islas Banks, Bathurts, Devon, Ellesmere, Melville, Sverdrup y Victoria) y por las regiones más septentrionales del norte de Asia, América y la península de Escandinavia.

El relieve está constituido por llanuras de poca elevación. Los suelos son fangosos y arenosos. Los hielos perpetuos se extienden sobre un área de 1.800.000 kilómetros cuadrados, aunque sólo ocupan un veinte por ciento de la superficie total del Ártico. La zona en la que la capa de hielo es más espesa se encuentra en Groenlandia y alcanza los 1.500 metros; las capas congeladas del subsuelo reciben el nombre de permafrost. Por su parte, las áreas más montañosas se ubican en las islas de Nueva Zembla y Svalbard, en Canadá, así como en Groenlandia y en el noreste asiático.

El océano Glacial Ártico posee un área de 12.257.000 kilómetros cuadrados, de los cuales la mayor parte está cubierta por una capa de hielo que oscila entre los dos y los cuatro metros de espesor. Al norte del paralelo 75 la capa de hielo se extiende de forma continuada, y entre el 75 y el paralelo 60 su extensión se reduce gradualmente en los meses de verano, permitiendo la navegación en las zonas costeras limítrofes. Este océano está formado, a su vez, por varios mares interiores, separados por islas o tierras continentales; los más importantes son el de Barents, el de Beaufort, el de Chukchi, el de Láptiev, el de Kara y el de Siberia Oriental. El fondo del océano está compuesto por las plataformas continentales de América y Eurasia y su profundidad oscila entre los 200 y los 4.000 metros. Asimismo, las temperaturas del agua varían entre los 3 ºC y los bajo cero en función de su profundidad. El calentamiento global de la atmósfera está produciendo la disminución de la capa de hielo en muchas zonas. El océano Ártico recibe el cauce de los ríos Bock y Mackenzie en Canadá, mientras que en el litoral ruso se encuentran las desembocaduras de los ríos Dvina, Kolima, Lena, Ob, Pechora, Volga y Yeniséi.

El clima de la región es de tundra, con inviernos largos y fríos en los que las temperaturas oscilan entre los -40 y los -20 ºC; por el contrario, los veranos son cortos y en ellos las temperaturas varían entre los 0 y los 10 ºC. Debido a la escasa evaporación, las precipitaciones anuales superan escasamente los 220 milímetros anuales. En invierno son frecuentes los vientos que soplan con fuerza del interior hacia los mares, mientras que en verano éstos soplan en sentido inverso.

Flora y fauna

La flora típica del Ártico crece únicamente en los meses estivales y está constituida principalmente por matorrales bajos, líquenes y musgos, si bien en los valles de las zonas continentales de Europa, Asia y América se desarrollan bosques de sauces y abedules.

Entre la fauna marina, destacan las grandes especies de mamíferos como las ballenas, las focas y las morsas, así como una gran variedad de moluscos y peces. En cuanto a la fauna terrestre, el oso polar, el ratón, el lemming, el zorro ártico, el búho y la perdiz son las especies más comunes. En los meses de verano es posible encontrar grandes mamíferos procedentes de la zona de taiga, como renos, alces, zorros, tejones, lobos y ardillas y una gran variedad de aves migratorias, como pinzones, ocas y patos. Gran parte de la fauna típica del Ártico sufre las consecuencias de la caza y la pesca incontroladas.

Población

La población del Ártico está constituida por diversos grupos étnicos, denominados genéricamente hiperbóreos, que pertenecen a las razas mongoloides. Poseen una cierta unidad cultural dada por el nomadismo, la adaptación a un medio hostil y la práctica de la caza, el pastoreo de renos y la pesca como principales actividades económicas. Aunque la etnia más popular es la de los esquimales o inuits, que habitan las zonas árticas de Canadá, Groenlandia y Alaska, la más numerosa es la de los lapones de Escandinavia; junto a éstas debe mencionarse a los samoyedos, los chukchis, los yukaguiros y los ziriacos de Siberia.

Economía

En los últimos decenios las actividades económicas tradicionales han sido sustituidas por la explotación de tipo industrial. De esta suerte, la explotación de los recursos minerales del subsuelo genera importantes cantidades de carbón, níquel, oro, hierro, cobre, criolita y petróleo. La pesca comercial, por su parte, se ha centrado en la captura de la ballena, el bacalao y el lenguado, al tiempo que el comercio intensivo de pieles ha llegado a poner en peligro a especies como la foca, el oso polar y el visón. Tanto en Rusia como en Alaska y Canadá, se han tendido varios kilómetros de carreteras y vías férreas que han permitido el establecimiento de núcleos urbanos permanentes.

Historia

Fue el griego Piteas quien hacia el 325 a.C. realizó la primera exploración sobre la zona. Ya en el último tercio del siglo IX d.C., los vikingos se asentaron en las costas de Groenlandia, Islandia y América del Norte, aunque el reconocimiento sistemático sólo comenzó a finales del siglo XV, cuando Sebastián Caboto intentó, en 1497, encontrar el paso hacia Asia. Correspondió al explorador danés Vitus Jonassen Bering realizar, en 1734, los primeros mapas del estrecho que lleva su nombre, de tal suerte que a lo largo de los siglos XVIII y XIX se organizaron numerosas exploraciones desde Siberia, Canadá y Alaska. Las más importantes fueron realizadas por Roald Amundsen, quien descubrió el mar de Beaufort, y Robert E. Peary, quien conquistó el polo norte el 6 de abril de 1909. Lincoln Ellsworth, Umberto Nobile y Roal Amundsen realizaron en 1926 la primera expedición aérea.